Crisis del coronavirus La pesadilla de un camionero de Algeciras en Inglaterra: "Nos han tratado como a perros"

  • Juan Carlos Gómez se vio atrapado durante cuatro días en una autopista en Dover tras el cierre de la frontera por parte de Francia para frenar los contagios desde Reino Unido

  • Pasó muchas horas sin agua, comida, medicamentos, WC y ducha, pero lo peor fue "la falta de información"

Juan Carlos Gómez Montero, con su camión ya en Francia. Juan Carlos Gómez Montero, con su camión ya en Francia.

Juan Carlos Gómez Montero, con su camión ya en Francia. / E.S.

Cuatro días atrapado en el arcén de una autopista, sin agua, sin comida, sin saber qué ocurre. Sin medicamentos, sin un cuarto de baño con un mínimo de higiene. Y, por supuesto, sin una ducha. Y a 2.250 kilómetros de casa. Este es el resumen de la larga pesadilla que ha vivido en plena Navidad Juan Carlos Gómez Montero, un camionero de Algeciras que se vio retenido junto a miles de transportistas con su vehículo cerca de Dover, el mayor puerto del canal de la Mancha, el pasado martes y hasta la noche del jueves al viernes no pudo cruzar hacia Francia. "Nos han tratado como a perros", afirma del Gobierno inglés, al que acusa de haberlos abandonado a su suerte. 

"En todos los años que llevo con el camión no había vivido algo así", relata Juan Carlos Gómez, que el viernes estaba en Escocia para recoger una maquinaria con destino a Sevilla y Málaga y el martes se dirigía a la cola para abandonar el Reino Unido por Dover cuando se topó con el atasco monumental. Algunos compañeros ya estaban atrapados en el puerto inglés. El cierre de la frontera francesa debido al temor a que una variante del coronavirus llegara al continente europeo generó una fila de camiones de más de 30 kilómetros. Ahí empezó la pesadilla. Desde el arcén de la autopista, este algecireño paraba a los policías para reclamarles "water" y le daban largas. Mucho más cuando lo que intentaba era obtener información. Estuvo 26 horas sin agua. En ese tiempo solo obtuvo del Gobierno británico "un trocito de pizza del tamaño de la palma de una mano a la que llamamos el boomerang, porque no había quien se la comiera y volvía siempre al que se había intentado deshacer de ella", narra. 

Testimonio de Juan Carlos Gómez.

Pasado el primer día llegaron "diez u once voluntarios", ajenos al Gobierno, que entregaron agua y pasteles para que los camioneros pudieran alimentarse. "Son gente de gran corazón a la que estaré agradecido toda la vida", continúa el algecireño, que se ha sentido "un bulto, una escoria" por parte de un Gobierno, el inglés, que pensaba que tenía "más humildad, más capacidad de ayudar a los extranjeros". "No quiero ni pensar qué sucedería si España tratara la mitad de mal a los inmigrantes que vienen en pateras por el Estrecho", opina. "A nosotros nos han tratado como a perros", explica. "Lo he pasado muy mal. El único apoyo que he tenido ha sido de mi familia y de los compañeros del gremio a través de las redes sociales", prosigue.

Cuando llevaban muchas horas atrapados, el Ejecutivo británico colocó un WC portátil de plástico "como los de las obras", pero no tardó en quedar inutilizado puesto que nadie acudió a limpiarlo. "No ya era que se ensuciara como es normal, si no que suponía un peligro, porque con un compañero que estuviera contagiado lo utilizara podía infectar al resto", lamentó. 

El jueves, el Ejército del Reino Unido y bomberos franceses comenzaron a encargarse de hacer pruebas de coronavirus, una exigencia de Francia como condición para que los conductores entraran en su territorio. Juan Carlos se tuvo que hacer el test él mismo, frente  a un militar con el que no podía entenderse y que le dio algunas indicaciones "por señas". 

Cuando consiguió pasar a Francia, solo pudo conducir dos horas porque al ser festivo quedó interrumpido el tráfico de productos imperecederos. En la madrugada de este sábado retomará la ruta de vuelta a España, adonde espera llegar el domingo por la noche o el lunes por la mañana después de una nefasta experiencia. "Esto no se lo deseo a nadie. Ha sido una poca vergüenza por parte de los ingleses. Que no vuelva a ocurrir", concluye. 

El atasco en Dover. El atasco en Dover.

El atasco en Dover. / Efe

En España, el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el día de Nochebuena la resolución que flexibiliza, hasta el próximo 13 de enero, las condiciones del trabajo de los conductores afectados por las restricciones en el Reino Unido ampliando, entre otras medidas, las horas diarias de trabajo para facilitar su regreso.

La resolución, anunciada por el ministro de Transportes José Luis Ábalos y que tiene efecto desde el pasado 15 de diciembre, extiende la duración del período de conducción diaria máxima dos horas, de 9 a 11.

Algunos camioneros en Dover protagonizaron forcejeos con la Policía ante su frustración por verse obligados a pasar varias noches en sus vehículos y sin acceso a instalaciones sanitarias.

 

 

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