Real Balompédica Linense Óscar Arroyo: de profesión goleador ocasional

  • El autor del tanto del último triunfo de la Balona afirma que es "increíble" que el balón entrase

  • "Yo hago un gol por temporada, ya he cumplido, pero si marco alguno más..."

  • "El partido de Córdoba es importante, pero de nada vale ganar allí y fallar luego", advierte

Óscar Arroyo, durante un entrenamiento en el Municipal

Óscar Arroyo, durante un entrenamiento en el Municipal / Erasmo Fenoy

Óscar Arroyo consiguió el pasado domingo el tanto que le proporcionó a su equipo, la Real Balompédica, un triunfo valiosísimo (1-0) sobre el Real Murcia. En palabras del propio lateral derecho –que llegó en el mercado de invierno procedente del Izarra- el gol que marca cada temporada. Una diana que llevaba impresa una cierta dosis de reivindicación, ya que se trataba de su reaparición como titular después de haber desaparecido del once desde la jornada quince.

Creo que llevo marcados seis goles en todo el tiempo que llevo jugando en Segunda B”, explica el futbolista catalán mientras se le escapa una sonrisa pícara. “Yo meto un gol por temporada, así que ya he cumplido, pero vaya que si este año me excedo tampoco pasa nada”, insiste entre risas.

El lateral diestro cataloga el gol de “muy raro”. “La verdad es que era difícil pensar que desde donde estaba [prácticamente pegado a la línea de meta] podía salir un disparo, pero se me quedó para disparar después de chocar con el defensa, solo había sitio por arriba y fue justo por donde entró”.

“Es verdad que no había ángulo y lo digo yo, que lo he visto por lo menos treinta veces”, recalca Óscar Arroyo. “Parece increíble que entrase ese balón”.

El paso del defensa por la Balona ha resultado un tanto curioso. Debutó casi sin haberse entrenado con sus compañeros a las pocas horas de incorporarse al club, fue titular durante  siete jornadas y, de repente, desapareció del once. “Es verdad que el primer día ya estaba jugando, pero hubo un momento en el que el míster decidió que era mejor que lo hiciese otro compañero y solo queda aceptarlo”.

“El domingo me dio otra vez la oportunidad y salí con unas ganas inmensas, a hacerlo lo mejor posible… y además marqué”, desliza, como si ese último detalle fuese a pasar desapercibido.

“Cada jugador es un mundo, pero es verdad que cuando de repente te ves en el banquillo no te sientes tan importante como antes y la única respuesta que cabe es seguir trabajando, porque el fútbol da muchas vueltas y ahora, después de jugar otra vez, siento una confianza que igual si me preguntas hace tres semanas, pues no te hubiese dicho lo mismo”, confiesa.

Antes de ese tanto, Óscar Arroyo había sido protagonista involuntario de un penalti que malogró Verza para el conjunto pimentonero. Una acción que ha dado lugar a mucha polémica y a numerosas interpretaciones, como suele suceder con la mayoría de las manos dentro del área, se sancionen o no. “Fue una jugada, aunque nadie lo ha dicho, en la que creo que el balón sale por la banda, el jugador del Murcia [en referencia a Fuentes] me encara y cuando trata de centrar yo escondo las manos y me giro un poquito, pero me da en la mano”.

"¿El penalti? El árbitro me dijo que daba igual que me llevase las manos detrás"

El árbitro me dijo que daba igual que yo me pusiese las manos detrás, que al tocarme en la mano es penalti y aunque yo le decía que ya había hecho todo lo posible para evitarlo, que no me las puedo cortar, pero él insistía en que me había dado, que había cortado un pase, decidió eso y por suerte lo fallaron, se quedó en una anécdota”, especifica

“Este triunfo, sumado al que conseguimos en Marbella, supone tres puntos muy importantes y además conseguidos delante de nuestra afición, así que es cierto que las cosas ahora se ven bien”, reflexiona el zaguero balono a la hora de hablar de la situación de su equipo.

“Parece que los tres de arriba nos hemos separado un poco de los de abajo, pero al final vamos a ir a Córdoba a jugarnos la vida, porque esta es una liga muy corta y nos equivocaríamos si pensásemos que, con 15 puntos por jugarse, hay algún rival que ya está descartado”, recalca.

“Yo creo que hay que pensar que los cinco partidos que nos quedan van a ser finales, contra rivales muy buenos y todos jugándonos mucho, porque el que pierda dos semanas seguidas se descuelga”, matiza. “El de Córdoba va a ser muy importante, pero como los que vienen luego, de nada vale ganar allí si luego pierdes los siguientes”.

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