2015 Elecciones Generales

Sánchez no quiere unas nuevas elecciones ni renuncia al cambio

  • El líder socialista comunica a Rajoy que no lo apoyará y que explorará otras opciones Apela a la disciplina de Susana Díaz

El jefe del Gobierno, Mariano Rajoy, inició ayer su ronda de contactos en busca de un Ejecutivo estable con el líder del PSOE, Pedro Sánchez, quien le trasladó su rechazo a apoyar su investidura y le advirtió de que, si no la logra, explorará "todas las opciones de cambio", que pasan por un pacto con Podemos, algo de lo que no quieren ni oír hablar los barones socialistas, empezando por la presidenta de la Junta, Susana Díaz

Rajoy quiso comenzar las reuniones para sondear posibles acuerdos de gobernabilidad la víspera de las fiestas navideñas y las proseguirá el próximo lunes con el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, y el líder de Podemos, Pablo Iglesias.

El encuentro entre el jefe del Gobierno y el secretario general del PSOE apenas duró unos tres cuartos de hora y estuvo precedido de un saludo muy frío y con gestos muy serios y casi sin mirarse por parte de ambos interlocutores en la escalinata de Moncloa.

La posición que Sánchez trasladó a Rajoy hizo que éste, según informaron fuentes del Gobierno a Efe, considerara que no había margen para seguir hablando de asuntos que cree que son los que verdaderamente interesan a los españoles.

El líder socialista rehusó comparecer ante los periodistas en la Moncloa al término de la reunión y lo hizo en la sede federal del partido, donde trasladó al presidente del Gobierno que votará en contra de su investidura. Las posibilidades de apoyarlo, dijo, son "nulas". "Lo puedo decir más alto, pero no más claro", agregó el líder socialista, para remarcar que no variará su posición pese a las presiones que pueda recibir.

Asume que Rajoy sea el primero en intentar formar Gobierno, pero, si fracasa, se comprometió a "hacer lo posible" para que no haya nuevas elecciones como "algunos estarían encantados", en alusión a Podemos, al considerar que ésta tiene que ser "la última de las opciones".

A su juicio, "hay que anteponer el interés general al interés partidista de algunas fuerzas políticas", por lo que subrayó que el PSOE "va a explorar todas las opciones de cambio para que haya un Gobierno que dé estabilidad al país". Ahí entraría en danza inexorablemente Podemos. Sánchez cree que ha salvado los muebles pese al descalabro del 20-D, con los perores resultados de la historia del PSOE en unas elecciones generales, pero la líder del partido en Andalucía le marca el terreno. Durante su intervención en la reunión del grupo parlamentario socialista en la Cámara andaluza, Díaz subrayó el martes que los ciudadanos han "colocado" al PSOE en la oposición e instó al partido a evitar el "aventurismo político" y el "oportunismo". Podemos ha supeditado su apoyo al PSOE a que Sánchez acepte un referéndum en Cataluña, una línea roja por la que la mayoría de barones no pasan. Ni siquiera el propio Sánchez: "El derecho a decidir es el de todos los españoles", señaló ayer.

Sánchez dijo que comparte la postura expresada por la presidenta andaluza sobre los pactos de gobierno, pero le recordó que ella tiene "cultura de partido" y que es la dirección federal y su líder el que "marca y propone las líneas políticas".

El líder socialista comentó que desde el pasado domingo, ha hablado "bastantes veces" con los líderes regionales de su partido para intercambiar impresiones sobre el complejo escenario surgido de las urnas.

Los barones de más peso, como Díaz, el extremeño Guillermo Fernández Vara y el castellanomanchego Emiliano García-Page, convienen en no apoyar la investidura de Rajoy, que el PSOE lidere la oposición y que se busquen alternativas de cambio siempre que no sea a costa de pactos con partidos que defienden el derecho a decidir, como Podemos, o la independencia de Cataluña, como ERC.

Sánchez pidió además a Rajoy que sea un socialista el que presida el Congreso de los Diputados, cuyo principal órgano de gobierno, la Mesa de la Cámara que será elegida en su primera sesión el próximo 13 de enero, debe reflejar la "pluralidad" que han arrojado las urnas. "Sería razonable que quien presidiera el Congreso no fuese la primera fuerza política sino la segunda", añadió.

Agradeció asimismo la oferta del presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, de un pacto de gobierno a tres con el PP, aunque la rechazó. "No es tiempo de frentes, sino de diálogo", zanjó.

El líder socialista almorzó con el ex presidente del Gobierno Felipe González tras su reunión con Rajoy en La Moncloa. Según explicaron a Europa Press fuentes socialistas, ambos se reúnen de forma habitual y con cierta frecuencia. En el encuentro, según las mismas fuentes, González aconsejó a Sánchez que "escuche a su partido" y sea "fiel a sus ideas".

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