Algeciras CF

El Algeciras, un líder construido desde atrás

  • El equipo de Salva Ballesta brilla por su solidaridad con una defensa totalmente nueva

  • Fran Serrano y Robin se consolidan como pareja de centrales

  • Los albirrojos, entre los menos batidos de toda la Segunda B

El Algeciras defiende en bloque un córner ante el Recreativo de Huelva. El Algeciras defiende en bloque un córner ante el Recreativo de Huelva.

El Algeciras defiende en bloque un córner ante el Recreativo de Huelva. / Josué Correa

El Algeciras CF disfruta del liderato en solitario del grupo IV-A de la Segunda B porque ha hecho muchas cosas bien en el arranque de la temporada. Uno de los aspectos en los que más ha brillado el equipo de Salva Ballesta es en la faceta defensiva. Todo el mundo coincide en la solidez que los albirrojos han demostrado en las cuatro primeras jornadas, especialmente en el último triunfo en Las Palmas. Con uno solo gol en contra, el líder está entre los menos batidos de la categoría y exhibe una entereza impropia de una plantilla prácticamente nueva.

Solo la conexión del vestuario, el buen ambiente y el trabajo de la pretemporada pueden explicar el inmediato rendimiento de un Algeciras que, más allá del capitán Iván Turrillo, es un equipo de estreno. Cuando lo lógico es que los albirrojos estuviesen todavía por conjuntar, la imagen sobre el terreno de juego es la de un bloque en sincronía y, por encima de todo, muy solidario.

Esta cualidad, la solidaridad, es la que está primando en un plantel lastrado por las lesiones, con bajas sensibles de futbolistas llamados a tomar protagonismo en el once tarde o temprano. Salva Ballesta ha hecho de la adversidad un aliciente para que el pegamento funcione mucho más rápido. De hecho no hay señal de fisura ni dentro ni fuera del césped.

El sistema defensivo del Algeciras abarca más allá de la línea de atrás, pero llama poderosamente la atención que una defensa tan nueva actúe de forma tan coordinada. Fran Serrano y Robin Lafarge se han asentado como pareja de centrales con Melchor y Dani Espejo en los laterales, sin olvidar que el algecireño Benítez fue titular en el debut ante el Marbella y cumplió como siempre. Cada uno jugaba en un equipo distinto la pasada temporada, pero los cuatro comparten una contundencia y un saber estar que permiten al Algeciras encajar mejor el sufrimiento cuando es sometido por algún rival, algo que es habitual en la mayoría de los encuentros.

El aparato defensivo también tiene mucho que ver con la seguridad transmitida desde la portería por Guille Vallejo -poderoso en el juego aéreo- y la mordiente de un centro del campo que comienza con Armando Corbalán e Iván Turrillo. Ambos dan cuerpo a un entramado que se extiende por las bandas, con gente incansable como Alcázar, Romero o Juanito Serrano, y que llega hasta la punta, donde tanto Edu Ubis como Marcos Mendes se ponen el mono para bajar a la mina

El Algeciras solo ha recibido un gol en 360 minutos (más los descuentos), el tanto marcado por el Marino cuando se adelantó en el Nuevo Mirador. El cuadro de Salva es el menos goleado del grupo VI-A junto a la Balona y el Tamaraceite. En el grupo IV-B se suma el UCAM. El Recreativo Granada ha encajado uno pero solo lleva un partido disputado por sus aplazamientos debido al coronavirus. 

En Segunda B, solo el Navalcarnero se ha mantenido imbatido en las cuatro primeras jornadas, aunque el Ibiza y el Tudelano, con un partido menos, aspiran a mantenerse con la puerta a cero.

La solvencia atrás siempre ha dado puntos en Segunda B y esta temporada tan especial casi todo el mundo destaca la importancia de sumar en una liga cuya primera fase marcará el destino de la mayoría.

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