Provincia

La Forestal busca aún su final feliz

  • El complejo medioambiental de Rota, en un lugar privilegiado, suma años cerrado

  • Dos morabitos siguen ocupados mientras tapian el resto

Enseres de una de las personas que ocupaba los morabitos hasta hace unas semanas. Enseres de una de las personas que ocupaba los morabitos hasta hace unas semanas.

Enseres de una de las personas que ocupaba los morabitos hasta hace unas semanas. / fito carreto

José Manuel y Lourdes hacen de guía por lo que fuera el campamento de La Forestal. Ambos ocupan dos de los morabitos del antiguo complejo, unas cabañas de ladrillo en un lugar privilegiado, en el casco urbano de Rota y junto a sus playas. Dicen que llevan allí al menos cinco años y no tienen intención de irse, aunque ya no tienen luz ni agua desde hace dos meses y medio. "Si no estoy aquí, estoy en la calle", dice el hombre, que asegura que trabajó en la cantina del campamento cuando las instalaciones eran de Defensa y era un lugar de ocio para los militares en verano.

En el archivo de este periódico hay numerosas informaciones sobre intentos de recuperación para el disfrute de los roteños de este espacio que quedaron en nada. 'El Consistorio quiere volver a usar el centro de La Forestal' titulaba Diario de Cádiz en mayo de 2001; 'La Junta derribará las viejas instalaciones militares de La Forestal en Rota', empezaba otra información en enero de 2005; 'Medio Ambiente inicia el desalojo de un complejo medioambiental en Rota', apuntaba en julio de 2014. Hoy, verano de 2018, la realidad es que las instalaciones, pertenecientes a la Junta de Andalucía, parecen abandonadas. Los cuartos de baños están destrozados, un pequeño cine de verano y una ruinosa cancha de baloncesto recuerdan lo que fue y los morabitos guardan los enseres y basuras de sus últimos inquilinos que salieron apenas hace unas semanas. Salvo los de José Manuel y Lourdes, el resto está ya tapiado para que no haya más ocupaciones.

Ahora, la Junta de Andalucía, y en colaboración con el Ayuntamiento de Rota, asegura que quiere poner en valor al fin estos terrenos, poner un final a esta historia con su uso, que sería educativo y medioambiental, para que se adapte a la normativa al estar en un monte público y afectado también por la Ley de Costas. Afirman fuentes de la Junta que hay interés por ello, que "de manera inmediata" se iniciará el expediente de recuperación. Ya han logrado dar uso a otros espacios medioambientales en la provincia, afirman, y la intención es poder sacar una concesión administrativa para La Forestal. Creen que es la mejor solución, que hay "mucho interés" y buscan al mejor gestor, explica Juan Niño, jefe de Servicio de Administración General. Para ello tienen "una colaboración abierta" con las autoridades municipales, con una última reunión el mes pasado.

El Ayuntamiento, por su parte, está hablando con los okupas que quedan para darle una salida habitacional y poder realizar la puesta en valor de los terrenos. El teniente de alcalde del Ayuntamiento de Rota, Daniel Manrique, cuenta que hace unas semanas ya se les buscó solución a dos familias y se está hablando con las dos personas que habitan en los morabitos para intentar encontrar una salida y que La Forestal pueda tener un uso "coherente", bien con la cesión al Ayuntamiento, en el que insistieron gobierno municipales anteriores, o con una concesión administrativa. El tema de La Forestal -que con el mismo nombre sí tiene al lado otros espacios municipales de uso deportivo- se ha tratado en numerosas ocasiones en el Pleno del municipio.

Los terrenos de La Forestal se adscribieron a Defensa en 1934 y tras diversos usos militares fue fundamentalmente un campamento militar de recreo. En 1997 el Ejército desaloja los terrenos que pasan a ser de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta. La administración autonómica realizó entonces una serie de inversiones con nuevas cocinas y cuartos de baño e hizo un centro de recepción, estando en funcionamiento hasta 2007, cuando "cierra temporalmente para adaptarse a la normativa" y derribar los morabitos, que finalmente no se eliminaron y que hoy siguen en pie, aunque muy deteriorados. Aunque en 2011 se preajudicó a una empresa, a través de una licitación pública, finalmente la ocupación de algunas de las cabañas hizo que no se pudiera cerrar el proceso, según recordaron desde la Junta. Medio Ambiente inició al año siguiente el expediente y las correspondientes denuncias para poder recuperarlos. En 2014, y tras un complicado proceso, se llevó al desalojo de 15 de las 33 construcciones en pie, pero volvieron a ser ocupadas. Desde la Junta aseguran que no han dejado de trabajar para poder restituir lo antes posible el uso de las instalaciones como complejo medioambiental para el disfrute de los ciudadanos pero la situación ha sido "compleja".

Hace unos días, las dos personas que quedan en los morabitos hacían guardia, pendientes de la visita de los agentes de Medio Ambiente o la Policía Local.

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