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Con oficio también vale

  • Victoria El San Roque vuelve a la senda del triunfo al imponerse con el mono de trabajo al Córdoba B en un día de perros marcado por la lluvia Efectivo El sanroqueño Jaime rubrica el único tanto pasada la media hora

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En una tarde de perros, de mucha rasca, bajo una tromba de agua que por momentos llegó a parecer el diluvio universal... en un panorama de lo más desapacible, en definitiva, el Club Deportivo San Roque se puso el traje de faena para derrotar al Córdoba B de la forma más práctica posible, por la mínima, pero corriendo y sufriendo en un partido cien por cien de Tercera división. Los rojillos cortaron ayer su racha de dos jornadas sin sumar y, lo que es más importante, cosecharon una victoria que les sitúa con 21 puntos, con media permanencia en el bolsillo cuando todavía restan tres jornadas para alcanzar el ecuador de la temporada.

El Sanro, que ayer sin ser súper fue de los más efectivo, sigue dando pasitos hacia adelante. En su primera andadura en la categoría, el cuadro que dirige José Mari Pajares continúa madurando, dando ratitos de alegrías a sus fieles y acercándose al objetivo marcado: seguir siendo de Tercera.

Los rojillos libraron un duelo abierto con un rival atrevido, quizás demasiado. No era día para florituras, pero sí para experimentos. Al menos así lo entendió Pajares, que revolucionó el once, pensando seguramente en dar cabida a los que menos minutos llevan: devolvió la titularidad al joven guardameta Carenote, hizo debutar como titular a Chema en el lateral derecho, adelantó a Santi al centro del campo y formó una dupla de ataque inédita con Jaime y Álvaro Navarro. Un cambio de look radical, al margen de la sanción de Liam, con banquillazo a Félix y Javi Catalán, grada para Luis Arenas y la salida del club por la puerta de atrás de Nico Bezares.

El partido arrancó con ritmo, apenas sin lluvia y con los dos contendientes muy adelantados. El San Roque, con los dos puntas muy presionantes, bombeó más sangre desde el principio. El Córdoba B trató de sacudirse sin resignarse a sacar el cuero jugado. Todo, dentro de una metódica estrategia en cada bando. El primer aviso llegó como era de esperar a balón parado. Iván Peña botó una falta esquinada al cuarto de hora que Sillero rozó y mandó al larguero. La réplica cordobesista vino en el minuto 25, en una falta lejana que Alfonso chutó a puerta. Con muy poquito que reseñar el encuentro se rompió pasada la media hora en una segunda jugada que Jaime supo aprovechar. El sanroqueño fue el más listo del área y estrenó el nuevo marcador electrónico del Manolo Mesa.

El gol rojillo ennervió al filial -ayer vistió de amarillo y negro- que rozó el empate poco antes del descanso. Carenote sacó una mano prodigiosa en pleno barullo. El cielo oscureció de pronto y desató una tromba de agua monumental justo antes del intermedio... y ya no cesó.

El hecho de ir en ventaja no hizo cambiar de planes al San Roque, que mantuvo sus dos puntas ante un Córdoba B que quemó las naves en otro acto de valentía. Así da gusto ver una pelea. No obstante, el tiempo no entiende de barco y las nubes descargaron sin parar. El césped drenó bastante pero el terreno se empezó a encharcar y comenzó a hacerse una odisea mover la pelota.

El signo del partido pudo haber variado en una jugada que desató la polémica. El colegiado anuló un gol a los visitantes en el minuto 66 por fuera de juego de Javi en un rechace de Carenote. Todo a instancia de un asistente. En vivo, en efecto, pareció que el ariete cordobesista estaba más adelantado que el resto.

El Sanro optó por esperar más atrás en el último tramo y salir a la contra. Iván Peña y el reconvertido a pivote Santi hicieron una labor oscura tremenda, al igual que toda la zaga. El enemigo tuvo una ocasión más para igualar en un disparo peligroso de Quique que Carenote repelió a córner en el 75'. El capi rojillo tuvo la sentencia en el 87' en un tiro desde el centro del campo con el arquero del filial adelantado. No hubo para más con dos equipos que se vaciaron bajo el agua ante unos 400 fieles que prefirieron mojarse antes que quedarse en casa calentitos viendo Gol Tv.

Con esta victoria, la sexta de la temporada, el San Roque retoma el camino de la tranquilidad y, como mínimo, mantiene el colchón con los puestos de peligro. El próximo sábado, los rojillos repiten en casa, ante el Ayamonte.

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