Elecciones Generales 2011

Rajoy pide un apoyo masivo al PP como señal de fuerza a los mercados

  • El candidato del PP define la situación en la que quedan las arcas estatales: "Nos han dejado tiesos" · Asume que habrá que tomar medidas "que no serán fáciles" y reclama el respaldo de toda la sociedad

Comentarios 9

Frente al acoso de los mercados, un Gobierno con mayoría absoluta. Con esa idea fuerza Mariano Rajoy cerró ayer en Huelva su ruta triunfal por España (pues en eso se ha traducido la campaña electoral del PP) reiterando el que ha sido su mensaje principal en los últimos días: la situación económica es complicada y habrá que adoptar medidas impopulares.

Con una prima de riesgo desbocada y entrando en los niveles considerados de rescate (palabra alejada con ahínco por el Gobierno español), Rajoy dio un paso más en ese mensaje, pasando de pedir el voto -casi nadie duda ya de la victoria- a reivindicar un aval masivo al PP el 20-N: "Pido un Gobierno muy apoyado como mejor mensaje ante Europa, los mercados y los de la prima de riesgo". Un resultado electoral, dijo Rajoy, que diga "que aquí hay una sociedad que apoya masivamente el cambio político".

La famosa prima de riesgo registró ayer su peor posición desde el pasado mes de agosto. Rodríguez Zapatero reclamaba el día anterior la intervención del Banco Central Europeo y ayer el Gobierno llamaba a la tranquilidad y negaba la posibilidad de pedir un rescate. Con este panorama, y tras pedir a los mercados una tregua por la mañana en declaraciones a Onda Cero ("los que ganen -las elecciones- deben tener un mínimo margen que debe ser más de media hora", aseveró), Mariano Rajoy fue gráfico al describir lo que se encontrará el próximo presidente en las arcas españolas: "Nos han dejado tiesos".

Una coyuntura de dificultad en la que "el entorno no nos ayuda, España no genera confianza". De cumplirse las encuestas, será el PP el que tenga que gestionar una situación muy compleja, que "vamos a arreglar porque es nuestra obligación, porque nos sentimos capacitados para hacerlo y porque vamos a tener el apoyo".

Para ello habrá que adoptar medidas que "no van a ser fáciles, por lo que hay que pensarlas muy bien", advirtió el popular. Lo avisaba antes el presidente del PP andaluz, Javier Arenas, alertando que "toda la sociedad sabe que hay que hacer sacrificios", y lo reiteran los populares en sus discursos de los últimos días. Salvan de esos sacrificios a los pensionistas, a los que "va a subir las pensiones tras bajarlas Zapatero".

El programa pasa, recopiló Rajoy, por "apretarse el cinturón" en las administraciones; una reforma educativa "para que los jóvenes tengan la mejor formación", apoyo a los emprendedores para la creación de empleo y una gestión económica eficiente que permita pagar las políticas sociales. Porque ante las acusaciones de recortes por parte de los socialistas, Rajoy asegura que "no acepto ni una lección en política social".

Esas medidas las adoptará un consejo de ministros "competente", de políticos "responsables, sensatos". Nada que ver con el Gobierno actual, de "incompetentes", al que hizo una dura crítica aseverando que "se dirá mucho sobre la cualificación de algunas personas que estuvieron en el Gobierno de España".

Eso sí, de los nombres no soltó prenda, aunque a lo largo de su recorrido por España ha ido realizando insinuaciones sobre Soraya Sáenz de Santamaría, Ana Mato o Miguel Arias Cañete, entre otros.

Ayer alabó el trabajo realizado por la diputada onubense Fátima Báñez (que días antes el presidente andaluz Javier Arenas postulaba para un puesto importante), destacando que ha sido "uno de los puntales más importante del grupo parlamentario en el Congreso", pero sin hacer referencia alguna al futuro.

Desde Andalucía, el territorio en el que los populares esperan un fuerte crecimiento de su apoyo electoral, el PP se suma a la pelea por el voto de los desencantados frente a un PSOE que reivindica una y otra vez el voto útil de la izquierda.

Rajoy consolidó ayer su mensaje de todo y para todos en tono presidencialista, reiterando su intención de gobernar "para todos los españoles" y contando "con todos". "Esto no es un problema de partidos, sino de una nación", aseguró entre vítores al final del baño de masas ante unos 1.500 asistentes que llenaron la Casa Colón de Huelva. A ellos pidió el voto "por el cambio político, la esperanza, para romper el pesimismo y cambiar la incertidumbre por seguridad".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios