La Línea La emotiva carta de despedida del colegio Huerta Fava de La Línea a Ana María Rubio, profesora fallecida

  • "Se nos va a hacer muy difícil no verla entrar el mejor de los días por la puerta del colegio con la sonrisa franca y ese aura de alegría y de optimismo contagioso que siempre la rodeaba"

Ana Rubio. Ana Rubio.

Ana Rubio. / Huerta Fava

El fallecimiento de Ana María Rubio García ha causado gran pesar en toda la ciudad de La Línea, pero muy especialmente en la comunidad educativa y en el Ceip Huerta Fava, donde durante muchos años como maestra de Lengua y Literatura.

El colegio ha despedido a su querida profesora con una emotiva carta en su muro de Facebook que dice así: "Hoy la gran familia del CEIP Huerta Fava está de luto, hoy el dolor de la pérdida anida en el corazón de muchas personas que, de una manera u otra, han pasado por sus aulas. El motivo, el fallecimiento en el día de ayer de nuestra compañera Ana María Rubio García, la “seño Ana” de tantos niños y niñas que pasaron por sus manos. Ha muerto como vivió, luchando contra una terrible enfermedad, al igual que siempre supo luchar contra todas las adversidades, profesionales o no, que la vida le fue deparando, pero también se ha ido rodeada del cariño de sus familiares y amigos, que fueron muchos y muchas, y del respeto de quienes llegaron a convivir con ella en alguna de sus múltiples facetas".

"De su valía profesional deja constancia la huella que ha dejado en todos aquellos centros en los que desarrolló su labor docente, de su valía personal damos fe todos aquellos y aquellas que la conocimos dentro y fuera de las aulas. Aquí en el Fava era la maestra que siempre volvía, tanto era así que, aunque sujeta a los avatares de quien dependió durante muchos años de la adjudicación de destino, era raro no encontrársela cada primero de septiembre diciendo: “Ea pues ya estoy aquí otra vez. No penséis que os vais a librar tan fácilmente de mí”. Por eso, ahora que ya se ha ido para siempre, se nos va a hacer muy difícil no verla entrar el mejor de los días por la puerta del colegio con la sonrisa franca y ese aura de alegría y de optimismo contagioso que siempre la rodeaba", continúa.

"Cada cual tendrá su recuerdo de Ana, pero a nosotros y nosotras nos gusta recordarla así, haciendo lo que más le gustaba: enseñar, y, por qué no, disfrutar con sus alumnos y alumnos de cada actividad, de cada recreo, de cientos de excursiones, como siempre supo disfrutar de todos los buenos momentos que la vida le brindó. Por eso hoy, desde el dolor y la ausencia, pero también desde el cariño, el respeto y la añoranza de los buenos recuerdos, te decimos, junto con toda la gente del Fava: Hasta siempre seño, hasta siempre compañera”, concluye.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios