La Línea

Promaga vuelve a estar entre los más morosos con Hacienda aunque rebaja su deuda

  • La promotora de Manuel Gavira debe al fisco 43,6 millones de euros, para 70,9 del listado de deudores anterior

La oficina de Promaga, en el centro comercial San Roque Golf Resort La oficina de Promaga, en el centro comercial San Roque Golf Resort

La oficina de Promaga, en el centro comercial San Roque Golf Resort / Erasmo Fenoy

La empresa Promaga de Manuel Gavira, condenado precisamente por un delito continuado de estafa agravada a la Hacienda pública en grado de tentativa, sigue estando en un puesto destacada en la lista de morosos con el fisco estatal que acaba de ser publicada. Por quinto año consecutivo ocupa uno de los primeros puestos entre los casi 4.000 deudores con Hacienda, aunque rebaja la deuda pendiente de los 70,9 millones de 2019 a 43,6 millones.

La sexta lista de morosos de la Agencia Tributaria incluye un total de 3.930 deudores con Hacienda a 31 de diciembre de 2019, lo que supone un 2,4% menos respecto a la quinta lista, mientras que el importe global de deudas recogido en el nuevo listado alcanza los 14.200 millones de euros, un 0,7% más que en la anterior al elevarse en unos 100 millones, según fuentes de la Agencia Tributaria.

Respecto a la primera lista de diciembre de 2015, el número total de deudores que aparecen en este nuevo listado es un 49% menor, al desaparecer 2.385 morosos. La Agencia Tributaria detalla que 471 deudores que debían más de un millón de euros a Hacienda a 31 de diciembre de 2018 con una deuda acumulada de 1.238 millones de euros han salido de la lista, ya sea por la cancelación total o parcial de sus deudas o por la obtención de aplazamientos o suspensiones. En cambio, se han incorporado 373 nuevos, con una deuda total de 1.019 millones.

El número de deudores del primer listado que ya no aparecían en el quinto era del 42%. De esta forma, en un año el porcentaje de deudores iniciales (primer listado) que han desaparecido de las listas ha crecido en 7 puntos (18 puntos en dos años y 27 puntos en tres años).

Un éxito que acabó en los juzgados

Promaga vivió su mejor época en la década de los 2000, antes de que la caída del ladrillo se llevara por delante infinidad de promotoras inmobiliarias. Por aquella época, la empresa de Manuel Gavira construyó una gran cantidad de viviendas no sólo en La Línea, sino también en otras zonas de la comarca y en la Costa del Sol. En 2005, la empresa contaba con una cartera de suelo de más de 4.000 viviendas y tenía previsto facturar alrededor de 50 millones de euros.

Entre sus proyectos también se encontraban promociones de viviendas en Ecuador -una de ellas de una urbanización de 1.300 viviendas y un centro comercial-, donde sus compradores, la mayoría residentes en España, se han unido en diferentes grupos para reclamar la finalización de las obras o la devolución de las cantidades que entregaron. Para vender estas casas Promaga llegó a tener oficinas en Madrid y Murcia en torno al año 2008.

Gavira fue condenado en 2017 por la Sección 23 de la Audiencia Provincial de Madrid a una pena de dos años de cárcel por un delito continuado de estafa agravada a la Hacienda pública en grado de tentativa. En el fallo, el Supremo estimó el recurso de casación interpuesto por la Abogacía del Estado y también estimó en parte el recurso de casación presentado por Gavira, modificando esta sentencia. Aunque el tribunal lo absolvió del delito continuado de estafa en grado de tentativa, lo condenó como autor responsable de cinco delitos contra la Hacienda Pública en grado de tentativa, lo que acarreaba una pena mayor que los 24 meses iniciales hasta 30 meses. Finalmente logró conmutar la pena por trabajos sociales.

La condena llegó por el uso de empresas, algunas creadas ex profeso, para intentar cometer un delito continuado de estafa a la Hacienda pública de unos 17 millones de euros. Esa sentencia consideraba como hechos probados que el empresario realizó aportaciones simuladas de bienes inmuebles desde Promaga a otras sociedades del grupo entre los meses de marzo y junio de 2011 con el fin de obtener indebidamente la devolución del IVA. El empresario reclamó por este concepto unos 17 millones de euros que la Agencia Tributaria no le reconoció. La conclusión del tribunal fue esas empresas se constituyeron “únicamente para dar apariencia de legalidad sobre un IVA que podía ser repercutido y que más tarde sería reclamado por el acusado”.

Los bienes que se transfirieron a estas sociedades de forma simulada eran de naturaleza rústica, por lo que la entidad que realizaba la transmisión debía renunciar a la exención del IVA. La empresas eran Conjunto Sur SL, Las suites de San Roque Club, Pueblo 2A de San Roque Club, Class One logística y gestión y Future 2011 proyectos y promociones. La sentencia señala como indicios relevantes de la conducta delictiva del acusado el hecho de que ninguna de estas sociedades tuviera actividad mercantil alguna, sino que el único fin declarado era la adquisición de los inmuebles aportados por Promaga.

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