Algeciras

Multado y embargado por poner una terraza en un restaurante de Algeciras que no es suyo

  • Mohamed Jalal, un camarero que fue despedido del local, se enfrenta a una sanción de 300 euros

Mohamed Jalal, el camarero multado, con el expediente de la multa. Mohamed Jalal, el camarero multado, con el expediente de la multa.

Mohamed Jalal, el camarero multado, con el expediente de la multa. / E.S.

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Un hombre se enfrenta en Algeciras a una multa de 300 euros por instalar tres mesas y seis sillas de un restaurante en la vía pública sin licencia. Hasta ahí todo es lógico, pero a partir de ahí nada lo es, puesto que el sancionado no es el propietario del establecimiento, sino un camarero que se limitó a cumplir órdenes de su jefe, que por cierto un tiempo después lo despidió, supuestamente dejándole a deber varias mensualidades. 

El nombre del protagonista de esta historia es Mohamed Jalal y la multa se la pusieron en julio de 2016 cuando el dueño del restaurante La Dorada, en el que trabajaba, le ordenó que colocara las mesas y las sillas en la puerta. El camarero lo hizo y, cuando el jefe se había marchado, pasaron dos policías locales y le pidieron el DNI. Él afirma que pensaba que era para comprobar que trabajaba allí. En realidad era para multarlo por "ocupación de vía pública sin autorización municipal, mediante la instalación de juegos de veladores". En noviembre se resolvió el expediente. Mohamed presentó varios escritos en los que informaba al Ayuntamiento de que él no era el propietario del local, que simplemente era un mandado, y aportó la única documentación que posee para demostrarlo: su contrato de trabajo. El Ayuntamiento consideró estos escritos como un recurso pese a que él afirma que no tenía conciencia de que lo eran. Solo quería comunicar el error. 

La respuesta del Ayuntamiento es que acredite la titularidad de la licencia de apertura del establecimiento y de ocupación de la vía pública, algo completamente imposible puesto que no es el propietario y, por tanto, no tiene acceso a esa documentación. Un tiempo después lo despidieron y con el paso de los meses llegó a olvidarse del asunto hasta que un buen día le embargaron la cuenta (los únicos 50 euros que tenía en ese momento) al llegar el caso a la vía ejecutiva. 

Ahora Mohamed Jalal está sin trabajo, embargado y con una multa de 300 euros como supuesto responsable de una infracción de la que no lo es, puesto que no es el dueño del restaurante que colocó las mesas y las sillas sin el permiso preceptivo. 

En las últimas semanas se ha vuelto a dirigir al Ayuntamiento a través de su abogada y le han notificado que presente un recurso contencioso-administrativo, medida que descarta puesto que tendría un coste mucho mayor que el de la propia multa.  

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