María Galiana. Actriz

"Sólo soy una representante de tantos actores secundarios que hay en España"

  • La intérprete recoge hoy el Premio Ciudad de Sevilla por lograr "la admiración de los profesionales y el público" · La protagonista de 'Solas' aparece en 'Los muertos no se tocan, nene', la película que inaugura el certamen.

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El Festival de Cine Europeo comienza hoy una nueva edición con el recuerdo al añorado Rafael Azcona: Los muertos no se tocan, nene, la adaptación que ha realizado José Luis García Sánchez de la novela homónima del guionista, inaugura el certamen. La velada tendrá además otra protagonista, la actriz María Galiana, que aparece en el filme y que recogerá el Premio Ciudad de Sevilla, un galardón que se le concede a la intérprete de Solas y de Cuéntame por "haber conseguido el respeto, cariño y admiración de los profesionales y del público gracias a la constancia y la calidad de sus trabajos en cine, teatro y televisión", y por resaltar "la imagen de Sevilla a nivel nacional e internacional como gran semillero de actores y actrices".

-Este año le está siendo generoso en premios.

-Todavía me queda alguno que otro, en Cuenca, por ejemplo... Me dieron en Andalucía uno en la categoría de Personas Mayores, y en Madrid uno dedicado a Toda una Vida. Es raro, porque a mí no me gusta ser persona mayor. Ya me tengo que aguantar, no me queda más remedio con la edad que tengo. Y es necesario recordar al colectivo de personas mayores, porque nunca se ha tenido en cuenta a los viejos más que en el ámbito familiar, pero considerarme de ese colectivo, la verdad, no me gusta...

-El galardón de hoy es por su trayectoria.

-Si uno se fija bien, mi carrera es muy poca; es intensa por la televisión. Yo soy, quizás, la representante de tantísimo actriz o actor secundario que ha habido en España, que ha hecho pequeñas intervenciones en películas. Ésa es mi carrera, no vayamos a engañarnos: no vayamos a pensar que he asumido papeles de importancia. De alguna manera, mi trabajo se ha prestigiado, y eso hace que me otorguen el mismo premio que a auténticos personajes como Carlos Saura o Franco Nero. No me considero acreedora de ese honor. Es la verdad, no es falsa modestia. Cuando hay que reconocer que mi trabajo es bueno, también lo reconozco.

-La película que presenta es un homenaje a Azcona. Usted interpretó varios guiones suyos, como Belle Époque o Suspiros de España (y Portugal).

-Suspiros... se estrenó en Sevilla en Los Arcos, y me hicieron un homenaje. Azcona me escribió un texto precioso, una de las pocas cosas que yo conservo del cine. Con ese motivo, hablé con él. Después fui al Festival de Málaga cuando le dieron el premio a su carrera. Estuve con él, departiendo largo con Fernando Trueba y José Luis García Sánchez, y me dedicó su libro, un libro estupendo. A Azcona lo he admirado, lo he conocido y lo he querido, aunque él no fuera muy sociable que digamos. Era extraordinario, con una ironía fina. Alguien capaz, como me gusta a mí, de reírse de sí mismo.

-En Los muertos no se tocan, nene coincide con Carlos Álvarez-Novoa tiempo después de Solas.

-Mi trabajo, en realidad, surgió por azar. Fue un pequeño favor que le hice a José Luis, porque la actriz que iba a hacer el personaje había tenido un accidente. En la película, soy la vecina y la amante de Carlos Álvarez-Novoa, que es el hijo del muerto. Salimos muy distintos a como aparecíamos en Solas, nuestros personajes son tremendos. Carlos es un señor lamido, peinado con la raya en medio, muy de los años 40-50, que es cuando se ambienta la película, y yo soy una mujer muy lanzada, pintada como una puerta...

-Hace años se quejaba de que en el cine español había cierto machismo, que los guionistas reducían las apariciones de mujeres mayores a papeles tontones y amables. ¿Sigue pensando lo mismo?

-Los guionistas viven en una sociedad en la que la mayor parte de los roles sociales han estado desempeñados por hombres hasta hace nada. Todos los personajes secundarios de una película, desde el juez hasta el chófer, el policía o el director de un hotel, son hombres. Hasta abunda más el abuelo, que es un papel muy representativo. De hecho, Carlos Álvarez-Novoa, por ejemplo, ha hecho muchas más películas que yo desde Solas. Él tiene una facha estupenda, puede hacer de más viejo o menos viejo, si se deja la barba o se pone el pelo menos blanco, y ha hecho montones de papeles. No ocurre lo mismo con las mujeres mayores, y no es sólo una queja mía, te puedo dar una lista de actrices con carrera de verdad que no aparecen en las películas. Mira Charo López [Galiana acudía ayer a un almuerzo en el que la Federación de Ayuda contra la Drogadicción otorgaba un premio a la actriz], ganó un Goya por Secretos del corazón y ahí está, haciendo teatro.

-Pero usted, gracias a Cuéntame, ha conseguido algo casi impensable para un actor en España: un trabajo estable.

-Una vez, hace mucho tiempo, creo que cuando estrenamos Tirano Banderas, otra de José Luis García Sánchez, Rosa León, su mujer, dijo algo que a mí se me quedó grabado, que la ilusión máxima de un actor era participar en una serie. Yo pensabaentonces que lo que quería era hacer cine. Después, con el Goya, creía que iba a hacer al menos una o dos películas al año, pero la verdad es que en una década habré hecho cuatro o cinco. Al cabo del tiempo me he dado cuenta de que tener un papel fijo en una buena serie es un logro increíble.

-Usted se retiró hace tiempo de su trabajo como profesora de Historia del Arte. ¿Cómo se ve, desde la distancia, el panorama de la educación?

-Uy, apaga y vámonos. Hace poco leí a un experto que decía que la educación había que cambiarla por completo. Hacen falta pocos niños por profesor, para conseguir motivarlos, para que se vean los talentos de cada uno, las posibilidades... No recuerdo quién lo decía, que sostenía que estábamos educando a los hombres del siglo XXI en escuelas del siglo XX con métodos del siglo XIX. La situación es caótica. Me preocupa que haya padres que no sepan manejar a sus hijos y crean que eso lo va a solucionar el colegio. Eso es un gravísimo error. Ahora estamos en una crisis muy gorda de educación...

-Sacó hace años un libro de cocina con recetas tradicionales andaluzas. ¿Tiene en mente algún otro proyecto de este tipo?

-Me han ofrecido muchas cosas, los de Planeta querían que escribiera de educación o que hiciera un libro, pero después de 12 horas de trabajo, llego a casa y tengo que prepararme las secuencias del día siguiente. No tengo tiempo para nada. Por ejemplo, estoy propuesta para la Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, yo ya no recuerdo desde cuándo. Tengo algunas ideas, pero no me puedo parar a pensar en el discurso. Quiero aprovechar el tiempo que me queda en activo todavía, y por las circunstancias que me han rodeado he dejado de ser una persona con disponibilidad para investigar.

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