EUROPA SUR En la batalla del coronavirus: mantenemos nuestra cita en los quioscos con despliegue informativo sobre la pandemia

Análisis

francisco andrés gallardo

Lo de Pablo Motos no tiene mucha gracia

Para encontrar voces críticas contra un Gobierno que acumula tantos errores y genera cada vez más dudas y desesperanza hay que recurrir a la radio (bravo por Carlos Alsina y Carlos Herrera) y a la prensa escrita. En determinadas webs enervan demasiado y sobre las redes sociales se está gaseando con filtros para que en las tendencias sólo afloren los gustos de la mansedumbre colectiva.

En la televisión está siendo muy difícil hallar verdades que duelan porque en La Sexta prefieren en estos días machacar a la presidenta madrileña a Díaz Ayuso tras llevar a portada durante días al andarín Rajoy (que, precisamente, se podía haber quedado en su casa, tal como nos prometió).

Ana Rosa Quintana es la discordante de las mañanas y Pablo Motos en las noches. Entre su terapia de buen rollo lanza de vez en cuando pildorazos que no son nada inofensivos. El de El Hormiguero sabe que ya está catalogado como facha por miles de haters que se le abalanzan en jauría por las redes. Usted mismo por ser crítico ante esta catástrofe ya se encuentra encuadrado en la categoría de extrema derecha y elemento parásito dictado por el bipresidente Pablo Iglesias. Los que critiquen a este gobierno pueden ser calificados oficialmente como fachas y enemigos. Sólo falta que aparezca en el BOE en uno de estos días.

Motos en ocasiones ha sido portavoz del cabreo general. No es tan comprensivo como las estrellas de La Sexta (Évole hablará mañana del Barça, qué bien) y en sus desahogos nos hemos reconocido muchos. Estamos preocupados por el futuro de nuestras familias y por España, aunque ésto suene a facha para los actuales inquilinos de la Moncloa. Lo de llevar un fotógrafo a la casa de Pablo Motos, a ver qué trapo se le puede sacar para que lo apaleen en los medios y las redes, es realmente muy sucio. Si éste es el camino que se va a emprender en nuestro país contra las voces críticas nos va a ir muy mal en el futuro. Un futuro que de por sí ya lo teníamos negro.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios