Lucha contra el narcotráfico Narcogasolineras: más de 5.000 euros en un viaje y sin ser delito en España

  • Gibraltar sí modifica su ley para combatir el suministro de combustible a las lanchas dedicadas al narcotráfico

  • En España, las Fuerzas de Seguridad muestran su preocupación por el aumento de una actividad que es muy peligrosa

Vídeo: Aduanas aborta el avituallamiento de una narcolancha en el Puerto de la Duquesa

En los primeros días de febrero, la Guardia Civil detectó una embarcación sospechosa acercándose a la playa de Palmones. Los agentes observaron a varios individuos transportando garrafas de gasolina desde el interior de una furgoneta a la lancha a orillas del río. Cuando se percataron de la presencia policial, algunos hombres emprendieron la huida a pie. Pero dos se metieron en la furgoneta y fueron perseguidos a toda velocidad por las calles del núcleo hasta que se estrellaron contra un muro y salieron corriendo. Cuando la Guardia Civil y la Policía Local de Los Barrios detuvieron al conductor comprobaron, con sorpresa, que era un menor de edad. Gasolina para narcolanchas, dinero fácil. Incluso cuando tienes 16 años. 

Este negocio paralelo e indispensable para que las organizaciones criminales realicen sus alijos de hachís por el Estrecho preocupa, y mucho, a los miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado que cada día luchan contra esta lacra en la comarca. "La Línea y el Puerto de la Duquesa, en Manilva, se han convertido en las narcogasolineras del Estrecho", alertan fuentes policiales, que lamentan los escasos instrumentos con los cuentan para combatir esta actividad, ya que a las autoridades les resulta imposible imputar delito alguno a sus responsables con el Código Penal en la mano. Las detenciones se resuelven con el pago de una multa por una mera sanción administrativa.

"Ganan unos 3.000 euros por cada vez que le dan gasolina a una goma de las grandes. Cada una se lleva 25 o 30 petacas (unos 700 litros), pues si en cada viaje le dan a dos lanchas, se embolsan limpios unos 5.000 euros como mínimo", relatan las mismas fuentes. "Eso en un día. A saber las ganancias que sacan a la semana, porque están siempre liados", apostillan. 

A finales de enero, la Royal Gibraltar Police (RGP) comenzó una investigación tras comprobar la existencia de grupos organizados que utilizan embarcaciones pequeñas desde las playas de la Roca para el suministro de combustible a los traficantes. El Cuerpo reclamó "la ayuda ciudadana" en la batalla contra el narcotráfico para que los ciudadanos que observen en cualquier lugar o en el mar petacas de plástico se lo comuniquen. La pasada semana, un vídeo circuló por el Peñón en el que se veía una narcogasolinera en Camp Bay. Fue la gota que colmó el vaso. 

El viernes 26, el Parlamento gibraltareño aprobó un proyecto de ley para enmendar la Ley del Petróleo, que aumenta la pena por infringir la ley sobre concesión de licencias, venta y almacenamiento de gasolina. El ministro de Medio Ambiente, John Cortes, dijo que esta medida obedece a las preocupaciones expresadas por el Comisionado de Policía sobre el suministro de combustible a las RHIB, no solo debido a la actividad ilegal generalmente involucrada con las embarcaciones prohibidas, sino al peligro de explosiones e incendios por el almacenamiento de combustible. 

La policía de la Roca ya había alertado de que "puede ser extremadamente peligroso y podría suponer un riesgo grave para los niños". "Además, conducir por las carreteras de Gibraltar en un vehículo lleno de grandes cantidades de combustible puede ocasionar accidentes y es algo que debe evitarse antes de que alguien resulte herido", subrayó.

"Son bombas flotantes, tanto las que llevan hasta el sitio como las que luego se acercan a las gomas. Cualquier día va haber una tragedia", apostillan fuentes policiales españolas. 

En Gibraltar están prohibidas las narcolanchas desde 1995. En España, el Consejo de Ministros aprobó en 2018 un Real Decreto-ley por el que quedaban prohibidas estas embarcaciones de alta velocidad. Precisamente fue aquello lo que ha provocado que las mafias necesiten más combustible y ampliar su logística de abastecimiento. Por eso el Peñón ha vuelto a dar un paso importante con la prohibición de las narcogasolineras. En España, la Memoria de la Fiscalía de 2020 incluyó la petición de una reforma legal para que la posesión de gasolina y/o su transporte al margen de la ley pase a ser una actividad constitutiva de delito. “Hemos intentado por diversas vías que tenga consecuencia penal, pero es imposible, hay un vacío legal. Por ejemplo, hemos imputado delito contra la seguridad vial cuando se ha detenido a estos individuos con un vehículo cargado de garrafas, pero la gasolina, aun siendo una sustancia peligrosa, no está prohibida”, admitió el fiscal jefe de Algeciras, Juan Cisneros, a preguntas de Europa Sur el pasado mes de diciembre. 

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