Algeciras CF

El Algeciras y la apuesta del nueve

  • Consumada la marcha de Karim, el club mantiene la incógnita con Borja Lázaro y Wilson Cuero

  • Las aspiraciones del proyecto 20-21 pasan por acertar con un delantero goleador

Borja Lázaro, en el Algeciras-San Fernando. Borja Lázaro, en el Algeciras-San Fernando.

Borja Lázaro, en el Algeciras-San Fernando. / Erasmo Fenoy

Acertar con el nueve suele decantar el futuro de un equipo de fútbol. Y de eso sabe bastante el Algeciras CF en los últimos años, para bien y para mal. El proyecto 20-21 albirrojo en Segunda B apenas ha mostrado los primeros cimientos de una construcción que a día de hoy no tiene delantero centro. Se ha marchado Karim, uno de los artífices del ascenso en Socuéllamos, y se mantiene la incógnita sobre qué ocurrirá con Borja Lázaro y Wilson Cuero.

El algecirismo, tras varios días de calma, sin grandes novedades por parte del club, sigue expectante sobre la confección de la plantilla. Las primeras renovaciones (Iván, Benítez, Yago Pérez y Almenara) han contentado a una afición que en su mayoría ha visto con buenos ojos los tres primeros fichajes (Raúl Hernández, Robin Lafarge y Yelko Pino). Con dos tercios de la plantilla por completar, faltan demasiados mimbres para calibrar si el proyecto algecirista podrá aspirar a competir por la Segunda B Pro, como el presidente, Nicolás Andión, ha referido en varias ocasiones, la última cuando zanjó el caso Antoñito.

Los refuerzos irán cayendo a lo largo del verano, el más largo de siempre después de que el coronavirus acabase con el fútbol modesto en marzo. Sin embargo, la duda de quién será el '9', el delantero referente es una de las grandes incógnitas en los debates entre algeciristas. La opción de renovar a Borja Lázaro ha sonado desde varios frentes. El punta madrileño es del gusto de Salva Ballesta. Lázaro apenas ha podido dejarse ver con el uniforme del Algeciras (100 minutos repartidos en tres partidos) ya que de los fichajes de invierno fue el que más tiempo precisó para su puesta a punto. La idea de la parcela técnica es que el ariete llegase al cien por cien a los dos últimos meses del campeonato, los que quedaron por jugarse por culpa del dichoso virus.

Borja Lázaro es un delantero consumado, un goleador con currículum en Segunda y Segunda B, que recaló en el Nuevo Mirador con 31 años procedente del Fuenlabrada, donde apenas había contado en la primera vuelta. De ahí que el delantero hubiese llegado falto de ritmo. El Algeciras, que se desembarazó de Antonio López en diciembre, apostó por traer a otro gigante como Lázaro, aunque en este caso a un futbolista de un caché mucho más elevado. Este aspecto, el económico, puede ser la barrera que separe a ambas partes en caso de que el interés algecirista pase por renovar al madrileño.

De Wilson Cuero apenas han corrido habladurías. El colombiano se refrendó como lo que es: un atacante batallador, con muchas condiciones en su juego aunque con poco gol. El ex de la Balona se entendió bien con Karim y juntos brindaron algunos momentos muy buenos en encuentros señalados. Por lo pronto, la dirección deportiva no ha dado pista alguna sobre si está interesada en Cuero, aunque de lo contrario habría trascendido.

Consumada la marcha de Karim Abubakar -el último rumor habla del interés del Salamanca-, el Algeciras se encuentra en la búsqueda de delanteros, en esa eterna búsqueda de un goleador que haga mucho más fácil la vida a todos sus compañeros. Ya ha salido el nombre de Ubis, aunque muchos algeciristas siguen soñando volver a ver algún día de albirrojo al algecireño Francis Ferrón. Soñar es gratis, un futbolista que meta goles en Segunda B sale bastante caro.

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