Policía Nacional y Agencia Tributaria Macrogolpe policial contra el tráfico de hachís con 35 toneladas intervenidas en seis veleros

  • La red, de origen búlgaro y ruso, operaba en el Estrecho, Canarias y Baleares. Hay nueve detenidos en la mayor operación policial contra el narcotráfico por vía marítima

  • El alijo encontrado en el 'Eagle Ray', intervenido en Algeciras el jueves 24, asciende a 9,3 toneladas

Vídeo: Golpe policial contra el tráfico de hachís con 35 toneladas intervenidas en seis veleros / CNP / AEAT

La Policía Nacional y la Agencia Tributaria han completado el mayor golpe dado hasta la fecha en España al tráfico de hachís por vía marítima con la aprehensión, en apenas cinco días, de cuatro veleros de alta gama en el Estrecho, Canarias y Baleares pertenecientes a la misma organización.

Los cuatro navíos portaban en conjunto más de 30 toneladas de droga y uno de ellos, llamado Eagle Ray, fue intervenido el pasado día 25 en aguas del Estrecho de Gibraltar y conducido al puerto deportivo de El Saladillo, en Algeciras. Llevaba 9,3 toneladas de hachís a bordo

En total, la operación Goleta-Gratil desarrollada de forma conjunta por estas dos autoridades se ha saldado con la detención de nueve miembros de la organización, de orígenes búlgaro y ruso. Esta fase completa actuaciones anteriores y eleva la cifra global aprehendida a más de 35 toneladas.

El dispositivo marítimo, de grandes dimensiones según las autoridades, se ha desarrollado entre los días 24 y 28 de septiembre en diversos escenarios marítimos del océano Atlántico, contando con la participación de cuatro patrulleros, un helicóptero y un avión de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, y el BAM Meteoro de la Armada, que se suman a la investigación desarrollada durante meses por efectivos de la Policía Nacional y Agencia Tributaria.

El origen de las actuaciones

La investigación arranca en octubre de 2019, cuando investigadores de la Policía Nacional y del Área Regional de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria en Andalucía detectaron una embarcación sospechosa de narcotráfico. Se trataba del Amaalta, comenzando entonces una investigación conjunta sobre esta y otras embarcaciones.

Esta organización habría establecido inicialmente su base de operaciones en las Islas Baleares, desde donde pretendía preparar las embarcaciones fuera del posible control que normalmente se ejerce por parte de las Fuerzas de Seguridad sobre las zonas más activas o calientes de ser utilizadas por las organizaciones para llevar a cabo este tipo de actividades ilícitas.

Las actuaciones conjuntas fueron judicializadas en el Juzgado Mixto Nº 5 de El Puerto de Santa María, abriéndose posteriormente nuevas diligencias, en función del avance de las investigaciones, en el Juzgado de Instrucción Nº 3 de Manacor, Juzgado de Instrucción Nº 3 de Inca y el Juzgado de Instrucción Nº 2 de Telde (Gran Canaria).

Durante la investigación, en los meses siguientes se detectaron más embarcaciones sospechosas de la misma organización: Phase One, Hanna, Sweet Breeze, Eagle Ray y Carla, todos ellos veleros de alta gama.

El primer fruto de la investigación conjunta se produjo durante el estado de alarma, el 26 de marzo. Entonces, el patrullero Paíño de Vigilancia Aduanera, con base en Palma de Mallorca, abordó a 80 millas al sur de Mallorca al velero Phase One, de 17,2 metros de eslora y bandera holandesa. Llevaba 4.244 kilos de hachís en una actuación en alta mar considerada de alto riesgo debido a dos circunstancias: las condiciones de la mar y el intento de sabotaje mediante un incendio por parte de la tripulación que viajaba a bordo, dos búlgaros que fueron puestos a disposición del Juzgado Número 3 de Manacor que dirigía esa investigación junto con la Fiscalía de Palma de Mallorca.

El 14 julio se produjo la segunda actuación contra la organización con la intervención del Hanna, de 14,5 metros de eslora y bandera del Reino Unido. En este caso fue abordado en el Golfo de Cádiz con 360 kilos de hachís a bordo.

La macrooperación marítima

Ya este septiembre, la organización puso en marcha un importante despliegue de medios para poner a la mar simultáneamente cuatro veleros que estaban siendo controlados por los investigadores de la Policía Nacional y Vigilancia Aduanera: el Sweet Breeze, el Eagle Ray, el Amaalta y el Carla.

Las autoridades activaron un dispositivo de control marítimo para interceptarlos con medios de Vigilancia Aduanera y de la Armada española. El operativo culminó con éxito, aprehendiéndose los cuatro veleros. Algo que, según las autoridades, constituye un importante hito en la lucha contra el narcotráfico dado que se trata del mayor golpe dado al tráfico de hachís por vía marítima.

El Eagle Ray, de bandera del Reino Unido y 18,6 metros de eslora, fue abordado por el patrullero Águila II de Vigilancia Aduanera, con base en Algeciras, el jueves 24 de septiembre en aguas internacionales próximas al Estrecho de Gibraltar con 9.300 kilos de hachís.

El Sweet Breeze, de bandera del Reino Unido y 21,99 metros de eslora, fue abordado por el patrullero Sacre de Vigilancia Aduanera, con base en Las Palmas, el mismo 24 de septiembre. Fue al sudeste de Fuerteventura y en aguas internacionales, con 10.700 kilos de hachís.

Uno de los alijos intervenidos a la trama. Uno de los alijos intervenidos a la trama.

Uno de los alijos intervenidos a la trama. / CNP / AEAT

El Amaalta, de bandera alemana y 17,2 metros de eslora, fue abordado el 26 de septiembre por una dotación de presa de Vigilancia Aduanera embarcada en el Buque de Acción Marítima Meteoro de la Armada Española frente a las costas de Mauritania, en aguas internacionales, con una cantidad estimada de 4.500 kilos de hachís.

En este caso la operativa resultó especialmente compleja, debido a que el velero presentaba una importante vía de agua que motivó que quedara sin gobierno a merced de unas condiciones meteorológicas muy desfavorables tras la actuación, y que ha llevado finalmente al hundimiento del velero en el regreso a puerto.

Finalmente, el Carla, de bandera holandesa y 16,2 metros de eslora, fue abordado el 28 de septiembre en aguas al sudeste de Fuerteventura por el patrullero Sacre de Vigilancia Aduanera, con base en Las Palmas, con una cantidad estimada de 6.000 kilos de hachís, a falta de pesaje.

Las embarcaciones intervenidas, junto con la droga y los detenidos, han sido puestas a disposición de las autoridades judiciales competentes.

La relevancia de la organización

Estas actuaciones policiales suponen un gran golpe a la que los investigadores consideran la mayor organización criminal dedicada al tráfico de hachís por vía marítima compuesta por delincuentes de países del Este, habiéndose frustrado la introducción, en conjunto e incluyendo las aprehensiones previas de la primavera pasada, de más de 34 toneladas de hachís, así como la incautación de seis veleros valorados en más de 5 millones de euros.

Se ha atacado así a la capacidad logística de los máximos responsables de las organizaciones criminales de origen búlgaro dedicadas al transporte de sustancias estupefacientes en embarcaciones de recreo, evitando que nuevas rutas surjan o aparezcan aprovechando la pandemia.

Los cinco navíos que se han podido recuperar están valorados en más de 5 millones de euros

Al mismo tiempo, se ha intervenido abundante material en los registros efectuados en los veleros, que será debidamente analizado por las fuerzas actuantes para la detección de nuevas pruebas e indicios de la conducta criminal. La investigación sigue abierta en estos momentos, tratando de localizar e identificar nuevos integrantes de la organización criminal, y no se descartan nuevas detenciones.

La coordinación internacional

La compleja operativa de la organización, que modificaba con frecuencia el nombre y pabellón de los veleros, ha requerido actuaciones en cinco países europeos para lograr la identificación plena de los objetivos. Así, en el plano internacional, mediante la coordinación del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), se ha contado con la colaboración de la National Criminal Agency (NCA) del Reino Unido, las autoridades holandesas, búlgaras, griegas e italianas, el Maritime Analysis and Operation Centre – Narcotics (MAOC-N) y Europol.

El intercambio de información con organismos internacionales como Europol y MAOC-N permite un mayor conocimiento y seguimiento de los grupos criminales trasnacionales que, de manera itinerante, utilizan el territorio nacional y su extensa costa para intentar llevar a cabo sus fines ilícitos.

En el marco de la presente emergencia sanitaria provocada por el Covid-19, por parte de la Policía Nacional se han establecido una serie de medidas preventivas para combatir el narcotráfico en la actual situación, ya que el tráfico de drogas a gran escala continuaba con su actividad habitual e, inclusive, en algunos casos se ha visto incrementada aprovechando la especial situación y las restricciones sanitarias existentes.

En el caso de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, estas actuaciones se enmarcan en el plan de intensificación de las actuaciones de investigación de la Agencia Tributaria, y en concreto, ha sido coordinado a través de las Oficinas de Inteligencia Marítima por la Subdirección General de Operaciones, mediante la operación Nautilus, cuyo propósito principal es determinar las relaciones entre individuos y embarcaciones sospechosas de dedicarse a actividades ilícitas.

En la operación en su conjunto, por parte de Policía Nacional han participado la Sección IV BCE-UDYCO Central, BCE-Grupo 50, BCE-GRECO Cádiz, Sección OCT BCCO-UDYCO Central, UDYCO Mallorca y Las Palmas y GRECO Málaga. Por parte de la Agencia Tributaria, la Subdirección General de Operaciones de Vigilancia Aduanera, la red de Oficinas de Inteligencia Marítima de V.A. y las Áreas Regionales de V.A. de Andalucía, Canarias y Baleares.

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