Algeciras CF | Córdoba B | La crónica

Un triunfo de campeonato

  • El Algeciras, con una primera parte avasalladora, somete a un líder que llegaba invicto al Nuevo Mirador

  • Antonio marca dos goles, el primero de penalti, y Pipo falla otra pena máxima

  • Los de Viso se ponen a un punto de la cabeza

Antonio Sánchez corre para celebrar uno de los goles del Algeciras ante el Córdoba B Antonio Sánchez corre para celebrar uno de los goles del Algeciras ante el Córdoba B

Antonio Sánchez corre para celebrar uno de los goles del Algeciras ante el Córdoba B / Jorge del Águila

El Algeciras CF desplegó un fútbol vertiginoso para desarbolar a un líder que se desprendió de su coraza de invicto tras hincar la rodilla en el Nuevo Mirador. Una primera media hora descomunal, avasalladora, bastó al equipo de Javier Viso para enseñar los colmillos, dar dos dentelladas y arrinconar al Córdoba B, el mejor conjunto del grupo X de Tercera división hasta la fecha. Aunque eso de mejor ya solo lo rebate un solo punto de diferencia porque las sensaciones del aficionado albirrojo es que sus chicos, los chicos de Viso, tienen agallas y argumentos para pelear de tú a tú por el primer puesto.

El Algeciras se adueñó de un partido bonito, con muchos momentos de buen juego, con dos equipos mirándose de frente, con dos penaltis y otros dos tantos anulados. Antonio Sánchez abrió la lata a los cinco minutos tras un penalti sobre José Carlos, el terror de la banda izquierda este Halloween. Los mismos protagonistas se asociaron a la media hora para culminar una jugada de playstation en la que tocaron balón casi todos los albirrojos.

El punto de inflexión, que al final tampoco resultó determinante, fue el segundo penalti de la matinal, una pena máxima infantil sobre Pablo de Castro en un saque de esquina. Pipo marró el lanzamiento y entraron las dudas. El Córdoba B vio como esquivaba la guillotina y pegó un arreón que refrendó después del descanso. Sin embargo, los de casa hicieron del segundo tiempo un manual de cómo maniatar un partido que en los últimos compases pudo acabar con algún gol más a favor de los algeciristas, revitalizados con los cambios.

El triunfo, que vale un potosí, devolvió al mejor Algeciras en un Nuevo Mirador que esta campaña está disfrutando y eso se ve reflejado en el ambiente.

Viso armó su once con una novedad en el centro del campo: Josemi. El jimenato, casi inédito este curso, se vistió de hormiga obrera para obstaculizar las ofensivas del filial califal. Josemi se incrustó por delante de una defensa a la que volvió Pablo de Castro tras dos partidos. El algecireño se probó y arriesgó... y de nuevo estuvo imperial al corte. Será casualidad o no pero con Pablo este equipo sí deja la portería a cero.

Los albirrojos salieron con una mordiente descarada que a los dos minutos se tradujo en un pase al hueco de Antoñito y una internada de José Carlos por la izquierda. El lateral sevillano fue trabado en el área de tal forma que Durán García no dudó en señalar el punto fatídico. Pipo y Antonio reclamaron el cuero pero fue el pichichi algecirista el que se le quedó para descorchar el electrónico.

El Algeciras cogió velocidad ante un líder minimizado. A los veinte minutos pudo llegar el segundo tras un maravilloso pase de Pipo que Antonio culminó libre de marca en el área pero el árbitro señaló fuera de juego. Los de Viso movían y tocaban la pelota, con mando, sin prisas, con la platea embelesada. Y así el Algeciras, pasada la media hora, cuajó una jugada larga y colectiva que desembocó en el costado zurdo con un pase desde el fondo de José Carlos que Antonio cazó y tocó lo justo para batir al joven meta verdiblanco.

Con el Mirador desatado, a cinco minutos del descanso, los albirrojos botaron un córner y Pablo de Castro fue cazado en el corazón del área. Otro penalti para los de casa, éste, incontestable. Pipo agarró el balón pero lanzó demasiado bajo al centro y el guardameta despejó. Era la sentencia y tuvo un efecto inmediato para ambos. De hecho el filial estuvo a punto de golpear como más duele con una acción que terminó en gol anulado a Kevin por fuera de juego. Quién sabe si ahí estuvo el volantazo.

Con media parte por delante, el Córdoba B salió con otra cara de la caseta y apretó, aunque la realidad es que apenas inquietó de verdad, más allá de un lanzamiento de falta de Miguel Ángel. El Algeciras, rumiado el fallo del segundo penalti, comenzó a recuperar las manijas pero ahora con otro fútbol, con otros tiempos y otras armas.

Los albirrojos dejaron correr al reloj y capearon las embestidas de un líder herido en su orgullo. La lesión de Sarmiento hizo pupa al Córdoba B y los de casa comenzaron a dejarse a ver en el área contraria. Una arrancada en el 65’ terminó con una rabona de Alberto, un chaval que por día se palpa más preparado para coger galones en esta plantilla.

La entrada de Zafra, a falta de veinte minutos, dio otro aire a un Algeciras que no paró de correr. Fruto de ese desgaste tuvo que pedir el cambio José Carlos, exhausto tras uno de sus mejores partidos como algecirista.

Los últimos estertores del duelo no hicieron más que acrecentar el poderío de un conjunto que pudo ampliar la goleada. Iván, fundamental en el centro del campo, estrelló un latigazo en el larguero en el tiempo añadido.

El Algeciras sanó la herida de Ceuta con una victoria de campeonato, grande, ante el más fuerte de la clase. Los de Viso se mantienen terceros con los mismos puntos que el segundo, el Betis Deportivo, pero se acercan a uno del Córdoba B y mandan un mensaje rotundo al resto de candidatos: nosotros queremos ser campeones.

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