Tráfico de drogas

Condenado a otros cinco años el ex policía que robó la droga en la Jefatura de Sevilla

  • Lars Sepúlveda Madsen fue detenido en 2017 como líder de una organización a la que se intervino un kilo de cocaína.

El ex agente Lars Sepúlveda cuando fue detenido, en septiembre de 2009. El ex agente Lars Sepúlveda cuando fue detenido, en septiembre de 2009.

El ex agente Lars Sepúlveda cuando fue detenido, en septiembre de 2009.

La Audiencia de Zaragoza ha condenado a cinco años de prisión y al pago de una multa de 100.000 euros por tráfico de drogas al ex policía Lars Sepúlveda Madsen, que ya había sido condenado con anterioridad a 17 años de prisión por el robo de más de 138 kilos de cocaína y heroína que se guardaban sin apenas vigilancia en la Jefatura Superior de Policía de Sevilla, aunque el Tribunal Supremo rebajó finalmente la pena a 12 años.

Por el robo de la droga, el ex agente cumplió poco más de seis años de condena, y tres años después de salir de prisión, fue detenido nuevamente por su vinculación con una banda de traficantes. La Fiscalía de Zaragoza, provincia donde ha sido de nuevo juzgado, consideraba a Lars Sepúlveda director de una organización criminal de la que formaban parte otros cinco acusados.

En el caso de Lars Sepúlveda, el Ministerio Público le aplicaba la circunstancia agravante de reincidencia en el delito contra la salud pública, por el que pedía seis años para Lars Sepúlveda y multa de 100.000 euros, mientras que también reclamaba otros cinco años de prisión por un delito de organización criminal, del que finalmente han sido absueltos todos los acusados.

La sentencia de la Sección Tercera de la Audiencia de Zaragoza recoge como hechos probados que ante las sospechas policiales de que la acusada María Yolanda M. L. y otros dos individuos podían constituir una agrupación de personas dedicadas a la venta de sustancias estupefacientes, el juzgado de Instrucción número 7 de Zaragoza acordó la intervención, escucha y grabación de dos teléfonos de la mujer, y también se acordó la actuación de dos “agentes encubiertos” en la investigación de esta organización que pretendía la venta de unos 30 kilos de cocaína de gran pureza.

Los dos agentes ya se habían puesto en contacto con María Yolanda el 7 de marzo de 2017, haciéndole saber está que “podía conseguir los 30 kilos de cocaína, a través de algunos contactos que tenía en diversas ciudades”.

Tras diversas reuniones entre los agente y esta acusada en la que no se concretó ninguna operación de venta de estupefacientes, el 5 de julio tuvo una nueva reunión en San Fernando de Henares, en la que apareció David D. A., amigo de Yolanda, en la que comentó que podían disponer, “él y sus contactos”, de los 30 kilos de cocaína de una pureza del 89 o 90%.

Así, acordaron que la compraventa tendría lugar el 13 de julio en un hotel de Aravaca (Madrid), en la que David llevaría 10 kilos de cocaína a una de las habitaciones y uno de los policías encubiertos 300.000 euros a otra habitación.

David fue a buscar a otro de los acusados, Pablo H. C., a quien explicó la operación y ambos se dirigieron al hotel de esta localidad madrileña, donde habían quedado con Manuel P. P., quien llegó acompañado de Lars Sepúlveda Madsen. Estos dos últimos acusados, prosigue el fallo, comprobaron que se daban las condiciones para llevar a cabo la compraventa, por lo que se marcharon hasta un local donde Manuel P. se reunió con el también acusado Hobed E. B. P., quien salió del establecimiento y le dio un kilo de cocaína, regresando Manuel P. P. al hotel para el intercambio.

La Policía intervino entonces la droga, que arrojó un peso de 961,77 gramos, con una riqueza del 74,82% y con un valor en el mercado de 98.885,92 euros.

Absueltos del delito de pertenencia a organización criminal

La sentencia absuelve a Lars Sepúlveda y a los demás acusados del delito de organización criminal, al considerar que en el presente caso sólo existe una operación de tráfico de droga, aunque por sus características, “precisaba de una mínima estructura, relativa, al menos, a la necesidad de contacto entre los compradores y vendedores, a la preparación de los medios para llevar la droga y a la organización de la entrega en el hotel de Aravaca”.

Para los magistrados, “no puede afirmarse que existiera un grupo criminal, como agrupación de más de dos personas con la finalidad de cometer delitos de forma concertada, sino una mera coincidencia de varios en la preparación de una sola operación de tráfico de drogas en la que, además, la participación de los acusados no demuestra integración permanente en la agrupación”.

Lars Sepúlveda ha sido condenado a cinco años de prisión y los otros cinco acusados a penas de entre 18 meses y cuatro años y medio de prisión.

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