Provincia de Cádiz

Coronavirus Cádiz: La hostelería ya mira a 2021 tras perder el puente de la Constitución

  • Las limitaciones a la movilidad y el cierre anticipado golpean a uno de los sectores más castigados por la crisis 

  • Los hoteles piden exenciones fiscales y bonificar los ERTE al 100%

Viajeros recién llegados en un tren a Cádiz se dirigen a la salida de la estación Viajeros recién llegados en un tren a Cádiz se dirigen a la salida de la estación

Viajeros recién llegados en un tren a Cádiz se dirigen a la salida de la estación / Julio González

La ampliación de las restricciones a la movilidad hasta el 10 de diciembre decretada por la Junta de Andalucía no ha sorprendido a la hostelería gaditana, que ya daba por perdido el puente de la Constitución, uno de los más intensos del año para el sector, por la evolución de la pandemia de coronavirus. “Era de prever que se mantuvieran hasta después del puente. Pero nos habría gustado que se ampliara un poco el horario de la hostelería”, ha señalado el presidente de la Asociación de Hoteles de la Provincia de Cádiz, Stefaan de Clerck.

Las medidas acordadas por la Junta de Andalucía impiden cualquier movimiento de ocio dentro de Andalucía, ya que contemplan el cierre perimetral tanto de la comunidad como de todos los municipios, de los que no se podrá salir salvo causa justificada. También el toque de queda será a las 22:00 horas como hasta ahora y los horarios comerciales y de hostelería seguirán hasta las 18:00 de la tarde como norma general. La única novedad es que los bares podrán estar abiertos hasta las 21:30 sólo y exclusivamente para que los clientes puedan recoger los pedidos para consumir en su domicilio.

Para la patronal hotelera, las medidas adoptadas son “entendibles” a la vista de la evolución de la crisis sanitaria. “Esperemos que ayuden a que en la Navidad pueda haber cierta normalidad y tengamos más movilidad entre provincias”, ha apuntado.

Sin embargo, la restricciones a los desplazamientos han llevado a que la gran mayoría de establecimientos hoteleros de la provincia hayan echado el cierre, aplicando Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) a la mayor parte de sus plantillas. “Sin movilidad no hay clientes y por lo tanto, los hoteles están cerrados”, ha subrayado el presidente de la patronal hotelera.

Los ERTE constituyen precisamente una de las principales reivindicaciones del sector, que exige “un plan de choque” al aportar casi un tercio del Producto Interior Bruto. “Necesitamos ayudas claras como son la bonificación de los ERTE al 100%, ya sea por parte de la Junta de Andalucía o por parte del Gobierno central”, ha afirmado De Clerck, que ha incidido en que supondría “un importante alivio económco para las empresas”.

Otro de los caballos de batalla de los hoteles es la reducción de la carga impositiva dado que en estos momentos los ingresos son prácticamente nulos. En ese sentido, la patronal apela a que se tome en consideración en todos los municipios de Andalucía “la exención o la bonificación en un porcentaje alto” de impuestos de competencia municipal como el IBI, IAE y la tasa de basuras.

“Y no debemos olvidar que hay que seguir trabajando en la promoción para que cuando acabe esta situación no nos adelante ninguno de nuestros competidores, sea a nivel regional o de otros países”, ha apuntado. No obstante, el sector vaticina un 2021 muy duro a la par que pone en duda que en primavera se pueda normalizar la actividad, a la espera de los efectos de las campañas de vacunación. Para Stefaan de Clerck, la campaña de verano, que es clave para los hoteles de la provincia, “será muy difícil, al igual que todo 2021”. Por eso, reclamarán que los ERTE se puedan prolongar como mínimo hasta el mes de junio.

Prohibir la venta de alcohol desde las 18 horas

La hostelería gaditana –y la andaluza y la española en general, sometidas al cierre perimetral de municipios–, afronta el próximo puente de la Constitución de manera estoica: las restricciones de movilidad han dinamitado las posibilidades habituales de negocio en estas fechas. “En tanto que no va a haber visitantes de fuera, no va a haber puente y afrontaremos esos días como unos festivos más, dando servicio al cliente local”, asume Antonio de María, presidente de la Federación Provincial de Hostelería de Cádiz (Horeca) y de la andaluza.

“Seguimos con las mismas restricciones, salvo la novedad de que los clientes puedan recoger la comida para llevar a las 21:30. Nosotros seguimos pidiendo que sea hasta las 23:30. Se funcionará como en un puente, pero en cada uno de los municipios. En Jerez, por ejemplo, están yendo bien las terrazas. Espero que, dentro de las restricciones que ya soportamos, no caigan todavía más las ventas”, dice De María.

En el sector siguen argumentando que no hay ningún estudio que demuestre que la mayoría de los contagios de Covid-19 se producen en los establecimientos hosteleros. Que las cifras estadísticas oficiales apuntan precisamente a lo contrario, a que la incidencia es mínima y a que el grueso se está produciendo en fiestas particulares, en reuniones familiares y el botellón, que ha adelantado su hora y se prolonga clandestinamente todos los fines de semana hasta el filo del toque de queda.

En este sentido, Horeca también demanda desde Cádiz que se prohíba la venta de alcohol a partir de las 18:00 horas a los supermercados y grandes superficies. “En la hostelería estamos haciendo un gran sacrificio con el cierre temprano de los establecimientos y la pérdida de las cenas y, sin embargo, vemos cómo no dejan de proliferar los botellones, que ya no son solo de jóvenes, sino también de adultos, en concentraciones más o menos grandes de personas y muchas veces sin ningún tipo de seguridad. Es ahí y no en los locales de hostelería, sometidos a medidas estrictas y a una férrea vigilancia policial, donde está el mayor riesgo de contagios”, afirma De María.

Mientras tanto, la mayor parte del sector sobrevive como puede, el que puede, y sigue demandando ayudas para que los ERTE, “una fórmula que siempre hemos considerado temporal”, no terminen convirtiéndose en ERE por suspensión de pago. Horeca tiene preparadao desde hace meses un dispositivo para informar a los socios que, desgraciadamente, no puedan continuar con la actividad del negocio. En cualquier caso, a la patronal todavía no le constan anuncios de cierre, aunque no descarta que los afectados estén ya consultando esta posiblidad con sus asesores.

Ayudas insuficientes

Respecto al alcance de las ayudas al sector anunciadas por la Junta de Andalucía, De María lo tiene claro: “Son insuficientes porque no tiene medios”. Estas ayudas consisten en un pago único de 1.000 euros por autónomo, siempre que se cumpla con una serie de requisitos; otro pago único de 1.200 euros para alquiler y de 4.000 en el caso de las discotecas, que permanecen cerradas, siempre que el contrato esté registrado. “Muchos tienen contratos antiguos y no los tienen registrados”, apunta De María.

Por último, hay a disposición de los inquilinos préstamos de un máximo de entre el 20% y el 50% de la rebaja que los propietarios apliquen a las rentas de los locales correspondientes a seis meses. “Esta última ayuda sí que puede representar cierto desahogo económico temporal a la hora de hacer frente a los alquileres”, reconoce el presidente de Horeca. Se da la circunstancia de que los autónomos cuyos negocios funcionan bajo sociedades, están excluidos.

De las ayudas del Gobierno central no sabemos nada. Es más, creo que todavía ni siquiera se han solicitado a Bruselas, cuando en otros países como Francia, Italia, Alemania o Austria ya las han repartido”, lamenta De María. “Necesitamos del Gobierno central ayudas urgentes, de la Junta de Andalucía, la flexibilización de las restricciones, y de los Ayuntamientos, acompañamiento en forma de exención de tasas y facilitamiento de autorizaciones y permisos”, resume el presidente de Horeca.

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