Fútbol | Liga de Campeones

Cita entre dos que la ganaron

  • El Barcelona y el Bayern se citan en la que muchos catalogan como la final anticipada debido a que ambos fueron ya campeones

  • Messi se mide al que todos consideran favorito

Leo Messi saluda a la llegada del Barcelona al hotel de concentración en Lisboa. Leo Messi saluda a la llegada del Barcelona al hotel de concentración en Lisboa.

Leo Messi saluda a la llegada del Barcelona al hotel de concentración en Lisboa. / Carlos García / efe

Barcelona y Bayern de Múnich, los dos únicos equipos campeones de la Champions que están entre los ocho clasificados para la fase final, se miden hoy en Lisboa, un partido en el que los bávaros, invictos en 2020, parecen favoritos, aunque los catalanes siempre tienen el factor Messi como antídoto.

Estos enfrentamientos entre dos de los grandes equipos europeos -cada uno de ellos han levantado cinco veces la orejona- tienen una curioso trasfondo: el ganador de ellos, después ha sido campeón, bien de la extinta Copa de la UEFA o de la Liga de Campeones.

Así ocurrió en la Copa de la UEFA (1995-96) y en las Ligas de Campeones de las temporadas 2008-09, 2012-13 y 2014-15. En los cuartos de la Liga de Campeones 2008-09, el Barça de la excelencia batió sin paliativos al Bayern por 4-0 (doblete de Messi, Eto'o y Henry) y convirtió la vuelta en un trámite (1-1). En la final de Roma, los de Guardiola se impusieron al United por 2-0.

Cuatro años más tarde (2012-13), ambos equipos se midieron en semifinales. Leo Messi estaba lesionado y en la ida quedó todo decidido después del 4-0. En la vuelta, el Bayern goleó por 0-3. En la final, jugada en Londres, los bávaros derrotaron al Borussia Dortmund por 2-1.

En la 2014-15, ambos volvieron a medirse en la penúltima ronda y también todo quedó decidido en la ida. El recuerdo de aquel partido en el Camp Nou fue el regate que hizo Messi (autor de dos goles aquella noche) que acabó con Boateng en el suelo. Neymar cerró el marcador (3-0). En la vuelta ganó el Bayern (3-2). En el Olímpico de Berlín, los de Luis Enrique se impusieron 3-1 a la Juventus.

También jugaron ambos las semifinales de la Copa de la UEFA (1995-96). En la ida, jugada en Múnich, 2-2; en la vuelta ganó el Bayern en Barcelona (1-2). Los alemanes derrotaron cómodamente en la final a doble partido al Girondins de Burdeos.

Ahora todos los pronósticos sitúan al Bayern como favoritos. Ha ganado 26 de los últimos 27 partidos, ha recuperado su esencia con Hans Flick como entrenador; Lewandowski, el olfato goleador, y los muniqueses la pinta de equipo ganador que había perdido con Niko Kovac.

Pero el Barça tiene a Leo Messi y ya le va bien que por una vez los focos estén en otra dirección. Será un partido determinante para el futuro de Quique Setién, pero sobre todo para el prestigio de la entidad, que puede quedarse en blanco después de 12 años (2007-08). La anterior fue aquel Barça de Frank Rijkaard que Laporta borró de un plumazo tras acusar a la plantilla de "autocomplacencia".

Para el duelo ante los bávaros, Setién podría reforzar su centro del campo para equilibrar el músculo de los de Flick, por eso podría decidirse por un dibujo con 4-3-1-2, Arturo Vidal de enganche y el damnificado sería Griezmann.

También hay dudas en la medular, ya que el técnico dispone de seis jugadores disponibles. Lo más probable es que De Jong, después de su gran partido ante el Nápoles, sea titular, junto con Busquets y Arturo Vidal, ausentes por sanción ante los italianos, mientras que para la cuarta plaza pugnan Sergi Roberto, Rakitic y Riqui Puig.

El Bayern, por su parte, ha encontrado un once titular en el que suele haber pocas modificaciones y, cuando estás se dan, suele deberse a sanciones o lesiones. De cara al equipo habitual del Bayern a lo largo de este año lo más notable es la ausencia de Pavard, habitual en el lateral derecho, que ya ante el Chelsea obligó a Flick a retrasar a Kimmich a esa demarcación y a recuperar a Thiago, que seguramente formará doble pivote con Goretzka.

El esquema, salvó sorpresa, será el 4-2-3-1 de siempre -el Bayern viene jugando así desde los tiempos de Louis van Gaal- con Gnabry y probablemente Coman por las bandas y Thomas Müller y Lewandowski por el centro.

Atrás hay un ligero margen de duda con respecto a Alphonso Davies, que no participo en el entrenamiento debido a problemas de abductores, lo que, sin embargo, Flick calificó como una medida de precaución y se mostró confiado en poder contar mañana con el jugador canadiense.

Para el Bayern será clave imponer su juego de posesión y circulación buscando abrir espacios en la defensa rival y tratar de mantener lo más aislado posible a Messi.

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