Gibraltar

La curiosa vida de Richard Charles Martínez, el gibraltareño que será ordenado presbítero a los 58 años

  • Fue operador turístico, llegó a presentarse a las elecciones y tras quedarse en paro acabó convertido en el secretario del obispo de Gibraltar

Richard Charles Martínez. Richard Charles Martínez.

Richard Charles Martínez. / Jesús Marín

El gibraltareño Richard Charles Martínez será ordenado presbítero este sábado 19 de septiembre en la Catedral de Cádiz por el obispo diocesano, monseñor Rafael Zornoza Boy.

La Solemne Ceremonia de Ordenación Presbiteral comenzará a las 11:00 y también serán ordenados Rafael Galván y Daniel Robledo.

Hace un año, los tres seminaristas del Seminario San Bartolomé fueron ordenados diáconos por el obispo diocesano y durante estos meses, Rafael, Richard y Daniel, han prestado su servicio en las parroquias de San José Artesano (San Fernando), San Antonio de Padua (Chiclana de la Frontera) y San Juan Bautista (Chiclana de la Frontera), respectivamente.

Richard Charles Martínez es un gibraltareño que ha trabajado siempre en el mundo del Turismo y que a sus 58 años acumula un muy curioso historial. De hecho, en el año 2007 llegó a presentarse como candidato independiente a las elecciones gibraltareñas, culminando así un proceso de implicación para conseguir cambiar las leyes tras la separación que en el año 2003 afrontó de la que era su mujer. “Sabía que no iba a ganar, pero cogí un buen número de votos”, recordaba en una entrevista hace un año.

Es en esa época electoral cuando Richard –que siempre ha sido hombre de Iglesia y de asistir a misa– realiza un cursillo de Cristiandad y entabla relación más estrecha con los carismáticos. “A partir de entonces me vinculé más con la Iglesia”, afirma; una vinculación hasta tal extremo que asegura que la Iglesia y el trabajo cada vez le costaba más compatibilizarlo.

Richard siguió dando tumbos por una vida que lo mandó al paro en 2010, a cuidar a un obispo emérito de Gibraltar durante nueve meses, a volver a trabajar de lo suyo (para la compañía Iberia), y a dejar definitivamente su trabajo turístico para convertirse en el secretario del obispo de Gibraltar. Todo eso durante varios años en los que en su cabeza ya sobrevolaba la idea de ser sacerdote.

El desembarco de Richard en la diócesis es otra de las carambolas de su vida. Después de tres años como secretario del obispo, todo estaba dispuesto para que fuera a Roma a estudiar. Pero Gibraltar se quedó en sede vacante, y el proceso de formación de Richard en el limbo; hasta que el 4 de agosto de 2015 mantuvo un encuentro con Rafael Zornoza, el obispo de Cádiz, “que ese mismo día me ofreció ingresar en el Seminario”.

“Me ha costado mucho adaptarme (entre otros motivos por estudiar en español cuando estaba habituado a hacerlo en inglés), pero gracias a Dios y pese a todas las adversidades estamos aquí. Voy a empezar de nuevo en la vida cuando hay otros amigos que ya se retiran. Es como un sueño para mí”, confiesa Richard.

El Obispado de Cádiz y Ceuta recuerda que para asistir a la ceremonia es de obligatorio cumplimiento las medidas dictadas desde las autoridades sanitarias por la pandemia de la Covid-19.

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