Cultura

La Eva futura

En la Venus dinámica (1943) de Jarnés, vienen a coincidir el tema de la mujer funesta y arrebatadora, tan cercano al Romanticismo, con la imagen de la mujer magnética, independiente, consolatriz, que las vanguardias imaginaron como floración espontánea de la ciudad, y cuya figura más lograda quizá sea aquella Nadja de Breton, epítome del amor fou y la mundanidad azarosa. También está, como argumento principal y paradoja de fondo, el viejo dilema decimonónico vida/literatura, que Baudelaire expresaba como el combate entre entre el bruto sanguíneo y el hombre cultivado, y donde la cultura queda asemejada a una forma de esterilidad y un anodino preludio de la muerte.

Jarnés, que escribe comenzada la cuarta década del XX, utiliza esta convención vanguardista para dar, por un lado, una novela intelectual, de tono ensayístico, como proponía Ortega en la Revista de Occidente; y de otra parte, para acuñar una idea de la mujer, del adulterio, del amor inesperado y fulminante, que la España del 43 no estaba en condiciones de asumir. Hay que aclarar, no obstante, que Jarnés, excelente prosista de la anteguerra, escribe ya desde su exilio mejicano, y que la Venus dinámica está compuesta sobre el armazón de varios relatos previos, referidos a aquella época. Como señalan Herrero Senés y Domingo Ródenas en su estudio introductorio, esta novela está basada, principalmente, en la ampliación de dos textos, Don Álvaro o la fuerza del sino (1936) y La diligencia (1931), que Jarnés modifica con posterioridad para anudar una novela ambiciosa y, de algún modo, testamentaria.

La feminidad y el erotismo que de aquí se desprenden, así como el vitalismo de su protagonista, Isabel/Dolly, discurren en paralelo a aquellas mujeres gráciles y arrebatadas de Jardiel en los felices 30. No hay, sin embargo, en la Venus dinámica, el fatalismo y el sarcasmo que distinguió a don Enrique. Y tampoco la pesadumbre que por aquella hora (de ahí la estrella declinante de Jarnés), abrumará a la literatura de las próximas décadas.

Benjamín Jarnés. Renacimiento. Sevilla, 2013. 302 páginas. 20 euros

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