doñana | se cumple un año del incendio de moguer

Un manto de verde esperanza

  • La Junta comenzará en otoño a restaurar la zona del incendio con vegetación más resistente al fuego

  • Se repoblará con palmito, alcornoque, enebro, sabina, camarina, acebuche y lentisco

Cuesta Maneli se erige como el punto cero de unos de los peores incendios acontecidos en Doñana en los últimos tiempos. La voracidad de las llamas unió en una ola de responsabilidad y solidaridad a todos los representantes institucionales y a cientos de voluntarios que lloraron por la pérdida de unos parajes de incalculable valor natural y patrimonial. Ha pasado un año desde que se declaró el fuego y hasta esta zona del Médano del Asperillo se desplazaron en el día de ayer varios representantes institucionales encargados de gestionar las labores de remediación posteriores a las llamas. De esta forma, acudieron el consejero de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, José Fiscal, el delegado de la Junta de Andalucía en Huelva, Francisco José Romero, el alcalde de Moguer, Gustavo Cuéllar, y la alcaldesa de Almonte, Rocío Espinosa. Además, se dieron cita técnicos del parque encargados de las distintas labores, encabezados por el coordinador de grupo de trabajo creado poco después de declararse el incendio, Miguel Ángel Maneiro.

Fiscal informó que, a partir de ahora, tras el año que hay que esperar de forma reglamentaria para la reforestación en el que la naturaleza indica por qué derroteros seguir, los técnicos del parque llevarán a cabo un plan de reforestación en el que primarán las especies autóctonas y variadas que conformarán un "mosaico de vegetación que además de ser más natural, suponen una garantía" en el caso de declararse otro incendio, ya que se ha buscado la mayor resistencia de las especies a las llamas. El consejero señaló que todas estas semillas están preparadas, "germinando en los viveros, como el de San Jerónimo, y en otros de Andalucía", declaró. En cuanto a las variedades de especies enumeró a varias como armería, coscoja, palmito, alcornoque, enebro, sabina, camarina, barrón, acebuche y lentisco, además de pino piñonero, a lo que el consejero manifestó que la presencia de esta última planta "será menor, porque así lo aconseja el grupo de expertos que ha estado un año trabajando en ello", declaró. En cuanto al comienzo de la reforestación el titular de Medio Ambiente informó que comenzará este otoño con la repoblación de algo más de mil hectáreas en una primera fase. El plan prevé, asimismo, la reforestación de un total de más de siete mil hectáreas de terreno quemado.

El plan contempla la reforestación de más de 7.000 hectáreas calcinadas por el fuegoLa tala de árboles supondrá la obtención de 200.000 toneladas de madera

Otro de los elementos que ya están definidos en el proyecto es los lugares donde se comenzará, según los criterios del grupo de trabajo. De esta forma se va a comenzar por las zonas de dunas -los médanos- y las lagunas temporales, además de las zonas de cárcavas y arroyos, todos ellos enclaves muy vulnerables desde el punto de vista ambiental. Uno de los datos más destacados del plan de reforestación es que en la zona de dunas se van a sembrar más de treinta mil enebros, especie autóctona y resistente que, además, está protegida.

De igual forma, Maneiro recalcó la importancia del seguimiento a la hora de llevar a cabo los trabajos de reforestación y de la prudencia, ya que la evolución del medio es la que va a indicar por dónde hay que seguir y el plan no está, en ningún caso, cerrado. Se trata de gestionar la situación tomando datos sobre el terreno de forma que "esos datos sean los que nos alimenten la gestión, de manera que siempre estemos adaptando nuestra actuación a los ritmos y a los factores que la naturaleza pone sobre la mesa", apuntó el coordinador. Además de la reforestación, el técnico señaló que se seguirán haciendo labores en contra de la erosión en una segunda fase. A partir de ahora, en zonas menos sensibles se comenzará a retirar madera quemada de forma mecanizada para su correcta conservación. En concreto, una segunda línea de actuaciones para luchar contra la erosión eólica se centra en acciones innovadoras, como la cobertura de las zonas donde hay más exposición de la arena al viento con una especie de manta de fibra de coco, la cual es vegetal, y que permite cubrir la arena de forma que el viento, al no actuar sobre la duna no mueve el sustrato, lo que permite la consolidación de la vegetación que va germinando. El objetivo es que cuando esta germinación esté consolidada sea la que sujete la arena.

Por otro lado, se ha colocado un biorrollo, que es una especie de cilindro de paja prensada, el cual se fija al terreno con unas estaquillas y así genera una barrera una vez que está consolidado sobre la arena. Esto provoca parar el viento y la arena que está siendo transportada se frena y cae y no se retira. De esta forma, todo lo que está a sotavento de esa infraestructura está protegido, por lo que propicia la germinación y el rebrote de vegetación. Maneiro señaló que "estas dos actuaciones son pruebas piloto" de las que se sacarán conclusiones para implantarlas en futuros planes de recuperación y reforestación, además de hacer un cálculo del coste y rendimiento económico de las mismas.

En cuanto a actuaciones que se van a llevar a cabo en el recién estrenado verano, Fiscal informó que "se va a continuar con la corta de árboles en las zonas vulnerables", lo cual va a suponer una obtención de doscientas mil toneladas de madera. El consejero destacó, igualmente, el trabajo "excepcional" del grupo de expertos hasta ahora, y del que se muestra convencido que seguirán haciendo. Por otra parte, el responsable andaluz informó de que se van a articular los mecanismos suficientes para que "todos aquellos voluntarios que en su día se inscribieron en la web de la consejería de Medio Ambiente para colaborar en la restauración de la zona puedan hacerlo", apuntó. A este respecto el consejero se mostró muy convencido de que se cuenta con todas las garantías para articular de forma adecuada el voluntariado, respondiendo a esa solidaridad mostrada por tantas personas.

Todos los datos aportados por la consejería han puesto de manifiesto la envergadura de un plan de reforestación que se centra en recuperar una zona muy extensa y de un valor natural y patrimonial de grandes proporciones, por lo que "la singularidad de la zona, ha hecho que el trabajo también sea singular", tal y como ha manifestado Fiscal.

Los representantes de los municipios afectados por las llamas manifestaron al unísono su agradecimiento por el esfuerzo y trabajo llevados a cabo entre las diferentes administraciones, y coincidieron, igualmente, en la esperanza nacida de ese color verde que ha brotado de la tierra en los últimos meses y que ha cambiado el paisaje en busca de esos pinares devorados por el fuego.

Por su parte, Cuéllar hizo referencia a la ilusión que supone ver las mejoras acaecidas durante los últimos meses, ilusión que hace que "poco a poco vayamos alimentando las ganas de seguir trabajando con fortaleza", señaló. El primer edil señaló que la evolución "está siendo magistral" y que además de las entidades participativas en el proyecto lo dice www adena, un organismo con total independencia y conocimiento sobre la problemática.

La alcaldesa de Almonte, Rocío Espinosa, se mostró muy agradecida por el trabajo ingente que habían llevado a cabo desde la consejería de Medio Ambiente, sobre todo a través de la coordinación del grupo de trabajo, con Maneiro a la cabeza. Espinosa hizo referencia al carácter científico que "ha imperado en este año para poder ver como la naturaleza nos da esa lección", ya que ha habido que esperar como reaccionaba el medio tras la desgracia.

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