Cómics

La saga de Bêlit

  • Marvel trae de vuelta momentos cumbre del personaje de Conan a través de los cómics, incluyendo la saga más larga de su historia

Una ilustración de la obra. Una ilustración de la obra.

Una ilustración de la obra.

Para la mayoría de los aficionados, los tebeos de Conan publicados por Marvel en la década de 1970 son la mejor interpretación que se ha hecho nunca del personaje creado por el escritor pulp Robert E. Howard. Durante toda esa década, las aventuras del bárbaro estuvieron guiadas con coherencia por el guionista Roy Thomas, que se mantuvo cerca del espíritu (y hasta la letra) del molde literario, al que complementó con elementos propios del estilo Marvel (una continuidad cronológica y un fuerte desarrollo de los secundarios, entre otras cosas).

Más tarde, en manos menos capaces, la propuesta de la editorial se fue desvirtuando, pero, mientras estuvo Thomas al timón, la calidad de Conan fue incuestionable y su trabajo con el cimerio compone uno de los mejores tebeos de fantasía de todos los tiempos.

He citado a Thomas porque suyos eran los guiones, pero también el cuidado editorial, y claro está que, a este respecto, el acierto en la contratación de los dibujantes fue una pieza clave del éxito, comenzando por los lápices de figuras del calibre Barry Smith, John Buscema, Neal Adams o Gil Kane, las tintas de virtuosos como Alfredo Alcalá, Tony de Zúñiga o Ernie Chan, y las impactantes portadas de Boris Vallejo, Joe Jusko, Earl Norem y compañía.

El grueso de la producción de Conan de aquellos años se puede dividir en dos ramas, las series a color y los magazines en blanco y negro. De lo primero, el título más emblemático es también el que antes se publicó, Conan The Barbarian, y en él primó la continuidad, comenzando con la irrupción del personaje, siendo un adolescente, en las crónicas nemedias. Lo segundo empezó con la revista Savage Tales y acabó engendrando una cabecera mítica, The Savage Sword of Conan, que pudo presumir de un contenido más violento y sensual y una mayor madurez artística.

Estas dos ramas están siendo reeditadas con mimo por Panini, siguiendo el modelo emprendido por Marvel desde que recuperó los derechos del personaje. Así, La espada salvaje de Conan ha regresado a librerías en los gruesos tomos exclusivos de la colección Marvel Limited Edition (y también en un formato más asequible, el de la Biblioteca Conan), con las historietas del personaje, diversos complementos (los que permiten los derechos de autor) y un montón de paratextos y páginas extra.

Por su parte, Conan el bárbaro lo tenemos al alcance en el formato Omnibus, o sea, volúmenes de más de 800 páginas, repletos de material complementario. El título completo de la colección es Marvel Omnibus. Conan el bárbaro: La etapa Marvel original, y el último que ha aterrizado en librerías es el tercero, con los números 52 a 83 de Conan The Barbarian, más los anuales 2 y 3. Es un contenido fabuloso, especialmente querido por los lectores, pues pronto aparece la pirata Bêlit y se da inicio a la saga más larga y emocionante de cuantas se publicaron en esta cabecera. Los anuales son también un regalo, véase si no la soberbia adaptación de El fénix en la espada que firmó el gran Vicente Alcázar.

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