Algeciras

La mano experta repara el paso del tiempo en los Arcos

  • Después de eliminar la vegetación parásita, el proyecto de consolidación del acueducto de Aguamarina busca protegerlo de la intemperie y recuperar volumen

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Los Arcos de Aguamarina presentan actualmente una fisonomía muy diferente a la habitual. Desde primeros del mes de junio la empresa portuguesa Bel Ingeniería y Rehabilitación de Estructuras está efectuando trabajos para su consolidación. Un interesante proyecto que dará un nuevo valor a una edificación que, aunque se construyó para traer agua a la ciudad a mediados del siglo XIX con materiales pobres (albero amasado con cal y los entrepaños entre sillares realizados con materiales procedentes de derribo), representa ya todo un símbolo para la ciudad. Actualmente se mantienen en pie cuatro arcos y una pilastra que está suelta.

Precisamente, uno de los objetivos previos del proyecto de consolidación fue la estabilización de uno de los arcos del conjunto, afectado por el derrumbe de uno de los arcos, por problemas de cimentación. Gabriel Orihuela, delegado municipal de Vías y Obras y Patrimonio, recordó que hace unos meses se realizó este trabajo uniendo los dos capiteles mediante una estructura metálica horizontal.

Los falsos sillares de los Arcos estaban originalmente revestidos con una capa de cal, que permitía la impermeabilización. Sin embargo, con el paso del tiempo, todo ello se encuentra muy erosionado y sin protección, según explicó el concejal, quien añadió que, dentro del proyecto sufragado por el Fondo Estatal de Inversión Local lo primero que se está haciendo es la limpieza de la vegetación parásita.

Para ello, se ha eliminado mediante herbicidas y de manera selectiva, arrancando posteriormente los restos. En cuanto a los líquenes, éstos se retiran mediante agua a presión moderada y cepillos. Todo ello a mano. Sobre la construcción, además se han detectado trozos de revestimiento sueltos, que se han tenido que eliminar.

Una vez realizado todo esto, el siguiente paso es la protección del acueducto de la meteorología y de la erosión. El concejal de Patrimonio dejó claro que no se va a revestir, tal y como estaba originariamente, con mortero porque no se le quiere dar un aspecto de "construcción reciente". Una de las soluciones es protegerlo, pero dejando al descubierto "sus texturas y otros materiales anteriores", apuntó.

Por ejemplo, se recuperarán los volúmenes perdidos. Por ello, se le aplica un producto natural (lechada de cal) para que penetre y rellene la zona erosionada. Se le añade mortero de cal, que penetrara en todas las hoquedades y las rellenará. Seguidamente, se limpia superficialmente "para dejar visto algunos elementos que conviene resaltar", añadió.

El concejal también se refirió a otro de los bloques del acueducto: el canal por donde llegaba el agua a la ciudad. Orihuela recordó que a principios del siglo XIX se eliminó el canal y se colocó una tubería cerámica, esmaltada en su interior, cuyas uniones están tan bien agarradas que no se pueden desmontar sin afectar a la parte superior del acueducto.

Por eso, se mantendrá. El objetivo, ahora es proteger la parte superior de la lluvia, que está llena de vegetación parásita. "Vamos a formar el canal, otra vez, con ladrillo y rellenar el interior con mortero de cal para que el agua resbale y no penetre".

Con un presupuesto de 152.000 euros, esta ejecución supone trabajo para entre ocho y diez personas. A esto se unen los 4.000 euros que costaron los trabajos previos de estabilización. Posteriormente, se realizará otro proyecto destinado a garantizar la estabilidad de las pilastras. Se colocará una capa de hormigón, para impermeabilizar y sobre él se echará una capa de tierra vegetal y césped.

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