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Efectos del coronavirus

El sector ganadero de la Janda pide solución al tema de la vacunación de sus cabañas por la lengua azul

  • Lamentan que la situación actual está tirando por tierra los precios a la carne al reducirse el consumo

El consumo de carne ha descendido ante el cierre de los restaurantes. El consumo de carne ha descendido ante el cierre de los restaurantes.

El consumo de carne ha descendido ante el cierre de los restaurantes. / D.C. (Vejer)

El ganadero Alberto Morillo ha puesto voz a una situación que viven muchos profesionales que en estos días de confinamiento por el coronavirus, tienen que seguir acudiendo al campo a alimentar a sus vacas. Una visita que se hace precisa diariamente para evitar que algún animal caiga enfermo u otra cuestión que precise la atención de su ganadero o responsable de una explotación como una vaca de parto y cuyo becerro no venga bien, “son circunstancias que hay que atenderlas, cualquier anormalidad que haya hay que acudir a ella y tomar soluciones”, expone.

En estos días este ganado debería estar vacunándose contra la lengua azul, un mal que hace unos años causó innumerables pérdidas a este sector primario de la comarca de la Janda. Sin esas vacunas no es posible el movimiento de ganado a los cebaderos, no solo de la comarca, sino a otros puntos de la provincia, la comunidad y el país. Este ganadero expone que “nos siguen obligando a esta vacunación, cuando los servicios veterinarios no urgentes están paralizados”. Se trata de una problemática que ya ha sido trasladada a la Delegación Territorial de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, y de la que de momento no han tenido respuesta.

La estar el ganado vacuno de la Janda en una zona fronteriza con el continente africano de donde surge esta enfermedad, los cebaderos de otras regiones exigen esta vacunación o guía sanitaria para que estas vacas puedan ser transportadas. Alberto Morillo cree que la solución pasaría por un acuerdo de la Comunidad Autónoma de Andalucía con otras regiones para posibilitar ese movimiento de ganado, de forma excepcional y mientras dure esta pandemia del coronavirus. “Que levanten el pie y en este tiempo sean un poco condescendientes con este tema”. Morillo apunta que desde la comarca de la Janda sale mucho ganado a otros cebaderos situados en otros puntos del país. Un trámite que se realiza desde la Agrupación de Defensa Sanitaria Ganadera (ADSG) situada en Medina Sidonia.

Otro problema al que se enfrentan los ganaderos de la comarca es que se han reducido al mínimo el consumo de carne de calidad como el retinto de la Janda, al haberse cerrado todos los restaurantes y establecimientos de comida rápida, que la usan esta carne para la confección de las hamburguesas. Esto supone ya una pérdida del valor económico de esta carne que hasta hace una semana era muy demandada. El problema se presenta en cuanto a que éstos animales precisan de una alimentación diaria y no tienen un precio competitivo para su venta, lo que supone una carga que no muchos ganaderos podrán soportar mucho tiempo.

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