Elecciones Generales 2011

Cierre anticipado para un partido abierto

  • El PP hizo guiños al pasado y no ocultó su nerviosismo a pesar de proclamarse como ganador · El PSOE apareció como una piña

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El PP cerró la campaña para las elecciones generales de mañana domingo en el área metropolitana, en el Aljarafe, donde confía en consolidar el cambio iniciado en las pasadas elecciones municipales. Mientras, el PSOE, haciendo piña, se reunió en la capital, asumiendo el reto de dar la vuelta a las encuestas. Presente, pasado y futuro. Ayer, los populares tiraron de Soledad Becerril, retirada ya de la política, y los socialistas se aferraron al tirón de Alfonso Guerra, convencidos de que, frente al popular Cristóbal Montoro, el partido está más que ganado.

El pitido final no se escuchará hasta la noche del domingo, aunque ayer el cierre se anticipó. Sin esperar a las doce de la noche, los diferentes partidos dieron por concluida la pelea. O no, porque en un lapsus, el presidente del PP de Sevilla y cabeza de lista por la provincia al Senado, José Luis Sanz, garantizó que estarán "hasta el último minuto antes de la apertura de los colegios electorales" buscando votos. ¿En la jornada de reflexión? Anécdotas de campaña.

Pasado, presente y futuro. El PP hizo guiños al pasado, en un inesperado homenaje -quizás tardío- a "la mejor alcaldesa que ha tenido Sevilla", Soledad Becerril, de quien se dijo que seguirá siendo un referente en el PP después del paso atrás que ha dado en estas elecciones generales al anunciar su retirada de la política. Cristóbal Montoro irrumpió en el polideportivo de Mairena del Aljarafe orgulloso de sucederla y rodeado de otros jóvenes valores, como el propio Sanz o Ricardo Tarno, el alcalde del municipio y buen ejemplo de que el cambio es posible, como también han demostrado los populares de Palomares del Río, Bormujos o Tomares. "Aunque no hay que confiarse", apuntaron los dirigentes populares sevillanos, que no ocultaron su nerviosismo. "Cuando nos enfrentamos a un examen, por bien que estemos preparados, es inevitable estar nervioso, al igual que cuando hablamos en público...", apuntó Montoro, a quien Sanz presentó como "el artífice del milagro económico español de finales de los 90" frente al "experto en corrupción", como calificaron de nuevo al socialista Alfonso Guerra.

En Heliópolis, cerca de la Bellavista de Felipe González, el PSOE dio por concluida su campaña electoral tras una intensa jornada donde coincidieron el secretario general del PSOE andaluz, José Antonio Griñán, el presidente federal del PSOE, Manuel Chaves, junto al candidato Rubalcaba. Todos, unidos y haciendo piña, unificaron ayer su discurso en un último intento por convencer a los socialistas de que la abstención dará el triunfo a la derecha. Con la ilusión de dar la vuelta a los sondeos -dice Rubalcaba que los votos se meten en las urnas, no en las encuestas-, los socialistas llamaron una vez más a la movilización para mantener su hegemonía en la provincia de Sevilla.

Ahí está la clave de los comicios de mañana. Si el PSOE pierde en Sevilla se daría una situación histórica que confirmaría el avance imparable del PP. De hecho, la campaña se ha centrado en los pueblos de la provincia, sobre todo, los pequeños donde todavía el PSOE tiene margen para mantenerse a flote. El cabeza de lista del PSOE por Sevilla, Alfonso Guerra, instó a los sevillanos a votar porque el futuro, también el de Andalucía, depende de que Alfredo Pérez Rubalcaba llegue o no a la Moncloa. "Nuestra arma es la palabra y el entusiasmo y así vamos a ganar contra la crueldad de la derecha", sentenció Guerra, que alertó de que hay que seguir dando la batalla para impedir el avance del PP. "El socialismo triunfará y abrirá paso a la justicia y la verdad", apuntó.

Y, al margen de la pelea bipartidista, IU buscó su talismán en una de las plazas socialistas que cayeron en las pasadas elecciones municipales a favor de la coalición de izquierdas: Los Palacios. El cabeza de lista de IU al Congreso por Sevilla, José Luis Centella, comenzó la jornada temprano, con una visita a la Catedral. En el templo buscó el apoyo de los docentes interinos que desde hace meses mantienen un encerrado en protesta por las leyes del Gobierno socialista de José Antonio Griñán. Luego siguió cosechando votos con las cooperativas y los agricultores de la COAG antes de encomendarse a los votantes en la localidad palaciega donde IU arrebató en mayo el poder al PSOE tras casi tres décadas de hegemonía.

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