Consecuencias del coronavirus El consumo de combustible cayó en marzo a niveles de hace veinte años en Cádiz

  • La patronal advierte de un desplome de las ventas a partir de la segunda quincena de marzo que supera el 80%

Varios clientes en una gasolinera de Jerez. Varios clientes en una gasolinera de Jerez.

Varios clientes en una gasolinera de Jerez. / Manuel Aranda

El consumo de combustible en la provincia de Cádiz retrocedió en marzo a niveles de hace casi veinte años como consecuencia de las restricciones a la movilidad y la caída de la actividad económica por la pandemia de coronavirus. Tan sólo se distribuyeron a los surtidores 23.802 toneladas de gasóleo A, un 27% menos que en el mes de febrero y la cifra más baja desde enero de 2002, según los datos de Cores (Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

En cuanto a la gasolina, el dato de marzo es el menor de toda la serie histórica, que arranca en 1996, cuando todavía se comercializaba gasolina con plomo. Por categorías, el consumo de la de 95 octanos retrocedió hasta las 5.743 toneladas, un 34% menos que en febrero, mientras que la de 98 octanos se situó en apenas 190 toneladas, un 44% menos.

Además, esta fotografía es incompleta, ya que recoge el volumen de hidrocarburos distribuido a las estaciones de servicio. La mayor parte de este combustible permanece en los tanques de las gasolineras, después de las restricciones a la movilidad decretadas por el Gobierno para luchar contra la pandemia de coronavirus. 

"Nunca olvidaremos el 16 de marzo. En la primera quincena del mes se dio la particularidad de que el negocio iba incluso un poco mejor. Pero a partir de ahí, la caída ha sido espectacular", señala Ángel Zamorano, presidente de la Asociación Provincial de Estaciones de Servicio. "Las gasolineras que más vendieron han llegado al 20% de la normalidad. Muchas han bajado un 90% o un 95%, o han vendido cantidades prácticamente simbólicas", sostiene.

En el mes de abril prácticamente se ha paralizado la actividad, y los pedidos a las petroleras han sido mínimos. "Seguimos vendiendo lo que teníamos en los tanques", apunta el presidente de la patronal provincial. 

"Nunca olvidaremos el 16 de marzo. El desplome del consumo en la segunda quincena ha sido espectacular", afirma Ángel Zamorano, presidente de la Asociación Provincial de Estaciones de Servicio

Las empresas del sector están sufriendo un enorme impacto por el desplome de las ventas. Tras decretar el estado de alarma, el Gobierno catalogó a las estaciones de servicio como actividad esencial, aunque dividió la red en tres categorías según su localización. Las más estratégicas debían mantener su horario de atención al público sin cambios, mientras que en las otras dos categorías se introducía flexibilidad horaria o incluso se autorizaba su cierre temporal. 

La opción más elegida ha sido la de suprimir algún turno y reducir el horario de apertura, según indica Ángel Zamorano. Además, las grandes empresas del sector están empezando a mover ficha en materia laboral. Cepsa ha anunciado un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE ) que  afecta a un total de 2.586 trabajadores de la red de estaciones de servicio que el grupo gestiona de forma directa a través de su filial Cedipsa. Sin embargo, su aplicación es rotatoria, de manera que solo estarán simultáneamente unos 1.200 empleados cada vez. 

El expediente se inició el pasado 29 de abril y estará vigente hasta el 31 de octubre, aunque el objetivo es que, según se vaya recuperando la actividad, tras el parón registrado en el negocio de los carburantes por la crisis sanitaria del Covid-19, se incorporen los empleados. En Cedipsa, que cuenta con un total de 3.196 trabajadores, se integran un total de 479 gasolineras gestionadas directamente por el grupo, que representan algo menos de un tercio del total de las en torno a 1.500 de la red de Cepsa 

En cuanto a la reactivación del consumo por el inicio de la desescalada, la patronal provincial aún no ha visto los frutos. "Algunas estaciones de servicio se han visto favorecidas esta semana porque otras han reducido sus horarios. Pero son cantidades poco significativas. El sector lo está pasando tremendamente mal", ha apuntado Zamorano, que no esconde su pesimismo a corto y medio plazo.

"Nosotros vivimos del resto de sectores. En la provincia de Cádiz tenemos sobre todo servicios y turismo y vemos que la fórmula para la reapertura no funciona. Y el tema industrial está muy mal, con la crisis de la aeronáutica. No vamos a tener más mimbres para hacer la cesta", ha lamentado el presidente de la patronal provincial, que ha pedido un reconocimiento para el riesgo que están corriendo los trabajadores del sector por seguir dando servicio durante la pandemia. "Son 56.000 empleados en en España y no se les menciona para nada", ha criticado.

El consumo de combustible es uno de los principales termómetros de la actividad económica. Con el estallido de la recesión, la venta de carburante en la provincia de Cádiz se desplomó más de un 30% desde el pico histórico de 2007, en el que se comercializaron 661.400 toneladas en Cádiz, hasta el mínimo registrado en 2012, en el que el volumen comercializado se situó por debajo de las 459.000 toneladas. según los datos de la Agencia Andaluza de la Energía.

Desde entonces se había recuperado de forma lenta pero sostenida, encadenando siete años de crecimiento consecutivo, aunque en los últimos ejercicios se había empezado a percibir un trasvase de las ventas de gasóleo a la gasolina, coincidiendo con el escándalo del 'dieselgate' y el anuncio de posibles restricciones a la circulación de vehículos diesel. 

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