Coronavirus en Cádiz

Cosas que aprendimos del Covid tras plantarle batalla 100 días

  • Cuatro profesionales sanitarios que se han enfrentado a la pandemia cuentan a Diario de Cádiz algunas de las enseñanzas que han atesorado durante estos meses de estado de alarma

Imagen de parte del personal del laboratorio del Puerta del Mar.

Imagen de parte del personal del laboratorio del Puerta del Mar.

Nadie lo conocía pero ha llegado para quedarse. 100 días después de que el coronavirus apareciera en nuestras vidas nada es igual. Aún son muchas cosas las que se desconocen de su funcionamiento, de por qué mata a algunos y apenas se deja sentir en otros, por eso ‘Diario de Cádiz’ ha hablado con varios de los profesionales sanitarios que lo han visto cara a cara para que nos arrojen algo de luz, que nos digan cómo se le puede derrotar, cómo mantenerlo alejado y, sobre todo, advertirnos que la pesadilla todavía no ha concluido.

1. ¿Cuál ha sido el momento más crítico de la pandemia?

2. ¿En qué situación se encuentra actualmente? 

3. ¿Ha notado que el virus haya podido cambiar en estos meses que ha pasado entre nosotros?

4. ¿Se puede evitar una segunda oleada?

5. ¿Qué medidas considera indispensables para mantenerse alejado del virus?

Alberto Romero. 

Coordinador de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario de Puerto Real.

1. Pues sin dudas cuando completamos todas las camas de la UCI. Nuestra UCI es relativamente pequeña para la población a la que atiende, sólo tiene 11 camas, y llegó un momento en que todas estaban ocupadas. La gravedad de los pacientes era importante y pensamos que si seguían entrando tendríamos que hacer una reestructuración del centro, bajar enfermos, separarlos en la propia UCI entre respiratorios y no respiratorios. No pensamos que pudiéramos llegar a esa situación. Al principio no nos dimos cuenta de la que venía encima, hasta que dos miembros del equipo de dirección que nos reuníamos todos los días cayeron enfermos. A partir de ahí ya dijimos esto es serio. Comenzamos a reunirnos con mascarillas, con distancia de seguridad y con todas las medidas. Fue en ese momento cuando entendimos la contagiosidad que tenía el virus. Al final tuvimos suerte y la curva empezó a descender justo antes de colapsar la UCI.

2. Actualmente estamos en una situación de tranquilidad, no sé si será la calma que precede a la tormenta. Hace semanas del último positivo que tuvimos. En la planta tenemos una zona de aislamiento preparada, con tres o cuatro habitaciones, pero parece que, al menos de momento, la cosa va bien. En otros lugares ya estamos viendo rebrotes, como en Basurto, Lisboa, Pekín, vemos gráficas de una segunda posible oleada, pero ahora yo diría que estamos más preparados, tenemos más recursos. La guardia está en alto.

3. No tengo datos para saberlo. En la provincia hemos tenido mucha suerte. Tenemos poblaciones pequeñas con pocos casos que no se han extendido. El pasado fin de semana hubo un par de casos positivos en Conil, pero están casi asintomáticos. Con tan pocos pacientes no sabemos si el virus se ha atenuado o no. Parece que ha perdido letalidad, pero no tenemos la experiencia suficiente para asegurarlo.

4. Es difícil encontrar un equilibrio. ¿Se puede evitar una segunda oleada? Claro, quedándonos todos en casa, pero ¿qué precio tiene eso para la sociedad, para la economía? Era necesario el confinamiento pero no sabemos aún muchas cosas del virus.

5. Pues sobre todo tener sentido común. No podemos estar anclados en la fase 0, con la gente sin salir de casa. Pero hay que hacer caso a las recomendaciones de los expertos, llevar mascarillas, lavarse las manos, mantener la distancia de seguridad, evitar lugares cerrados con muchas personas.Uno de los problemas a los que nos hemos enfrentado los profesionales sanitarios es que revistas científicas que eran la Biblia para nosotros también han publicado artículos erráticos que después se han retirado porque no tenían base científica. Es que el tema es que lo que sirve para hoy igual no lo es para mañana, hay pocas certezas aún. Es duro pensar que tres meses después del inicio del brote en cuanto a tratamientos contra el covid estamos igual que donde empezamos.

José Manuel Jiménez

Intensivista del Hospital Puerta del Mar.

1. Ha habido dos momentos críticos. El primero antes de que llegara. Fue complicado organizar la UCI, el material de protección, los turnos. Y después cuando comenzaron a llegar los primeros casos, porque lo hicieron de golpe, había cola de pacientes para ingresar en la UCI.

2. Pues la situación es mejor porque hemos vuelto a acumular equipos de protección. El único paciente que teníamos con covid se ha negativizado. No sabemos si habrá rebrote, va a depender mucho de la responsabilidad individual, pero al menos nosotros estamos mejor preparados para afrontar situaciones como las que vivimos.

3. No tengo datos suficientes para emitir una valoración a eso. Cádiz ha sido una provincia privilegiada, con muy pocos casos. Lo que sí es verdad que los pacientes que entran en la UCI con coronavirus lo hacen para un mes mínimo, y eso supone una carga importantísima de trabajo para nosotros por la forma en que hay que atenderlos. Los EPIs te impiden atender de manera más natural a los enfermos.

4. Para evitar una segunda oleada será clave la responsabilidad de cada uno. Veo por la calle pandillas de jóvenes sin mascarillas, y no se dan cuenta que cada uno es responsable de uno mismo pero también de toda su familia. No estoy viendo eso en las calles y me preocupa.

5. Lo primero sensatez. Nadie va a venir a buscar seguridad por ellos. La segunda medida clave es el distanciamiento, evitar los sitios cerrados, mal ventilados; y por último la utilización de las mascarillas, pero bien usada claro, sin errores, porque no sirve de nada llevar mascarilla y estar todo el tiempo tocándola o llevándola sin que cubra boca y nariz.

Manuel Rodríguez

Responsable del Laboratorio del Puerta del Mar.

1. El principio fue duro. Aquí el pico llegó más tarde, pese a lo que no estaban completamente a punto los recursos. Ya luego todo se pudo gestionar mejor. Ahora mismo estamos analizando el doble de muestras que en esos días de marzo y sin embargo podemos afrontarlo perfectamente.

2. La situación en microbiología es buena actualmente. Hace mes y medio que no vemos casos, se ha liberado la UCI. Teóricamente estamos más tranquilos, pero no es así. La unidad ha ido ganando destreza, damos mejor servicio pero ahora realizamos el doble de pruebas que al inicio de la pandemia. Antes nos movíamos en un escenario en el que lo que había eran sospechas, pero ahora estamos en otro momento clave, el de la alerta y la vigilancia. Si entra un caso positivo tenemos que detectarlo rápidamente para aislarlo. Hacemos muestras a todos los pacientes que entran con síntomas, por leves que sean, y a aquellos que van a someterse a operaciones invasivas. Atención Primaria nos manda muestras de pacientes con síntomas leves porque si hubiera algún positivo hay que rastrear a todos sus contactos y aislarlos, es la única manera de rastrear los posibles focos y atajarlos. Afortunadamente hasta el momento no hay ningún caso. El equipo está engrasado y trabajando a tope en este momento clave.

3. No especialmente. Nosotros en el Puerta del Mar tenemos cepas propias ya secuenciadas. Es cierto que se ven cepas determinadas que pueden estar asociadas a determinados síntomas, pero no se sabe aún por qué hay esa diferencia entre la gravedad de unos pacientes u otros. Por lo que nosotros estamos viendo no parece que sea por la carga viral. En estos meses nos hemos encontrado además con informaciones contradictorias. Primero se dijo que funcionaba la hidroxicloroquina y luego parecía que no. Tenemos que ser muy precavidos, ir secuenciando el virus para determinar las variantes. De todas formas es que aún es muy pronto. Por ejemplo ahora hemos visto que en Pekín se ha producido un brote especialmente virulento y con síntomas más graves. También pienso que puede ser importante un componente genético del hospedador, igual es clave para que su sistema inmunológico reaccione con más o menos agresividad ante el virus. Porque lo que ocurre en los casos más graves es precisamente eso, que el sistema inmunológico acaba dañando los pulmones, los vasos sanguíneos y otros órganos hasta colocar al paciente en una situación de extrema gravedad. Todo ese componente inmunitario es el que estamos estudiando.

4. Hay que hacer todo lo posible. Tenemos que intentarlo por todos los medios pero muy posiblemente sea inevitable que llegue otra oleada. Ahora mismo hay pequeños brotes puntuales que pueden seguirse. Ahora llega el verano, que para los virus respiratorios es poco favorable. Aun así se pueden producir brotes y habrá que estar con mucho cuidado, muy alerta.

5. Este virus se trasmite sobre todo de persona a persona, por la saliva al hablar, por las toses... no es extremadamente resistente, no puede mantenerse activo muchos días fuera del organismo. Por eso es tan importante apelar a la responsabilidad individual. Lo más eficaz es la mascarilla quirúrgica, para que tus secreciones no salgan al exterior. Si todos fuéramos con mascarillas, incluso los asintomáticos por supuesto, no se trasmitiría. Es la forma más eficaz para prevenir contagios. Eso y el lavado de manos, claro. El confinamiento ha sido muy eficaz porque ahora mismo hay poco virus circulando, se pueden dar contagios muy fortuitos pero creo que podemos neutralizar esos focos. En Madrid lo que ha ocurrido es que pequeños focos se han relacionado entre ellos provocando una explosión vírica de consecuencias muy dañinas.

Óscar Navarro

Médico de Familia en Cuidados Críticos y de Urgencias en el Distrito La Janda-Litoral

1. Sobre todo el inicio de la pandemia. Había muchas dudas y muy poca información. Faltaba material también. Fue difícil para todos.

2. Yo diría que estamos en una tensa calma. Estamos viendo rebrotes por todo el mundo. El virus sigue ahí y probablemente también suframos algún rebrote aquí. Estamos a verlas venir e intentando comprender a la enfermedad, que en sus inicios no es muy distinta a otras. Por eso una de las grandes enseñanzas que tenemos es que hay que estar pendiente a la sintomatología, que se presenta como un proceso gripal pero que al final nos ha demostrado que tiene una tasa de mortalidad muy superior.

3. No he visto suficientes casos para poder tener una idea real sobre eso. Yo, por desgracia, puedo decir que a todos los pacientes que yo trasladé hasta el hospital acabaron falleciendo. Era gente mayor, con muchas patologías previas, pero los cinco o seis que derivé sucumbieron por el virus. Esto quiere decir que es muy capaz de poner en riesgo la vida de personas mayores pero también la de gente sana y joven. Hay que tener mucho cuidado y no confiarse.

4. Espero que si seguimos alertas y con las medidas que nos aconsejan se puede no sólo evitar rebrotes importantes sino también poder detectarlos pronto y atajarlos, para que los infectados asintomáticos dejen de contagiar cuanto antes.

5. Es clave seguir manteniendo el distanciamiento social, el lavado frecuente de manos y el uso correcto de las mascarillas. Habrá que seguir así hasta ver cómo evolucionan los fármacos. Yo, por mi experiencia, he visto que afecta más a hombres que a mujeres, sobre todo a los hipertensos, y ya estamos usando fármacos como intentar ayudarles, como la hidroxicloroquina o la dexametasona. Medicamentos que se usan para combatir las enfermedades reumatoides y que evitan que el sistema inmune se hiperactive y cause esa tormenta que acaba por dañar los órganos de los pacientes.

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