Coronavirus Andalucía Los casos positivos en las residencias caen al mínimo desde el verano

  • Al efecto de las restricciones se suma la probable inmunización generada entre los ancianos y los trabajadores ya vacunados

Una enfermera carga una vacuna en una residencia de Jerez. Una enfermera carga una vacuna en una residencia de Jerez.

Una enfermera carga una vacuna en una residencia de Jerez. / Pascual

Casi el 90% de las 8.350 muertes registradas hasta ayer en Andalucía a causa del Covid-19 se han concentrado en la tercera edad. Esta estadística, en consonancia con la del resto del planeta, sugirió que la estrategia de vacunación estableciera como objetivo prioritario la inmunización a los residentes y del personal sociosanitario que trabaja en los geriátricos y a la población mayor de 80 años.

Las vacunas, llamadas a reducir la gravedad de la enfermedad producida por el SARS-CoV-2 y las muertes, están demostrando también en los estudios preliminares una reducción significativa de la transmisión del coronavirus, particular que está demostrando un efecto epidemiológico beneficioso en los centros residenciales. En Andalucía, habría que retroceder al verano, después del estricto confinamiento primaveral, para observar tan pocos casos positivos.

El último informe sobre la evolución de la pandemia en los centros sociosanitarios del que da cuenta el Consejo de Gobierno cada semana incluye datos esperanzadores acerca de los beneficios que reportan las vacunas. Y no se limita sólo a la mitigación de la sintomatología provocada por el Covid-19, sino en lo vinculado a la propagación del virus, una cuestión sobre la que aún no existe una evidencia científica consolidada.

Los números son claros. En la última semana analizada, las residencias han notificado 90 personas con una prueba de detección del virus positiva. De ellos, 17 han necesitado atención hospitalaria. En cuanto a los trabajadores sociosanitarios, 89 constaban como contagiados en el citado informe oficial. Para encontrar estadísticas tan bajas hay que retrotraerse al mes de agosto, periodo en el que la técnica diagnóstica y el sistema de notificaciones se encontraban en una etapa aún rudimentaria.

Aunque las vigentes restricciones de movilidad y reunión –más draconianas en el ámbito geriátrico– tengan un papel fundamental en esta reducción de la transmisión vírica, los especialistas en Salud Pública y Epidemiología empiezan a poner el foco en la inmunización adquirida por la población vacunada, no sólo por los números observados en materia de contagios entre las poblaciones a las que se les ha administrado el fármaco sino por los resultados preliminares ofrecidos por ensayos que están todavía pendientes de ser revisados por la comunidad científica.

Hay un dato comparativo que pone de relevancia la importancia de la campaña de vacunación en esta progresiva bajada de casos confirmados de coronavirus en las residencias. Son dos fechas, relativas a sendos informes oficiales de la Junta. Una, la última, del 23 de febrero, registrada durante la bajada de la tercera ola. La otra, del 29 de diciembre, analizada durante la sima de la segunda ola. Las diferencias entre las dos fechas son capitales: por un lado, que en una, las 79.233 personas que componen la población en las residencias, incluido el personal trabajador, están ya con las dos dosis de vacuna puestas y en la otra, en diciembre, no lo estaban. La incidencia acumulada a 14 días era de 134 el 29 de diciembre y fue de 261,1 el martes pasado. Con un nivel más alto de contagio comunitario, los casos en las residencias debían haber sido más numerosos.   

Según los prospectos, los beneficios de las vacunas completan los efectos buscados entre siete y diez días después de la administración del segundo pinchazo. Es la situación en la que estaban las residencias andaluzas a mediados de febrero, el periodo que ha sido objeto de estudio en el último informe de la Junta. Si en este análisis, los residentes contagiados son 90, a finales de diciembre fueron 312; si los ingresados son en el análisis más reciente 17, en diciembre eran 66. El personal entre el que ha sido detectado el virus es en el último informe de 89, por 191 de finales de diciembre. Los primeros indicios son que las vacunas están sirviendo, más aún de lo imaginado.

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