Gibraltar

Gibraltar se cuela en las elecciones del Brexit

  • Los ‘tories’ consideran el Peñón un asunto de seguridad nacional, los laboristas defienden su soberanía y los liberales, su derecho a seguir en la UE

El conservador Boris Johnson, favorito según las encuestas. El conservador Boris Johnson, favorito según las encuestas.

El conservador Boris Johnson, favorito según las encuestas. / Efe

Quedan diez días para que los británicos acudan a las urnas para intentar desenredar el embrollo político del Brexit, que mantiene a muchas familias del Campo de Gibraltar en un estado permanente de incertidumbre desde hace tres años y medio. El 23 de junio de 2016, los británicos votaron a favor de la salida de la Unión Europea (51.9%) y decidieron arrastrar con ellos al pueblo gibraltareño, que se posicionó de forma abrumadora en el bando de la permanencia. Los últimos gobiernos de Reino Unido -primero, el de Theresa May y después, el de Boris Johnson- alcanzaron acuerdos con los Veintisiete para culminar un divorcio pactado, pero necesitaban el apoyo de un Parlamento que se lo negó una y otra vez hasta forzarlos a enlazar prórroga tras prórroga. Tras intentarlo por última vez por la vía de la urgencia, Johnson volvió a estrellarse en Westminster en su intento de abandonar el club comunitario el pasado 31 de octubre. En un callejón sin salida, el primer ministro forzó el adelanto electoral con la idea de renovar la cámara, de modo que no encuentre oposición en su idea de que el Brexit se produzca, esta vez sí, el próximo 31 de enero.     

Los analistas coinciden en que las elecciones generales del próximo día 12 se presentan como una suerte de segundo referéndum sobre la salida de la UE. Por eso hacia Londres se dirigen las miradas de los gibraltareños y los ciudadanos de la comarca que todavía a estas alturas no saben a ciencia cierta cómo les afectará que la verja que cruzan cada día vaya a pasar a dividir un territorio europeo de otro que ya no lo será. Del mismo modo que el Peñón no se olvida de Reino Unido, Reino Unido no se olvida del Peñón. Los principales partidos incluyen referencias a la Roca en sus programas electorales, con un tono muy distinto.  

En un bando está el conservador Boris Johnson, partidario de la salida a tumba abierta, que guarda bajo el brazo un pacto con los Veintisiete y al que lo sondeos conceden no ya la victoria, sino la mayoría absoluta en los comicios. Los tories incluyen esta vez su promesa de proteger la colonia en el apartado de propuestas sobre Defensa, asuntos militares y seguridad. En las 64 páginas del documento, Gibraltar solo aparece citado una vez, en la página 53. En el capítulo titulado Fortaleceremos la posición de Gran Bretaña en el mundo, que abarca la política exterior y de cooperación, la lucha mundial contra el cambio climático y también los asuntos de seguridad y defensa. “La seguridad de nuestra nación es lo primero. Protegeremos al pueblo británico en el país y en el extranjero, y también aseguraremos que los derechos democráticos de las personas en Gibraltar, las Malvinas y todos nuestros territorios de ultramar estén protegidos”, se lee. En las anterior elecciones, la mención a la Roca se realizaba en el apartado dedicado al Brexit, ahora, los conservadores parecen elevar el asunto a una cuestión con un toque más patriótico. 

La liberal Jo Swinson, la mayor partidaria de la permanencia en la UE. La liberal Jo Swinson, la mayor partidaria de la permanencia en la UE.

La liberal Jo Swinson, la mayor partidaria de la permanencia en la UE. / Efe

En la esquina opuesta del tablero se encuentra las formación que, de forma más contundente y clara, se ha mostrado contraria al Brexit: el partido Liberal Demócrata. Tanto es así, que en su programa electoral incluye un compromiso de apoyo al derecho del pueblo de Gibraltar a permanecer en la Unión Europea. En realidad, el documento entero reafirma su compromiso de revocar el Artículo 50 en todo Reino Unido si gana las elecciones. La inclusión de Gibraltar en el programa liberal-demócrata se produce después de que la líder del partido, Jo Swinson, expresó su apoyo expreso a la Roca durante la última conferencia del partido. "Estamos con ustedes", exclamó Swinson cuando visitó el stand de Gibraltar y se dirigió a una recepción organizada por el Gobierno de Gibraltar en septiembre. "La elección de un gobierno de mayoría demócrata liberal proporcionará una plataforma clara contra el Brexit, un mandato democrático para detener este desastre, revocar el Artículo 50 y permanecer en la UE", se lee en el documento. "En otras circunstancias, continuaremos luchando por el voto del pueblo con la opción de permanecer en la UE y haremos una campaña apasionada para mantener al Reino Unido en la UE". Los demócratas liberales creen que el Brexit significaría el fin de la libertad de movimiento, que había traído al Reino Unido "enormes beneficios sociales, económicos y culturales", permitiendo a los británicos trabajar, estudiar y retirarse en cualquier lugar de la UE. "No hay contradicción entre nuestras identidades europeas y británicas, nacionales y regionales: se enriquecen mutuamente", manifiesta el partido, que entiende que "al detener el Brexit, los demócratas liberales protegerán y mantendrán la libertad de movimiento, salvaguardando los derechos de los ciudadanos del Reino Unido que viven en otros lugares de la UE y los ciudadanos de la UE en el Reino Unido". "Los demócratas liberales también apoyarán el derecho del pueblo de Gibraltar a permanecer en la Unión Europea”, sentencia.

El laborista Jeremy Corbyn, favorable a un segundo referéndum. El laborista Jeremy Corbyn, favorable a un segundo referéndum.

El laborista Jeremy Corbyn, favorable a un segundo referéndum. / Efe

El tercero en discordia es también el que tiene una posición más difuminada respecto al Brexit, lo que no ha impedido que en los últimos sondeos haya logrado reducir su desventaja con los conservadores de 13 a 6 puntos. Se trata del Partido Laborista, quien asegura que "asegurará un nuevo acuerdo Brexit, uno que proteja los empleos, los derechos y el Medio ambiente, que evite una frontera dura en Irlanda del Norte y que proteja el Acuerdo del Viernes Santo Acuerdo y el proceso de paz. También nos aseguraremos de que no haya algún cambio en el Estado o la soberanía de Gibraltar". En definitiva, los laboristas se comprometen a dar a los ciudadanos la última palabra sobre el Brexit. De modo que en los tres meses posteriores a su llegada al poder, un gobierno laborista garantizaría un nuevo acuerdo "razonable" con los Veinsisiete, y seis meses más tarde lo pondría a votación pública junto con la opción de permanecer en la UE.

En el mejor de los escenarios, lo que suceda en Reino Unido el próximo jueves 12 de diciembre servirá para que el panorama se aclare en el Campo de Gibraltar y en la Roca respecto a cuándo y en qué condiciones se producirá la salida. En el peor, la situación volverá a estancarse, lo que depararía un escenario imposible de augurar. 

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