Gibraltar

Gibraltar y España se acusan en la ONU de entorpecer las conversaciones

  • Picardo asegura que la pretensión de contactos cuatripartitos es "inaceptable" España acusa al Reino Unido de "no querer hablar sobre el futuro de la colonia"

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Nada nuevo bajo el sol. Gibraltar y España no se movieron ni un ápice de lo que se esperaba de ellos con motivo del discurso del ministro principal, Fabian Picardo ante el Comité Especial de Descolonización, conocido como el Comité de los 24 (C24), en el que insistió en su petición de abandonar la lista de países afectados por la misma y defendió las conversaciones trilaterales (España, Reino Unido y la propia Gibraltar), mientras que por parte de los representantes españoles, se insistió en la necesidad de contar con "autoridades locales y regionales" en unas conversaciones de cuyo estancamiento se acusa directamente al Reino Unido.

Si el año 2013 fue el de las acusaciones de Picardo a la Guardia Civil de "disparar a gibraltareños inocentes" y el pasado fue de la "mano tendida por la prosperidad de la comarca", la intervención de ayer fue la de la defensa de cuestiones que se han repetido en múltiples ocasiones. El ministro principal dedicó su intervención "a la generación de la evacuación", para acto seguido protagonizar uno de los momentos más significativos, cuando invitó al presidente del C24, el ecuatoriano Xavier Lasso Mendoza, a visitar Gibraltar, para lo que le entregó un billete en primera clase desde Nueva York, con escala en Londres. El aludido rechazó el ofrecimiento, aunque "no el de reunirme con Picardo, preferiblemente en Ecuador".

También el ministro principal, mostró su contrariedad por la reunión que "mantuvo en privado con el secretario de Estado, Ignacio Ybáñez", algo que fue calificado como "descortés" y de ser un gesto de "falta de transparencia", algo que fue rechazado de plano.

Picardo, tras una de sus grandilocuentes frases ("España tiene las mismas oportunidades de recuperar la soberanía que una bola de nieve en el infierno") defendió la necesidad de que la Roca, sea "excluida de los territorios pendientes de descolonización" y esgrimió su fórmula de conversaciones "tripartitas, ya que las cuatripartitas que proponen las autoridades españolas son inaceptables".

La respuesta española dejó claro que "bajo ningún concepto se va a aceptar la pretensión de Gibraltar de colonialismo por consentimiento" y apuntó directamente "al Reino Unido como el culpable de que las conversaciones para hablar del futuro de Gibraltar no se lleven a efecto".

Asimismo se detalló las actitudes llevadas a cabo por parte de las autoridades gibraltareñas, sobre temas como las reclamaciones territoriales, la pesca y los impuestos y aclararon que "la lucha contra el contrabando de tabaco ha demostrado su eficacia con el aumento de los controles en la frontera, algo que se trata de que cause las menos molestias posibles".

Por su parte, Richard Buttigieg, presidente del Grupo por la Autodeterminación de Gibraltar, intervino para poner en cuestión su disgusto porque "la posición de Gibraltar continúe siendo ignorada" y defendió la necesidad y las repetidas veces que "los gibraltareños han demostrado su orgullo para decidir su futuro, sin interferencias de España".

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