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Nadal arrasa y ya está en la final

  • El balear supera a Del Potro, quien jugó un gran primer set para después desinflarse, y se cita con Thiem

  • El de Manacor espera prolongar su idilio en París con su undécimo título

Rafael Nadal celebra su triunfo ante Juan Martín del Potro. Rafael Nadal celebra su triunfo ante Juan Martín del Potro.

Rafael Nadal celebra su triunfo ante Juan Martín del Potro. / GUILLAUME HORCAJUELO / efe

Rafael Nadal superó con contundencia a Juan Martín del Potro y buscará mañana su undécimo título de Roland Garros.

El balear derrotó a su adversario por 6-4, 6-1 y 6-2 en dos horas y 14 minutos, y se enfrentará en la final a Dominic Thiem, que venció por 7-5, 7-6 (12-10) y 6-1 a Cecchinato.

Nadal deberá ganar el título para mantener el número uno del ranking ATP. Pero, pase lo que pasa en la final, ya puede presumir de haber añadido otra gesta a su palmarés: igualar a Roger Federer como el segundo jugador en la Era Abierta que alcanza 11 finales en el mismo Grand Slam.

Mañana, el de Manacor se enfrentará a Thiem, un jugador que por segundo año consecutivo lo venció en la gira de polvo de ladrillo previa a Roland Garros.

Y aunque el mallorquín domina el historial con seis victorias en nueve partidos, el último precedente entre ambos es el triunfo del austriaco hace unas semanas en los cuartos de final del Masters 1.000 de Madrid.

Nadal, que se encontró con una dura oposición de su rival en el primer set, planteó un partido inteligente en la pista Philippe Chatrier, buscó el revés de Del Potro -su punto menos fuerte- e intentó alternar golpes paralelos y diagonales que lo hiciesen correr.

En un estadio en el que los apoyos a Del Potro fueron dominantes, Nadal planteó primero una guerra de desgaste ante un rival que renacía para el tenis de altos vuelos, después del calvario de lesiones en la muñeca que a punto estuvieron de acabar con su carrera.

Sabedor de que los servicios del argentino son auténticos misiles, Nadal se tuvo que trabajar los puntos en los que le tocaba servir y esforzarse en el resto.

En el primer set, la igualdad fue total. Del Potro ganaba los juegos fácilmente apoyado en su letal saque, mientras que Nadal sudaba para lograr cada punto.

Del Potro podía haber cambiado el rumbo del encuentro si no hubiese desperdiciado hasta seis puntos de ruptura, tres en el tercer juego y otros tres en el noveno.

Nadal, feroz y concentrado, no desaprovechó la clemencia del rival para llevarse una reñida primera manga en la que, además de jugar a su oponente en el revés, le procuró puntos que le moviesen de un lugar a otro de la cancha.

En una de esas secuencias, Del Potro se frenó en seco con un golpe que lo pilló a contra pie y se quejó de su pierna izquierda. "Me he enganchado allá", se escuchó decir. Pidió a los médicos un analgésico.

Con su mirada implacable, el de Manacor alternó algo su plan inicial en la segunda manga. Siguió buscando el revés de Del Potro, pero procuró más las iniciativas del punto. Así evitó la castigadora derecha de su rival.

En la tercera manga, Nadal no bajo el pistón y sometió a duros golpes a su oponente, quien se marchará de este Roland Garros como cuarto del mundo, igualando el mejor puesto de su carrera, logrado en 2014.

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