España

El Parlament aprueba la ley que consagra al catalán como lengua del sistema educativo

  • Los padres podrán optar por pedir para sus hijos atención linguística individualizada en castellano

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La Ley de Educación de Cataluña (LEC) fue aprobada ayer en el Pleno del Parlament con una amplia mayoría, al ser apoyada con los votos de CiU, PSC y ERC, aunque los tres grupos menores de la cámara -PPC, ICV-EUiA y Mixto- la rechazaron total o parcialmente por motivos distintos.

La LEC dibuja un nuevo modelo de escuela catalana que blinda la inmersión lingüística, da más autonomía a los centros educativos y amplía los conciertos con el sector privado, además de fijar como objetivo dedicar a la educación el 6% del PIB en ocho años.

Respecto a la inmersión lingüística en catalán, la norma blinda y promueve este procedimiento, al tiempo que establece que los padres podrán optar en el momento de la matrícula por instar a que sus hijos reciban atención lingüística individualizada en castellano.

La LEC otorga a la Generalitat la competencia exclusiva en materia lingüística, por lo que determina que la lengua vehicular del sistema educativo sea el catalán. Con esto, blinda la inmersión lingüística en catalán e impide que se curse una tercera hora de castellano. No obstante, la ley garantiza la "suficiencia" de conocimiento del castellano, así como asegura un "buen nivel" de una tercera lengua.

La ley crea el Servicio de Educación de Cataluña, integrado tanto por los centros públicos como por los privados concertados, a los que otorga derechos y deberes análogos.

En el ámbito de la escuela pública, se refuerza el poder de las direcciones y se dota de más autonomía a los centros en el terreno organizativo, pedagógico y de gestión de recursos humanos y materiales, una de las novedades más cuestionadas por los sindicatos de docentes, que se han opuesto con contundencia a la ley.

Para asegurar la gratuidad de la educación, la ley prevé que los centros concertados reciban una financiación suficiente y prohíbe expresamente que se imponga a las familias la obligación de hacer aportaciones a fundaciones o asociaciones de cualquier tipo.

Uno de los puntos más polémicos de la ley es su ambigüedad respecto a los conciertos de los que disfrutan los centros que separan a los niños por razón de sexo, y que suelen corresponderse con centros de élite, ya que, de hecho, la norma permite que éstos se mantengan si así lo decide el gobierno de turno. Éste es uno de los aspectos de la ley que ha llevado a ICV a quedarse fuera del acuerdo global, además de la puerta que abre la norma a la ampliación de los conciertos a los niveles educativos no obligatorios, como el bachillerato, la FP y la etapa de guardería.

Con el objetivo de combatir la creación de escuelas guetos debido a la alta concentración de inmigrantes, la ley prevé que la Administración establecerá la proporción máxima de alumnos con necesidades específicas que pueden ser escolarizados en cada centro en el momento del acceso a los niveles iniciales de cada etapa.

Además, el departamento de Educación podrá autorizar, de manera excepcional, una reducción de las ratios de hasta el 10% para atender mejor las necesidades de estos alumnos, que en muchos casos se incorporan a las aulas una vez iniciado el curso.

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