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El Algeciras está que se sale

  • El equipo albirrojo explora nuevos métodos y fulmina a un Arcos al que cede el balón pero del que recibe dos disparos a puerta · Yiyi cambia a medio equipo y los que entran responden con espíritu de sacrificio · Mario hace un partido soberbio

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Capacitado para adoptar muchas formas diferentes y hasta la fecha todas igual de efectivas. Con un nivel de implicación sin precedentes en los últimos años que recorre la plantilla desde el que da sus primeros pasos en categoría nacional hasta el que escribe sus últimos capítulos. Capaz de transmitir toda su energía a la grada y de interpretar el guión que escribe su entrenador, alejado del costumbrismo y siempre original. Así es este sorprendente Algeciras, que ayer derrotó al Arcos -sin el fútbol preciosista de otras veces pero con autoridad- y ya suma ocho jornadas sin conocer la derrota. Acumula cuatro victorias consecutivas, tiene siete puntos de ventaja en su plaza de privilegio, anda firme, seguro, por una Tercera división que es verdad que es de las peores que se recuerdan, pero en la que hay que poner chorreando la camiseta como cualquier otra temporada para ganar un partido.

Es curioso que un grupo de la casa, integrado en su mayoría por futbolistas que alguna vez de pequeños fueron aficionados del Algeciras y dentro de unos años volverán a serlo (quizás ese sea el truco), en un club que hace nada estaba más muerto que vivo, con una gente que en principio a lo más que podía aspirar era a mantenerse, es curioso que esta tropa ofrezca hoy por hoy más motivos para confiar en que acabará peleando por la Segunda B que ningún año reciente. Incluso que aquellos en los que los algeciristas tiraron de la de Ubrique para apuntalar la plantilla.

Este Algeciras es especial, no hay otro calificativo que lo defina mejor. Se supone que es un conjunto al que le gusta tocar el balón, triangular, encontrar los pasillos que le lleven a la portería contraria de la forma más estética posible. Sin embargo ayer fue capaz de ceder el balón al contrario, de esperarlo y de salir al contragolpe con una extraordinaria fortaleza para hacerlo sucumbir. In cluso sin derecho a réplica, porque los arcenses tiraron tres veces a puerta en todo el partido. Uno fue el gol. En uno Mateo hizo un paradón (aunque en una jugada invalidada por fuera de juego) y en la otra Zúñiga pegó un chutazo lejano que se envenenó y acabó rebotando en un poste de la meta del jimenato. Era el minuto 90 y el saldo del Arcos, que tuvo el control de la pelota, fue ese y que el Algeciras le había endosado un póquer de goles todos ellos imponentes, inapelables.

Y todo eso lo hizo el Algeciras en un partido entre semana -con uno el sábado anterior y otro al domingo siguiente- en el que el técnico, Diego Pérez 'Yiyi', revolucionó el 'once' con cinco cambios (medio equipo justo). Turno para los que no juegan y el hambriento Algeciras sigue tan voraz como antes.

Con tantos argumentos, con jugadores tan comprometidos en constante crecimiento y, ahora, con unas recién descubiertas virtudes defensivas, el discurso de la modestia es válido, pero no puede frenar la ilusión de una afición cada vez más orgullosa de su Algeciras.

El conjunto albirrojo de ayer estuvo conducido por un soberbio Mario. Conducido e impulsado, puesto que el corpulento centrocampista participó en los tres primeros goles, dos de ellos para marcarlos, y dotó a su equipo del equilibrio que necesitaba para ganar. Si el 13 adquiere la forma necesaria (y lo está haciendo) el Algeciras tiene un centrocampista (otro) de superior categoría. Un lujo para estar pobre Tercera. Uno de esos centros suyos que parece realizado con escuadra y cartabón llegó desde el costado izquierdo al segundo palo de Bocardo, donde Alexis de la Paz se adelantó a Vito y colocó el 1-0 en el minuto 25.

Cinco después el Arcos, que nunca dio la sensación de poder ganar el partido, restableció las tablas. Antes de lesionarse, el exbalono Biri se abrió al costado derecho tras una pérdida de balón de Mena que sorprendió a sus compañeros. El arcense centró y el balón alcanzó a Sierra, que batió a Mateo a placer.

Sólo cuatro minutos después volvió a surgir Mario para poner en ventaja a los algeciristas. Un servicio de Máiquez desde la derecha lo capturó el barreño dentro del área con el pecho, lo bajó al césped y lo alojó en la portería de Bocardo con un derechazo espectacular. De fotografía.

La primera parte acabó cuando el árbitro pitó un libre directo al borde del área chica por una cesión de Mena a Mateo. Máiquez evitó el gol del Arcos.

En el 50' Alexis de la Paz aprovechó un saque de esquina para devolverle el servicio a Mario, que se elevó por encima de sus contrarios y peinó en picado adonde Bocardo no podía alcanzar. Era el 3-1. El cuarto lo inventó otro que ayer completó un partido redondo. Otro que cada vez que tiene minutos, sale para aprovecharlos. Francis Ferrón controla la pelota y recorre algunos metros pegado a la cal, sorteando rivales, hasta que centro y George (que había hecho un partido oscuro, aunque su entrega es irreprochable) remachó con la cabeza al fondo de la red. 4-1 y se acabó.

El Arcos intento acercarse y apenas puso en apuros a Mateo y su defensa. Al final, una lesión de Zúñiga le arrebató a los visitantes incluso la opción de un arreón final. tendrán que conformarse con la posesión, que fue lo único que tuvieron.

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