Economía

Fundación Unicaja decide mantener su posición de control en Unicaja Banco

Manuel Azuaga, presidente de Unicaja Banco, y Braulio Medel, presidente de la Fundación Bancaria Unicaja. Manuel Azuaga, presidente de Unicaja Banco, y Braulio Medel, presidente de la Fundación Bancaria Unicaja.

Manuel Azuaga, presidente de Unicaja Banco, y Braulio Medel, presidente de la Fundación Bancaria Unicaja.

Fundación Bancaria Unicaja ha decidido que se mantendrá como accionista de referencia de Unicaja Banco, para lo que ha modificado su Protocolo de Gestión de la Participación Financiera

Para ello, el patronato de la fundación bancaria, en el marco del Plan Financiero Reforzado de la Fundación, ha acordado dotar un fondo de reserva para hacer frente a posibles necesidades de recursos propios de la entidad de crédito participada que no puedan ser cubiertas con otros recursos, para cumplir así con los requisitos legales que comportan que mantenga su condición de accionista de control del banco. 

El Banco de España ha autorizado el protocolo y la dotación del fondo, cuya cuantía debe fijarse. 

La Ley de Cajas de Ahorro y Fundaciones Bancarias de 2013 daba a elegir a estas entidades entre ser accionista de referencia del banco en el que participan o rebajar su capital en el accionariado. Esta decisión debía tomarse antes del final de 2020, según el articulado de la misma norma. 

La decisión que ha tomado el patronato de la Fundación Bancaria Unicaja, que preside Braulio Medel, es optar por la opción de elaborar un nuevo Protocolo de Gestión de la Participación Financiera “sobre la base de la vocación de la Fundación de preservar, con carácter estable, su posición de control de Unicaja Banco”, afirma el documento, que conforme a los requisitos legales ya está publicado en la página web de la fundación bancaria. 

El cambio de estrategia respecto al papel que la Fundación Bancaria Unicaja tendrá se adoptó en la reunión del patronato del 28 de noviembre de 2019, que procedió a modificar el citado Protocolo y acordar la dotación del fondo de reserva conforme a los requisitos del Real Decreto 877/2015, que desarrolló este aspecto de la ley. 

La decisión de laFundación Bancaria Unicaja se ha tomado, por tanto, con un año de antelación a lo previsto por la ley y, según fuentes financieras consultadas por este diario, contribuye a dar estabilidad a Unicaja Banco, que preside Manuel Azuaga.

Preservará su condición de accionista de referencia con vocación de estabilidad

 

El propio Protocolo señala que  “la Fundación considera que el mantenimiento de su condición de accionista de control de Unicaja Banco, con una vocación de estabilidad, es la mejor forma de garantizar el cuidado de la inversión de sus accionistas y permite contribuir en mayor grado a que dicha entidad bancaria actúe con una visión de intereses a largo plazo y no sometida a las variaciones del mercado o movimientos especulativos”. 

“Todo ello –prosigue el documento– con la misión de que Unicaja Banco sea eficiente financieramente, a largo plazo, con vistas a que los dividendos que este reparta sean adecuados y sostenibles en el tiempo y, en nuestro caso concreto, permitan atender adecuadamente los objetivos de la Fundación”. 

El mantenimiento del control de la Fundación sobre Unicaja Banco, afirma el Protocolo, “no supone riesgo alguno para la gestión sana y prudente de dicha entidad y la aplicación de los mejores estándares de buen gobierno”. Para reafirmarlo, el protocolo recuerda, como “muestra de ello”,  la propia “trayectoria, desde sus inicios en 2011, de Unicaja Banco como una de las entidades más solventes del sistema financiero español”,  tras cumplir sus obligaciones y compromisos ante los distintos organismos reguladores. 

La Fundación pretende que la finalidad de la participación en el banco permita, por un lado, favorecer la continuidad de una banca comercial eficiente y solvente, con un perfil de rentabilidad-riesgo adecuado a los objetivos de sus accionistas, y, por otro, procurar que el desarrollo de esta actividad sea coherente con los principios y criterios de responsabilidad social y financiera que deben informar su actuación. 

El accionista de control, que actualmente posee el 49,7% del capital de la entidad financiera, procurará que “Unicaja Banco mantenga el tradicional perfil de Unicaja, caracterizado por la efectiva asunción de una cultura de prudencia en la gestión de los distintos tipos de riesgo, orientado hacia el desarrollo de una actividad enfocada fundamentalmente hacia la banca comercial”. 

La Fundación también espera con esta vocación de estabilidad contribuir “a la generación de retornos para los propietarios de Unicaja Banco, que, desde el punto de vista de la Fundación Bancaria Unicaja, posibilite la adecuada atención de la Obra Social que ha venido desplegando desde su origen histórico”. En esta línea, la Fundación Bancaria Unicaja coadyuvará a un reparto de dividendos satisfactorio, como criterio general, sobre los beneficios obtenidos en el ejercicio y después de quedar suficientemente dotados los distintos riesgos y contingencias que pudieran existir en Unicaja Banco, teniendo en cuenta a este respecto la opinión del auditor externo y de la autoridad regulatoria y supervisora.  

Por su parte, la Fundación Bancaria Unicaja destinará, conforme a la normativa aplicable, al menos un 30% de los dividendos percibidos de Unicaja Banco para constituir y mantener el citado fondo de reserva por el importe objetivo aplicable que le permita hacer frente a posibles necesidades de recursos propios de Unicaja Banco que no puedan ser cubiertas con otros recursos. 

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