ENCUENTRO INTERNACIONAL DE GUITARRA PACO DE LUCÍA

Pasión Vega hace soñar a Algeciras con su viaje musical trasatlántico

  • La voz de seda de la artista malagueña conquista un parque de María Cristina con el aforo completo

Pasión Vega, durante su concierto en Algeciras.

Pasión Vega, durante su concierto en Algeciras. / Jorge del Águila

Pasión Vega, ‘La voz de seda’, como la definió en sus comienzos el mismísimo Antonio Banderas, llegó en la noche de ayer al parque María Cristina para deleitar a sus seguidores en la presentación en directo de su último trabajo discográfico, que ya triunfa con el título de Todo lo que tengo.

Así es esta madrileña de nacimiento, malagueña de adopción y andaluza de corazón, generosa desde que se sube hasta que se baja del escenario. Entrega todo lo que posee, esto es, un frasco enorme de música cálida y exquisita que llenó de luz el Encuentro Internacional de Guitarra Paco de Lucía ante un público que ocupó todos los asientos.

La cantante irrumpió cual ángel frágil en el escenario para ofrecer un concierto más que completo y persuasivo, basando su éxito en la cercanía con el público además de en su indudable profesionalidad y en el talento de un músico de la talla de Jacob Sureda. Pero nada de esto sería posible sin su mensaje, ese que tiene fondo de carácter noble y universal.

Como le ocurrió Paco de Lucía, una vez que cumplió con conocer en profundidad los orígenes y la esencia del flamenco, Pasión se ha dejado llevar por las influencias musicales de otras zonas del mundo que hacen de su corpus musical una fantasía plena de melismas sonoros.

Landaluce, con Pasión Vega y la guitarra del Encuentro Paco de Lucía. Landaluce, con Pasión Vega y la guitarra del Encuentro Paco de Lucía.

Landaluce, con Pasión Vega y la guitarra del Encuentro Paco de Lucía. / E.S.

Y en ese viaje por el Atlántico, desembarca en países como Colombia o Cuba para arrimarse a los ritmos del son, la ranchera, la bachata o el bolero. Todo lo interpreta con sumo gusto, con la medida perfecta y provoca un paisaje de color y vida. Recorre estilos como la petenera mexicana Petenera Huasteca, la zamba Volver a volar y la rumba jarocha Por tu amor.

Vuelve a tierra patria y firme con su mágica versión de Fina estampa, en homenaje a María Dolores Pradera. También María La Portuguesa, en recuerdo de Carlos Cano o La bien pagá, con el inolvidable Miguel de Molina en el recuerdo. Y sigue descubriendo horizontes argentinos con la chacarera Canto y río, de Jorge Drexler y Chipi de la Canalla, sumando versatilidad con el bambuco viejo Buen viento y buena mar. Su público quiere más y ella regala algunos de sus éxitos como María se bebe las calles o Lucía. Pero se sumerge de nuevo en el vuelo trasatlántico para interpretar Malagueña salerosa y Todo lo que tengo, encargando el final con Imagina que… la ranchera Como Los Rieles del tren y La tarara.

Los asistentes aplaudieron al final de la gala de forma efusiva la entrega de esta artista que lleva lo mejor de Andalucía en su garganta y nos trae lo mejor de la música del centro y el sur de América hasta la ciudad de Paco.

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