Final de Copa del Rey en Sevilla Ribó y Colau: imán capicúa de dos alcaldes

  • El año que nace Ribó, 1947, gana la Liga el Valencia; el año que nace Ada Colau, la gana el Barça l En su última final, 1971, ambas ciudades las gobernaban alcaldes falangistas

Joaquín intenta desbordar a un jugador del Valencia en el partido de Copa en el Villamarín Joaquín intenta desbordar a un jugador del Valencia en el partido de Copa en el Villamarín

Joaquín intenta desbordar a un jugador del Valencia en el partido de Copa en el Villamarín / Efe

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, nacieron en años capicúas. Ribó en 1947 en Ribera de Argellet, un pueblo de la provincia de Lérida, aunque su formación universitaria y su cátedra las sacó en Valencia. El año que nace Ribó gana la Liga el Valencia. Ada Colau es de 1974. Ese año no sólo gana la Liga el Barcelona, sino que la alcaldesa llega a este mundo el 3 de marzo de 1974, justo dos semanas después del 0-5 del Barcelona de Cruyff, Asensi y Sotil en el Santiago Bernabeu.

Barcelona y Valencia no juegan una final de Copa desde el 4 de julio de 1971. Un gol de Alfonseda en la prórroga le dio el triunfo al Barcelona (4-3). Salió por Dueñas, tío de la novelista María Dueñas. Ese año ganó la Liga el Valencia en un apretadísimo final: Valencia, 43 puntos; Barcelona, 43; At. Madrid, 42; Real Madrid, 41. Los mismos equipos que en distinto orden han ocupado los cuatro primeros puestos al final de la Liga.

Antes de aquella final de 1971, Valencia y Barcelona ya se enfrentaron por este trofeo en 1952 y 1954. Dos triunfos para el Barcelona, uno para el Valencia, aunque en el cómputo global están empatados a ocho goles. Pudo haber un cuarto enfrentamiento copero, pero lo evitó la campanada del Granada en las semifinales de la Copa de 1959. Triunfo por la mínima del Granada en Los Cármenes. Idéntica ventaja del Valencia en su campo. No había ni prórroga ni penalties. Desempate en Madrid, con triunfo granadino por 3-1. El Barcelona de Helenio Herrera lo arrolló con gol del honor de Arsenio Iglesias. Esa eliminatoria la relata Ramón Ramos en su libro Los finalistas del 59. En esa misma competición, el Barcelona eliminó al Betis y el Madrid al Sevilla en cuartos de final.

Hoy se enfrentan en el Benito Villamarín los verdugos de los equipos sevillanos, que no estarán en la foto, como le ocurrió a Cernuda y Aleixandre en la de la generación del 27. Pese a que ambos contaron con una ventaja inicial de dos goles, el Valencia apeó al Betis, el Barcelona al Sevilla.

Joan Ribó, alcalde de Valencia, pasará la jornada de reflexión en Sevilla viendo la final de Copa. Se presenta con Compromís para la reelección como alcalde. Le viene bien que la gente del fútbol en su ciudad esté contenta. El Valencia, finalista de Copa. El Levante, certificando su permanencia. Ada Colau “no es nada futbolera”, en palabras de un periodista de Deportes de La Vanguardia. Hoy tiene sesión de fotos en Barcelona. El año que llegó a la alcaldía, 2015, el Barcelona le ganó a la Juventus su última Copa de Europa. La primera la ganó en 1992, cuando era alcalde Pasqual Maragall, hermano de Ernest Maragall, el gran competidor de la alcaldesa, Ada y el (poco) ardor balompédico. Los aficionados del otro equipo también están eufóricos. Doce años después, el Espanyol jugará una competición europea.

El 7 de mayo de 1986, el Barcelona perdió en Sevilla, en el Ramón Sánchez Pizjuán, la final de la Copa de Europa contra el Steaua de Bucarest. Un Barça británico con Terry Venables de entrenador, Graham Turner de segundo y Steve Archibald entre los inéditos goleadores. El Valencia tiene una experiencia más favorable. Hace veinte años, en el mismo escenario donde se celebraría el Mundial de Atletismo, el Valencia ganó la final de la Copa del Rey de 1999 al Atlético de Madrid en el estadio de la Cartuja. Diseñado por los mismos arquitectos, Cruz y Ortiz, que hicieron el estadio Wanda metropolitano. Para el recuerdo de esa final, el gol de Mendieta a Molina.

En 1971 las alcaldías de Barcelona y Valencia estaban al mando de dos falangistas. José María de Porcioles llegó al Consistorio de Barcelona en 1957. Estuvo durante 16 años, un año más que Maragall. Consiguió la devolución del castillo de Montjuic al gobierno municipal.

El gran logro de Vicente López Rosat, alcalde de Valencia en aquella época, fue inaugurar el nuevo cauce del Turia. Porcioles era notario; López Rosat, un médico neuropsiquia tra que con 17 años se alistó en la División Azul. Los dos dejaron la alcaldía el mismo año de 1973. En el caso del de Barcelona, coincidió con la llegada al Barcelona de Johan Cruyff. Que abanderó la escuadra azulgrana que consiguió la mítica manita en el campo del eterno rival dos semanas antes de que Ada Colau llegara al planeta Tierra.

Valencia y Barcelona en Sevilla. Las escalas del tren que cantaba Mediterráneo con Serrat. El arzobispo de Valencia, Cañizares, tiene apellido de cancerbero, igual que el de Sevilla, Asenjo. Los dos nacieron el mismo día.

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