Fútbol | Primera RFEF

La Balona, su delantera y el barbecho

  • El último tanto de un 'nueve' para los linenses lo anotó Pito Camacho el 21 de marzo en Marbella

  • Coulibaly ha marcado cinco de los últimos ocho goles de los albinegros en competición

Aly Coulibaly celebra el gol anotado el viernes en el Johan Cruyff, que suponía el 0-1

Aly Coulibaly celebra el gol anotado el viernes en el Johan Cruyff, que suponía el 0-1 / Óscar Yeste

La derrota cosechada este viernes por la Real Balompédica en su visita al Barcelona B (2-1) ha dejado muy tocada a la parroquia albinegra, que ha pasado de la euforia al desencanto en poco más de diez días. Entre las innumerables preocupaciones de los aficionados está la nula aportación de los delanteros. No deja de ser significativo que para encontrar el último gol materializado por un nueve para el equipo de La Línea haya que remontarse al encuentro con el que se cerró la primera fase de la temporada anterior, el que disputó el 21 de marzo en Marbella y en el que Pito Camacho (ahora en el AD Ceuta FC de la Segunda RFEF) estableció el empate en el minuto 82. Aly Coulibaly completó a poco del final la remontada (1-2).

La Balona tiene en un mediocentro, Aly Coulibaly, a su pichichi. Tres de los cuatro goles que el equipo de Antonio Ruiz Romerito ha materializado esta temporada han llevado su firma. El otro lo marcaron al alimón Antoñito y Jesús Muñoz.

El futbolista francés –con pasaporte senegalés– es el autor de cinco de las últimas ocho dianas de la Balompédica en competición. Los tres restantes son el ya mencionado a medias del debut en la Primera RFEF frente al Real Madrid Castilla y los de Din Alomerovic y Paco Candela ante al Sevilla Atlético en la recta final de la pasada campaña.

Así que quitando los dos goles de Alhassan Koroma en la decisiva victoria de los linenses en el Nuevo Arcángel ante el Córdoba del cuso precedente no hay más tantos con la rúbrica de futbolistas de perfil ofensivo y para encontrar uno de un delantero propiamente dicho hay que rebuscar, como queda explicado, hasta marzo.

Claro que en este arranque liguero no solo se puede señalar a Gerard Oliva, que a quien se dirigen todas las miradas. El futbolista catalán se fajó en el Johan Cruyff, pero, con independencia de que no fuera capaz de generar ocasiones por sí mismo, tampoco es que le llegasen un aluvión de balones en condiciones de ser aprovechados. Más bien todo lo contrario.

En espera de que una vez se restablezca de su lesión Iván Martín –por el que la entidad hizo una apuesta inequívoca en verano– y de que Leandro Martínez acabe de superar las secuelas de su tardía incorporación a la plantilla, los incondicionales balonos reclaman que la cuenta goleadora de la Balona mejore y que, a ser posible, la aportación llegue de los jugadores que fueron contratados con esa finalidad.

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