Crisis del coronavirus Los conductores de autobuses del Campo de Gibraltar, sin mamparas ni mascarillas

  • El presidente del comité provincial en la comarca denuncia la falta de protecciones y la carencia de taquillas para que los usuarios puedan recargar el bono en la estación

  • "Somos los olvidados", lamenta Jesús Cañas

El plástico y la mampara de cristal, en dos autobuses.

El plástico y la mampara de cristal, en dos autobuses. / E. S.

Los trabajadores de Transportes Generales Comes del Campo del Gibraltar han denunciado la falta de protecciones para los conductores y los usuarios en plena cuarentena por la crisis sanitaria del coronavirus. Los empleados que cada jornada se juegan el tipo para cumplir con un servicio esencial lamentan además la carencia de taquillas para que los ciudadanos puedan hacer las recargas de sus tarjetas en la misma estación.

Con un plástico a modo de improvisada mampara, una treintena de conductores sale a diario de casa para trabajar, conscientes de su responsabilidad social y también de que se juegan la vida. Usan guantes y disponen de gel antiséptico, pero poco más. Las mascarillas FFP2 ya son mucho pedir. Jesús Cañas es el presidente del Comité Provincial de Comes en la comarca y saca a la luz las carencias de su colectivo y las diferencias que existen con el Consorcio de la Bahía de Cádiz, donde disponen de modernas mamparas de cristal y de taquillas para recargar en la estación.

"Somos los olvidados", afirma Jesús Cañas, que pone de manifiesto el malestar de su colectivo por lo que entiende "una diferencia en el trato" hacia ellos y hacia los usuarios.

Un plástico hace las veces de mampara artesana y ellos mismos desinfectan con lejía

"Como cada día, nos preparamos para iniciar nuestra jornada sin saber qué nos pasará. Antes de iniciar el turno, preparamos el autobús y después sacamos esa bolsa donde guardamos nuestra pistola. Nuestra defensa del día. Ese tarro reutilizado con agua y lejía para desinfectar cada rincón de donde nos sentamos. Porque nos importa vuestra salud, pero también la nuestra, la de nuestras familias y la de nuestros amigos", relata el presidente del comité.

"Y después de todo eso, nos vamos al frente de batalla. Sí, digo frente porque se volvió así de un día para otro. Solos ante el peligro", reflexiona. Cañas se preocupa también por los usuarios: "Las taquillas están cerradas, los puntos de venta y recarga, lejos de la estación o abren tarde. Esas personas que madrugan para ir trabajar que vemos como no pueden viajar. Cada día lo mismo", lamenta.

"Y nosotros (los conductores), somos los que tenemos que aguantar las quejas de los usuarios sin una mascarilla FFP2 como dice el protocolo. Con un plástico a nuestro lado para evitar el contacto con la gente que nos da más miedo que si no lo lleváramos", reconoce.

"¿Qué diferencia hay entre la estación de autobuses de Cádiz y la de Algeciras?", sostiene Jesus Cañas con esta cuestión al aire, acompañada de dos imágenes que lo dice todo: un autobús del Campo de Gibraltar con un plástico sujetado de cualquier manera y otro de Cádiz con una mampara en perfecto estado.

"Aguantamos la mala gestión del transporte en el Campo de Gibraltar. Y seguimos intentando dar información a los usuarios, avisando de los cambios para intentar que nos nos los coja de imprevisto", asegura. "Seguimos expuestos al Covid19 e intentando no perder la sonrisa. Ojalá pronto acabe está pesadilla, pero deberían de hacer ejercicio de autocrítica aquellos que cobran y bien por tomar decisiones y mirar por el bien de los usuarios".

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