Campo de Gibraltar

Pesar en el sector del metal del Campo de Gibraltar por la muerte de Servando Laína

  • CGT, del que era secretario de acción sindical, lo define como un "trabajador honrado, sindicalista tenaz e incorruptible"

Servando Laína Servando Laína

Servando Laína

Los trabajadores del metal del Campo de Gibraltar lloran la muerte el martes 12 de enero de Servando Laína Caña, veterano sindicalista que ejercía como secretario de acción sindical de CGT y que ha fallecido a los 61 años víctima de una enfermedad que se le detectó el pasado verano.

CGT lo describe como un "trabajador honrado, sindicalista tenaz e incorruptible". Su esposa, sus hijos, su madre y demás familiares han sentido muy profundamente la muerte de Servando y agradecen las muestras de dolor compartido y solidaridad expresadas por sus compañeros y amigos. El sindicato del metal de la Confederación General del Trabajo (CGT) del Campo de Gibraltar expresa también públicamente su pesar y su agradecimiento a todas las personas que les han hecho llegar su apoyo en esto momentos difíciles.

"CGT Metal pierde, con la muerte de Servando Laína, a unos de sus compañeros más valiosos, activos, resolutivos e infatigables en la defensa de los trabajadores. Toda su vida ha sido un trabajador consciente que ha luchado por mejorar la vida de sus compañeros y avanzar en la conquista de derechos y reivindicaciones prácticas".

Servando nació en Sevilla hace 61años. Era hijo de un obrero de la construcción de la empresa Agromán. Los cambios de destino de su padre le hicieron vivir en distintos puntos de Andalucía hasta que siendo muy joven la familia vino a La Línea y después a Algeciras. Servando Laína empezó a trabajar en la década de los ochenta en las empresas auxiliares de Acerinox "y es aquí donde se ha ganado la vida y ha peleado sin descanso por el bien de sus compañeros", explica el dindicato.

Calderero, oficial de primera, en los años 80 estuvo afiliado al sindicato Comisiones Obreras pero antes del final de siglo pasó a CGT y desde entonces pocos días de descanso ha tenido Servando. El trabajo en la fábrica y la lucha sindical han centrado toda su dedicación hasta el último momento.

"La última batalla sindical la ganó este verano cuando, ya enfermo, se concentró durante varios días a las puertas de Acerinox para exigir la readmisión de un trabajador que había sido despedido de una pequeña empresa subcontratada por la acería. El trabajador fue finalmente readmitido y Servando se llevaba una pequeña satisfacción más al ver cómo triunfaba la justicia gracias a su mediación y a la de otros compañeros", continúa CGT. 

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