la consulta del especialista

La fractura de la ira

  • Lebron asegura que jugó lesionado tres partidos de la final de la NBA

La temporada en la NBA tocó a su fin. Los Golden State Warriors se hicieron con el triunfo por un demoledor 4-0. Los Curry, Durant y Thompson arrollaron a los Cavs de Lebron James, a pesar del gran playoff que jugó el veterano alero de Akron. Todo pudo haber cambiado si en el primer partido, JR Smith no se hubiera equivocado al coger un rebote y lanzar a canasta en lugar de salir de la zona con el balón sin saber muy bien qué hacer. El resultado es empate al final de los 48 minutos y prórroga. En los siguientes 5 minutos, los Warriors barrieron a los Cavs y comenzó la debacle. Al llegar al vestuario, Lebron James golpeó con furia una pizarra con su mano derecha, sufriendo una fractura según comentó en la rueda de prensa tras la última derrota que le dio el campeonato a los de California. Los otros tres partidos, el alero jugó mermado pero aún así fue el jugador más determinante de los suyos.

¿Qué se pudo fracturar Lebron?

La fractura más frecuentemente relacionada con los puñetazos suele ser la fractura del quinto metatarsiano de la mano, no en vano se llama la fractura del boxeador. Al golpear contra una superficie o contra la cara de alguien, no se suele romper el segundo o tercer metacarpiano, sino el quinto, producto de golpear de refilón y no ser un gran especialista al golpear. Recuerdo que en cada guardia hospitalaria que he realizado, sobre todo en los fines de semana, llegaba el tipo hombre joven con la mano como una bota diciendo que se había caído y por eso la mano presentaba ese aspecto. Todos saben que si ha sido provocada por una pelea, hay que dar parte al juzgado por si se deriva alguna lesión en el oponente. Es realmente raro ver una fractura del quinto metacarpiano que no sea debida a puñetazo, por eso, siempre se pone cara de póker si el paciente intenta engañar al médico con otra excusa. En otras ocasiones la fractura se produce al golpear una puerta o una pared producto de la frustración o la ira. "Preferí darle a la pared antes de a la cara del tipo que me estaba insultando". El resultado es el mismo, el metatarsiano se fractura.

Como en cualquier fractura y sobre todo en la mano, se produce un importante dolor e inflamación producto de la rotura de los pequeños vasos que nutren la corteza del hueso. Al quedar muy superficial dicho hueso, la inflamación es más que evidente, igual que un guante lleno de agua. El dolor es realmente importante y la mano queda anulada para los movimientos básicos como es el cierre o la apertura de los dedos. Me resulta difícil de creer que alguien con una fractura similar pueda jugar tres partidos al nivel que los ha jugado Lebron James, sobre todo en una liga donde se mima mucho al jugador y ante la más mínima duda son extraordinariamente conservadores, no teniendo prisa a la hora de recuperar a los jugadores, al contrario que ocurre en el fútbol donde la medicina basada en los plazos es lo habitual. No veo al médico responsable de los Cavs dando luz verde a Lebron James para jugar con una fractura en la mano por muchas finales de la NBA que sean. El jugador y su físico es lo primero. El diagnóstico se confirma mediante una radiografía o si hay dudas, mediante un TAC o una resonancia magnética. Sí es posible que James haya sufrido una contusión importante en la mano, lesión que provoca inflamación y dolor pero no afecta al hueso, por lo que una terapia rehabilitadora intensa, frío y antiinflamatorios pueden valer para poder jugar, aunque sea mermado físicamente.

¿Cómo se curan?

Depende del grado de angulación y desplazamiento de los fragmentos. Lo normal es un tratamiento conservador mediante una férula que inmovilice dicho dedo durante un periodo que ronda las tres semanas. A continuación, tratamiento rehabilitador y fortalecedor de esa zona que es muy dada a la rigidez y pérdida de movilidad.

Si la fractura se encuentra muy desplazada se realiza una intervención consistente en colocar una placa y tornillos que mantienen el hueso colocado en la posición anatómica previa a la fractura. Si el montaje nos da la suficiente confianza, no se coloca escayola, sino que se procede al movilizar la zona a la mayor brevedad posible para evitar la pérdida de movilidad que conlleva toda inmovilización.

El resultado en ambos casos es excelente desde el punto de vista funcional, no suponiendo ningún tipo de merma ni en la fuerza ni en la movilidad. La única cosa que puede ocurrir es que ese nudillo, el correspondiente al quinto metacarpiano quede un poco más hundido que el resto de la mano siendo visible al cerrar el puño. Sin embargo, no pasa más allá de un mero perjuicio estético.

Para mí es realmente difícil que Lebron James jugase unas finales de la NBA con una mano fracturada. No solo se pone en riesgo al jugador al ser posible que dicha fractura empeorara con un golpe o un contacto, sino que puede complicar la recuperación y suponer un daño que le limite de por vida y ponga en peligro su futuro. Una fractura provoca un cuadro inflamatorio y un dolor tan intenso que es prácticamente imposible subirse los pantalones por sí mismo, por lo que lanzar a canasta, machacar o colocar un tapón sería algo más propio de Superman que de un jugador de la NBA.

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