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El Cristo de la Fe regresa a casa tras el proceso de restauración

  • El Crucificado vuelve a la Iglesia de la Palma, tras ser intervenido por el imaginero David Segarra, y presidirá su Altar Mayor durante toda la Cuaresma

El Cristo de la Fe. El Cristo de la Fe.

El Cristo de la Fe. / Manuel Gil

Vuelve a casa. El Santísimo Cristo de la Fe regresó a la Iglesia de La Palma, coincidiendo con el inicio del Tiempo de Cuaresma, tras haber sido sometido desde el pasado mes de julio a un exhaustivo proceso de restauración a manos del imaginero David Segarra. La Hermandad del Nazareno no pudo brindarle una mejor bienvenida que dedicarle una Función Extraordinaria de Reposición al Culto, el pasado 21 de febrero. Resaltar, que el Crucificado presidirá, como hito simbólico, el Alta Mayor de La Palma durante toda la Cuaresma.

Para entrar en detalles, la restauración del Cristo de la Fe no ha seguido, precisamente, un guión sencillo. La Junta de Gobierno de la corporación del Jueves Santo tuvo que hacer frente a una importantísima labor documental y expeditiva para lograr todos los permisos acreditativos y necesarios que dieran luz verde a la restauración del crucificado de Larrea Echániz. La planificación de esta intervención, altamente necesaria por el grave deterioro progresivo de la talla, comenzó a fraguarse en el año 2013, y desde entonces ha tenido que ir superando obstáculos, de todo tipo, para cumplimentarse adecuadamente.

Los sucesivos cambios de normativas institucionales en los últimos años y un larga lista de regulaciones burocráticas y administrativas han demorado en el tiempo la intervención del Cristo conocido, popularmente, como ‘El vasco’. Desde verificaciones por parte de la Junta de Andalucía o del Obispado de Cádiz y Ceuta, hasta la inscripción en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia de la Hermandad o la inserción  del Santísimo Cristo de la Fe en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, tras ser declarada la Iglesia de la Palma en el año 2019 (y 52 elementos de su interior, incluido el Cristo de la Fe); Bien de Interés Cultural (BIC); han sido sólo algunas de las largas etapas en este proceso.

Una vez todo el orden y tras someter a la Imagen a estudios radiográficos y de contrastes de luz rasante (entre otros análisis), finalmente el pasado mes de julio el Cristo pudo acabar en manos de David Segarra. Destacar sobre su restauración integral: la retirada de más de 70 clavos que emulsionaban de la Imagen por su avanzado estado de oxidación, la recuperación de la encarnadura originaria, la retirada de más de 40 clavos que suponían el anclaje de la corona espinas o, incluso, la reposición del dedo índice de la mano izquierda que no guardaba equilibrio con la morfología. Resaltar también que se han habilitado unos ‘cajillos’ primitivos en la cabeza del Crucificado para la colocación de potencias. Estos se han adaptado y actualizados para acoger las nuevas potencias plateadas que luce el Cristo de la Fe, con la leyenda ‘JHS’, desde su regreso a Algeciras (las potencias ha sido donadas por una familia de hermandad). La Cruz también ha sido intervenida y restaurada por el artista sevillano.

Sin duda, un largo y complejo proceso que se inició en el año 2013, con Isabel Marín como Hermana Mayor del Nazareno y que felizmente, en esta Cuaresma de 2021, se puede ver culminado. Un proceso que aún continúa en marcha ya que la hermandad nazarena está en trámites para conseguir una ventajosa subvención, por parte del gobierno autonómico, que ayude a sufragar, en parte, la alta inversión económica a la que ha tenido que hacer frente al corporación desde que comenzó todo el procedimiento de la restauración en 2013.

En definitiva, un lujo tener de regreso ‘en casa’, esta portentosa Imagen en plenitud y en un lugar privilegiado de la Iglesia de La Palma.

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