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Karras. Fase dos

  • Presentamos las novedades de este sello centrado en historias de género que nació hace unos meses

Detalle de la portada de 'The Barbarian King: La espada rota'. Detalle de la portada de 'The Barbarian King: La espada rota'.

Detalle de la portada de 'The Barbarian King: La espada rota'.

Llega la segunda oleada de esta editorial que se centra en las historias de género, y lo hace con dos novedades muy interesantes.

Hace unos pocos meses, en su bautizo en el panorama comiquero español, pudimos disfrutar de tres obras como Ghost Wolf, Titán y La llamada del Bosque de los Suicidas, de las que se ha hablado mucho (y bien) en los diferentes medios. Y ahora se viene a negar una vez más ese dicho, ya algo caduco, en el que "segundas partes nunca fueron buenas". Aquí sucede todo lo contrario, ya que las dos nuevas novedades que publica Karras poseen un alto nivel de calidad que hará que los amantes (entre los que me incluyo) de las historias de género queden pegados a sus páginas.

En primer lugar vamos a trasladarnos a un tiempo lejano, sangriento, en el que las disputas se resolvían con el filo de una espada. Un rey, anciano, languidece en su palacio. Tiene todo lo que siempre deseó. Mujeres, las más bellas, ocupan su dormitorio; riqueza, el respeto de sus súbditos, unos hijos de los que sentirse orgulloso, el miedo de sus enemigos, los pocos que le han sobrevivido…

Pero entonces, ¿por qué la desidia y tristeza son la careta que ocupa su regio rostro? Antaño fue un bárbaro, nacido en Cimmeria, y sus aventuras se han convertido en leyenda. Pero aquellos tiempos ya pasaron, y el peso de la corona lo aplasta, condenado a cumplir unas obligaciones que hacen que cada día se marchite más y más.

Sin embargo, en una impía dimensión se están desarrollando unos hechos que darán un vuelco total a la gris existencia del Rey Bárbaro. Encarcelado dentro de un poderoso diamante, el nigromante Yara ha vivido fuera del tiempo, torturado por una entidad con forma de elefante. Esto seguiría así si no fuera porque el hechicero guarda, cómo no, un as en la manga y termina huyendo de esta prisión. Y no solo eso, sino que ahora ha trascendido su propia humanidad, transformado en un nuevo y letal ser que solo busca vengarse del humano que lo encarceló. ¿Adivináis de quién se trata, verdad?

Espectacular versión del bárbaro creado por el malogrado Robert E. Howard, padre de Conan. Un personaje que nos ha llegado, no sólo por los relatos escritos por su autor, sino en la mayoría de ocasiones, a través de las viñetas publicadas por las editoriales norteamericanas (la mayoría de La Casa de las Ideas) y el medio cinematográfico.

En esta ocasión, las peripecias de este viejo rey, que aún guarda en su interior el fuego de la lucha, nos vienen narradas por un grupo de autores italianos, componentes del sello Leviathan Labs y que han dado con el tono apropiado, oscuro y violento, para llevarnos de nuevo al universo del bárbaro.

Encabezados por los guionistas Massimo Rosi y Alessio Landi y con un trío de magníficos dibujantes (Luca Panciroli, Federico de Luca y Alejandro Bragalini), cada uno con un estilo muy personal, que se van a encargar de ilustrar los diferentes episodios de la historia.

Violencia desgarrada, poderosas espadas, sed de venganza y una pizca de horror cósmico son algunos de los ingredientes de The Barbarian King: La espada rota, este magnífico acercamiento a un personaje ya clásico.

Metis, la protagonista de 'Apocalypse Girl'. Metis, la protagonista de 'Apocalypse Girl'.

Metis, la protagonista de 'Apocalypse Girl'.

La otra novedad está firmada por el rostro de Karras, un guionista que no podía ser mejor embajador, ya que él se nutre (y nos alimenta a nosotros, lectores) de lo mejor de los géneros, El Torres. Y en este caso nos regala una obra excepcionalmente divertida, dirigida no solo al lector talludito, sino que pretende (y lo hace, seguro) atrapar a una nueva generación de lectores más jóvenes, que buena falta le hacen a la industria comiquera nacional.

Pues bien, en Apocaliypse Girl conoceremos a Metis, una adolescente que pasa sus días en el fin del mundo, literalmente. La realidad como la conocemos ha dejado de existir, y la muchacha sobrevive en un París de pesadilla, huyendo de ogros, demonios, escondiéndose de los querubines y, sobre todo, soportando las constantes broncas de su madre, que se encuentra dentro de lo que fue uno de los más hermosos lugares del planeta y ahora es solo un oscuro recuerdo de lo que el Arte, con mayúsculas, supuso para la humanidad, ahora casi extinta…

Y sí, diréis, pues vaya, pobre chica, ¿no? Pues la verdad es que, quitando que el cielo ha cambiado de color y que un enorme y lovecraftiano gusano ocupa casi toda su superficie, los problemas que agobian a Metis, la protagonista, son de otra índole. Los incordiantes granos que le salen en la frente, la maldita regla…

Menos más que, en medio de toda esta desolación y soledad, conocerá a dos chicos que le van a alegrar la existencia, Frankie y Ollie, con los que va a meterse en algún que otro problema y cruzarán su camino con unos demonios con los que van a tener más que palabras (por cierto, genialidad absoluta de El Torres con la manera de expresarse de éstos). Pero aún quedará un nuevo, y misterioso, miembro que unirse a la peculiar pandilla, y viene directamente de "arriba"…

Aventuras, misterio, complicadas relaciones materno-filiales, monstruos a go go… Todo esto y mucho más, ilustrado con un derroche de talento por Ramiro Borrallo y sobre todo una pregunta: ¿Por qué y cómo llegó el Apocalipsis a la Tierra? Sólo ellos tienen la respuesta.

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