Campo de Gibraltar

Subdelegado, quiero conocer a mi nieto: historias de tiempos de coronavirus

  • La Subdelegación del Gobierno en Cádiz recibe 1.880 consultas de ciudadanos

  • Desde el jubilado que quiere cuidar su huerto hasta quienes quieren alimentar a gatos, la casuística es de lo más variada

Una mujer mira por la ventana durante el confinamiento Una mujer mira por la ventana durante el confinamiento

Una mujer mira por la ventana durante el confinamiento / Brais Lorenzo | Efe

"Hola, quiero donar mis gafas de buceo para las personas que están enfermas". Este correo de un niño es quizás una de las consultas más enternecedoras de las 1.880 que ha recibido la Subdelegación del Gobierno en Cádiz desde el inicio del estado de alarma, preguntas de ciudadanos sobre las más diversas materias que han dejado sobre la mesa bastantes anécdotas y debates (la normativa no es tan fácil de interpretar), muchas de ellas del Campo de Gibraltar

Son el reflejo de las miles de historias personales que se han ido tejiendo en circunstancias excepcionales y para las que el confinamiento ha supuesto una ruptura en su vida diaria. Como el caso de una abuela que explicaba a la Subdelegación las inmensas ganas que tenía de conocer a su primer nieto que vive en otra provincia, algo que según lo anunciado hasta ahora no podrá producirse hasta el final de la desescalada, buscando una alternativa. O la de una persona que detallaba a la Administración las dificultades de combinar teletrabajo durante largas horas y el cuidado de los hijos y planteaba la necesidad de recibir ayuda de un familiar residente también en otra provincia.

Las dificultades de gestionar un huerto con todo tipo de plantas y árboles o los problemas de los alimentadores de colonias de gatos a los que la Policía Local amenaza con multar son otras de las cuestiones que han llegado hasta los buzones de la Subdelegación. También peticiones de estudiantes que querían entrevistar al subdelegado, José Pacheco, para sus trabajos de fin de grado. 

Los establecimientos de compro oro han querido ser de primera necesidad y los alimentadores de gatos se han quejado por la actuación de la Policía Local

Tampoco ha faltado quien ha intentado mantener a flote su negocio: los establecimientos de compro oro han intentado que se les considere servicio esencial ante la posibilidad de obtener dinero en efectivo que ofrecían en un momento en el que muchas familias han pasado por dificultades. 

Los trabajadores transfronterizos han mostrado su inquietud, sobre todo al principio del confinamiento, por la documentación que tenían que portar para poder circular libremente por la Verja y acudir a su puesto de trabajo. Y han sido muchas las consultas de parejas divorciadas que querían saber cómo proceder para mantener las visitas de los hijos; en este caso, los desplazamientos estaban autorizados. 

Ciudadanos cumplidores

Este elevado número de consultas muestra, destacan desde la Subdelegación, el interés de los ciudadanos por cumplir la normativa aprobada en torno al confinamiento. Las preguntas han llegado por correo electrónico y redes sociales de colectivos y entidades muy diversas, como ayuntamientos, asociaciones, colegios profesionales, autónomos, empresarios, hosteleros, el sector de la construcción, estudiantes, propietarios de viviendas, o particulares, entre otros.

El mayor número de dudas se han referido a cuestiones sobre gestión de traslados y permisos de movilidad. Otras muchas tienen relación con la puesta en marcha de negocios y actividades económicas y comerciales, como obras, apertura de talleres mecánicos o la atención de los hosteleros a sus locales para hacer labores de mantenimiento.

En cuanto a los ayuntamientos, la mayoría de las consultas han tenido relación directa con cuestiones sanitarias, como solicitud de equipos de protección, realización de test, y desinfecciones de los municipios.

Al comenzar la desescalada, las preguntas han ido cambiando y se han enfocado en el tipo de actividades que se pueden desarrollar, en qué momento y con qué condiciones. Por ejemplo, en lo referido a la práctica deportiva o a las franjas horarias determinadas en cada caso.

Las consultas han ido evolucionando. Al empezar la desescalada lo que más preocupa son las franjas horarias en las que desarrollar cada actividad

En la situación de emergencia sanitaria también se ha puesto de relieve el lado más solidario de la ciudadanía, tanto desde el tejido asociativo, que ha querido mantener su labor social adaptándose a la normativa, como de muchos particulares que han contactado con la Subdelegación del Gobierno para hacer donaciones de material. 

A las comunicaciones por medios telemáticos se unen las llamadas telefónicas registradas, que ascienden hasta 70 o 100 diarias, con un aumento notable los días posteriores a la publicación de nueva normativa.

Por otra parte, los trabajadores de la Subdelegación del Gobierno en Cádiz, desde las modalidades de trabajo impuestas por las recomendaciones de las autoridades sanitarias de teletrabajo, trabajo a turnos y servicios mínimos esenciales, han continuado prestando servicio "con un alto rendimiento".

José Pacheco ha destacado “el compromiso de la ciudadanía que, con cada consulta, tenía como objetivo cumplir con las normas para la contención del virus, así como de todos los empleados públicos de la Subdelegación, dada su vocación de servicio y muy sensibles con la situación de crisis. La prioridad es dar respuesta a las demandas que la sociedad requiere de la Administración del Estado, que ha estado y está a la altura de esta situación de emergencia nacional prestando ayuda, colaboración e información a todos cuantos se han dirigido a la misma”.

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