Elecciones Generales 2011

La agricultura, pendiente de infraestructuras

  • Los regantes esperan que la construcción de la presa de Alcolea sea una realidad cuanto antes · Los agricultores demandan establecer un precio recomendado en el mercado

El desarrollo de la agricultura de Huelva pasa por los planes de regadíos. Los agricultores demandan cada vez más agua, mientras siguen pendientes varios proyectos hídricos, prometidos una y otra vez por las administraciones. La demanda agraria aumentará en los próximos 15 años en la cuenca del Tinto-Odiel-Piedras de los 183,9 hectómetros cúbicos al año actuales a los 300,7, según el plan hidrológico de la Junta de Andalucía. En la provincia de Huelva 30.000 hectáreas de cultivo de regadío, principalmente fresa y cítricos, dependen de los recursos de agua.

El Plan Especial de Ordenación de Regadíos al Norte de la Corona forestal de Doñana sigue pendiente de aprobación después que agricultores y corporaciones locales presentaran más de 500 alegaciones a la propuesta de la Junta. Las organizaciones agrarias consideran deficiente la dotación de agua que prevé el plan y temen además que esta restricción se sume a los efectos perniciosos que causa el retraso de las infraestructuras hidráulicas superficiales previstas. Los regantes demandan 2.500 metros cúbicos más de agua por hectárea de cultivo, ya que cifran sus necesidades hídricas en 6.500 en vez de los 4.000 actuales.

Asociaciones agrarias como Asaja demandan la puesta en marcha de infraestructuras hidrológicas como la presa de Alcolea y el canal de Trigueros, y el trasvase de 5 hectómetros cúbico de la cuenca del Guadiana al Condado, que propicien un mayor desarrollo del sector agroalimentario, que además es actualmente el que goza de una mayor estabilidad a pesar de todo y el que sigue creando y manteniendo empleo. Los ecologistas por su parte, denuncian la existen de cientos de pozo ilegales en el Espacio Natural de Doñana, que ponen en peligro la supervivencia del Acuífero 27 que nutre de agua a la reserva.

La competencia desleal que sufren algunos sectores agrícolas, como es el caso de la fresa, es otro de los problemas más acuciantes, ya que están provocando una caída de las exportaciones de la fruta onubense. Los acuerdos comerciales de la UE con terceros países está restando presencia en los mercado internacionales a las frutas y hortalizas producidas en España con unos estándares de calidad, sanidad y responsabilidad social mucho más altos, y por tanto, más costosos. La competencia de países como Marruecos, Turquía o Egipto es cada vez mayor, como ha alertado Frehuelva, con producciones que no cumplen las exigencias europeas y con precios más baratos.

Los agricultores solicitan al Gobierno un mayor compromiso en defensa de la producción autóctona, así como incrementar los controles sobre los productos que llegan desde fuera de la Unión Europea para evitar problemas sanitarios y medioambientales.

Freshuelva reclama un trato igualitario para los productos marroquíes y para los europeos, mientras Francia ha anunciado más controles para los productos agrícolas que lleguen al país galo desde España, que afecta directamente al 25% de las fresas y otros frutos rojos que se exportan desde Huelva, mientras Freshuelva insiste que se garantice la libre circulación de mercancías en la Unión Europea, ya que se adaptan a lo que dicta la legislación.

Entre estas vicisitudes, el sector agrícola tiene que hacer frente a otra, si cabe de mayor envergadura, como es la caída de los precios y sobre todo el escaso dinero que reciben por los productos que se ponen en el mercado y la diferencia que existe con los precios que paga el consumidor, denuncia en la que coinciden todas las organizaciones agrarias.

La idea generalizada es que hace falta regular los mercados pero esa regulación no está en manos de los agricultores. En una economía de libre mercado regular los precios no es fácil pero si se pueden establecer otras medidas como regular la diferencia posible entre el precio en origen y el de destino y establecer un precio recomendado en el mercado. La solución pasa también por dotar de transparencia a la cadena de intermediarios o llamar la atención sobre el dumping que las cadenas realizan por medio de las marcas blancas.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios