fútbol tercera división

Espinas en El Rosal

  • La Unión y el Cádiz B se reencontrarán el sábado en un escenario donde ambos comparten dos descensos

Una tángana en el Cádiz B-Unión en el que descendió el equipo barreño. Una tángana en el Cádiz B-Unión en el que descendió el equipo barreño.

Una tángana en el Cádiz B-Unión en el que descendió el equipo barreño. / e. s.

El 19 de mayo de 2013 la Unión Deportiva Los Barrios descendió a Primera Andaluza en El Rosal ante el Cádiz B. El 26 de abril de 2015 el filial amarillo bajó a la misma categoría ante los gualdiverdes en ese escenario. El próximo sábado, 24 de febrero de 2018, los dos equipos se reencontrarán en la ciudad deportiva de Puerto Real en un partido cargado de alicientes y con espinas recientes en el recuerdo.

El Cádiz B-Unión del sábado (16:30) no sólo mide al líder del grupo X de Tercera división contra el mejor equipo de las últimas seis jornadas, también desempolva una rivalidad fraguada en el terreno de juego con sendos descensos.

Los amarillos bajaron a los gualdiverdes en 2013 y los papeles se cambiaron en 2015

Los aficionados de la Villa aún recuerdan con nitidez aquel encuentro de la última jornada de la temporada 2012/13, cuando la Unión bajó de la forma más cruel. Los gualdiverdes se vieron favorecidos por el resto de resultados que necesitaban, pero no fueron capaces de cumplir con su parte en El Rosal ante un rival que ya tenía los deberes hechos. La Unión falló un penalti y perdonó media docena de oportunidades claras ante un inspirado portero cadista y firmó su propia sentencia. Los gualdiverdes acabaron rendidos sobre la ciudad deportiva tras un partido bronco que enturbió la relación entre clubes.

Pasó el tiempo y la Unión regresó a la categoría. Dos años después ambos se reencontraron con los papeles cambiados. Esta vez los barreños podían ejercer de verdugos de los cadistas. El conjunto de la Villa ya acariciaba la salvación mientras que el filial estaba a diez de la permanencia con doce por jugarse. En el seno de la Unión se respiraba un aire a vendetta innegable.

El Cádiz B se adelantó aquella mañana con un gol de Canty, pero un doblete del algecireño Miguelito certificó la permanencia barreña y el descenso amarillo. Los gualdiverdes, dirigidos por Miguel Sánchez Sevi, remataron su faena y se desquitaron del amargo trago vivido dos años atrás.

Seguramente estas espinitas del pasado no importen lo más mínimo a Carlos Ríos, el técnico de la Unión, ni a Baldomero Hermoso Mere, el del Cádiz B. Una nueva historia está por escribir el sábado en El Rosal entre dos equipos en plena forma.

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