Cultura

"Quería trabajar con Amenábar, no rebelarme contra Hollywood"

Rachel Weisz ha cumplido "un sueño" al trabajar a las órdenes de Alejandro Amenábar en Ágora. La actriz inglesa da vida a la filósofa, matemática y astrónoma Hipatia, un personaje que en el filme hace un guiño "a las mujeres de hoy que viven relegadas como ciudadanos de segunda clase".

La actriz no considera haber declarado la guerra a Hollywood por no protagonizar la tercera entrega de La momia o por no haberse involucrado más en otras películas 'comerciales'. Su participación ahora en Ágora tampoco viene a confirmar esa máxima.

La actriz, que se acercó al trabajo del realizador español a través de su novio, el director Darren Aronofsky, con quien vio las dos primeras cintas del director, consideró que Ágora no es una película que Hollywood se decidiera a hacer. No obstante, precisó, que sólo quería "trabajar con Amenábar en una gran historia, no rebelarme contra Hollywood".

Weisz también declaró que le gustaría trabajar con Pedro Almodóvar o Javier Bardem, otros de los 'oscarizados' españoles. "Soy fan de Almodóvar, claro que sí y, por supuesto, de Bardem ¿a quién no le gusta? Tiene mucho talento", consideró.

Sobre su personaje de Hipatia, explica que fue "una mujer muy racional, guiada por el intelecto y, en pantalla, tenía que parecer que era una persona de carne y hueso, no un mito", detalló, y se refirió a la escena (basada en hechos reales) en la que Hipatia ofrece un pañuelo manchado con su regla a uno de sus alumnos enamorado de ella. "Ese es un acto rockero y radical, algo muy fuerte y sorprendente", opinó, sobre una actitud que alejó a Hipatia de "tener más problemas con los hombres. Se aseguró de que ya nadie le tirara los tejos", bromeó. Hipatia es, además, un personaje "muy actual. Hoy habría acabado con su vida algún grupo fundamentalista".

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