Virus del Nilo

El segundo muerto por el virus del Nilo empezó a sentirse mal hace una semana

  • Jornada de luto oficial en Vejer para despedir a Manuel López Domínguez, vecino del Cañal que no pudo recuperarse de la infección provocada por la picadura de un mosquito

Trabajadores de la empresa Coplaga fumigan una zona de Las Canteras, en el término municipal de Puerto Real el pasado martes. Trabajadores de la empresa Coplaga fumigan una zona de Las Canteras, en el término municipal de Puerto Real el pasado martes.

Trabajadores de la empresa Coplaga fumigan una zona de Las Canteras, en el término municipal de Puerto Real el pasado martes. / Julio González

Consternación en Vejer, y sobre todo en la pedanía rural de El Poblado de Varelo–El Cañal, dos pequeños núcleos de viviendas en las que residen familias de agricultores, en su mayoría trabajadores de la finca de Las Lomas, por la muerte debido al virus del Nilo de un vecino y compañero, Manuel López Domínguez, que la próxima semana habría cumplido los 60 años.

Hace poco más de una semana empezó a sentirse mal, y uno de sus dos hijos se puso en contacto con el centro de salud de Vejer a través del Servicio de Emergencias 112. Tras seguir las diversas indicaciones que les plantearon, y viendo que no había mejoría, se pusieron en camino hacia el hospital de Puerto Real, que es el centro hospitalario de referencia de La Janda y que se encuentra situado a casi 60 kilómetros de su casa.

Al llegar al centro hospitalario, y dados los síntomas que presentaba se le realizaron las pruebas de la Covid-19, dando negativo. Su estado de salud fue empeorando, debiendo ser ingresado en la UCI de este centro hospitalario.

Los daños que esta infección ha provocado sobre su metabolismo llegaron a dañarle el sistema nervioso, según apuntaba ayer el alcalde de Vejer, Manuel Flor, que ha estado todo este tiempo en contacto con la familia, a la que incluso fue a visitar al hospital el pasado sábado, para ponerse a su disposición en lo que pudiera ayudarle.

El martes parecía que incluso había una esperanza de mejora, al serle retirada la medicación, pero la situación se fue complicando al sufrir daños irreversibles en el cerebro, lo que provocó su muerte por la tarde.

El regidor vejeriego, que fue informado de este luctuoso final, daba a conocer dicho desenlace en las redes sociales, que se llenaban de condolencias de muchos vecinos de la localidad que se han ido interesando por el estado de salud de esta persona, que ha sido uno de los tantos gaditanos que han sufrido este contagio que se produce por la picadura de un mosquito que anteriormente portase este virus que sufren algunas aves que llegan del continente africano.

Manuel Flor decretó la jornada de este miércoles de luto oficial, ondeando las banderas de todos los edificios municipales a media asta. El entierro se prevé que se realice hoy jueves en el municipio de Vejer.Diversas fuentes consultadas no saben precisar dónde y cuándo sufriría la picadura del mosquito que portaba el virus, y si sus efectos fueron inmediatos sobre su cuerpo. Manuel López deja mujer y dos hijos. 

Muchas pedanías rurales de Vejer y de otros términos municipales de la comarca de la Janda son propensas a la presencia de mosquitos entre los meses y abril y octubre. La presencia del caudal del río Barbate, las marismas y los arrozales, además de pequeñas lagunas son los lugares donde los mosquitos suelen dejar sus larvas.

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