automovilismo

La triple corona, más cerca

  • Tras ganar las 24 Horas de Le Mans, Alonso está más tentado de volver a correr las 500 Millas de Indianápolis y así emular a Graham Hill

Fernando Alonso, en el podio de Le Mans. Fernando Alonso, en el podio de Le Mans.

Fernando Alonso, en el podio de Le Mans. / EDDY LEMAISTRE / EFE

Fernando Alonso añadió una página más a la historia del automovilismo al vencer en su debut en la legendaria y exigente carrera de resistencia de las 24 horas de Le Mans.

El bicampeón del mundo de Fórmula 1, que formó equipo con Kazuki Nakajima y Sebastien Buemi a bordo del Toyota TS050 híbrido, fue además el primer debutante en lograr la pole.

El español lideró así al fabricante japonés a su primer éxito en 20 intentos desde 1985 en la clásica prueba francesa.

"Todavía no puedo creerlo. Es una locura", dijo Alonso después de que su compañero Nakajima cruzara la meta al volante del bólido nipón. "En Le Mans se corre la distancia de 16 grandes premios seguidos. Esto no es comparable con nada", añadió.

Tras 388 vueltas -o lo que es lo mismo, 5.286,888 kilómetros-, Alonso y sus compañeros se impusieron con dos giros de ventaja sobre el segundo bólido de la marca nipona, el único fabricante que participó con equipo propio en Le Mans. Así, Mike Conway, Kamui Kobayashi y José María López se tuvieron que conformar con la segunda plaza.

El español, de 36 años, aspira a lograr la triple corona del automovilismo, que consiste en ganar el Gran Premio de Mónaco en Fórmula 1, las 500 Millas de Indianápolis y las 24 horas de Le Mans.

El único triunfo que le falta es el de Indianápolis, cita en la que ya compitió el año pasado, pero de la que tuvo que retirarse antes de tiempo por culpa de un problema mecánico. Por eso se espera que, más pronto que tarde, Alonso regrese para quitarse esa espinita.

El reto que persigue el asturiano es tan exigente como exclusivo, pues hasta la fecha sólo Graham Hill consiguió festejar el trébol del automovilismo,

"La triple corona sigue siendo un objetivo muy atractivo, sobre todo porque sólo un hombre en la historia lo ha conseguido. También estoy intentando ganar el mundial de resistencia y entre tanto tengo el Mundial de Fórmula 1, con lo que sería otra triple corona", apuntó.

"Es cierto que cuando has ganado Le Mans y sabes que sólo te falta uno te llama un poco más el reto. Después del verano pensaré qué hago", aseguró.

"Volver a tener la bandera de España en el podio es importante y, en mi caso, después de unirme en esta aventura con las 500 Millas de Indianápolis..., estas carreras históricas del motor y poder ser competitivo junto con los pilotos que son especialistas en estas competiciones me hace sentir muy orgulloso e intento explotar la adaptación que suelo hacer en todos los coches", reveló.

Lejos de la Fórmula 1, Alonso ha recuperado la sonrisa que durante demasiado tiempo le fue esquiva, demostrando, por si alguien lo dudaba, que no ha perdido su hambre de victoria. "Cuando puedo, gano y, cuando no, lo intento. Porque lo que nunca hago es rendirme", añadió el asturiano mientras presumía de trofeo.

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