Agresión a varios funcionarios

Un preso rompe un dedo a un trabajador de la cárcel de Algeciras

  • La Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones pide que se les reconozca como agentes de la autoridad

Una manifestación reciente de los funcionarios de prisiones. Una manifestación reciente de los funcionarios de prisiones.

Una manifestación reciente de los funcionarios de prisiones. / Erasmo Fenoy (Algeciras)

La Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones (APFP) ha denunciado las agresiones, insultos y amenazas sufridas por trabajadores del Centro Penitenciario de Botafuegos, en Algeciras, que a su juicio revelan la necesidad de que sean reconocidos como agentes de la autoridad.

Según relata el colectivo en una nota de prensa, el pasado día 3 de enero, en el departamento de aislamiento, un interno que había sido recientemente trasladado por haber protagonizado días atrás otro incidente en el que agredió a varios funcionarios, volvió a atacar a los trabajadores de servicio. Uno de ellos sufrió la rotura de un dedo de una mano.

Todo ocurrió a la hora de la recogida de las bandejas. El interno, según la APFP, mostraba una actitud agresiva y hostil hacia los funcionarios. Además amenazaba con autolesionarse y agredir a los profesionales de servicio. Tras los requerimientos de estos para que se tranquilizara, aumentó su estado de agresividad, con fuertes golpes en la puerta y amenazas a los que allí estaban.

Los funcionarios decidieron su traslado a aislamiento provisional, con el fin de evitar que se hiciera daño o se lo provocara a alguien. Llegado el momento del traslado, mientras se realizaba el pertinente cacheo personal y requisa de la celda, comenzó a lanzar patadas a los funcionarios, momento en el que fracturó un dedo a uno de ellos. Una vez reducido el interno, tras ser trasladado a su nueva celda, comenzó a golpearse reiteradamente la cabeza contra la pared en presencia del médico de guardia, quien le pidió que depusiera su actitud y sólo recibió insultos y amenazas.

“Este nuevo episodio engrosa unas estadísticas absolutamente preocupantes en el ámbito penitenciario que son maquilladas a través del protocolo específico de actuación frente a las agresiones en los centros penitenciarios, muy restrictivo en cuanto a la calificación de estas y que no parecen preocupar en absoluto a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias”, reza el comunicado, que pide el reconocimiento de los funcionarios como agentes de la autoridad.“Está en juego la integridad física y la vida de las personas” que trabajan en prisiones y permitiría “un servicio más eficiente, seguro y adecuado al de las penas y medidas privativas de libertad que propugnan las leyes de este país”.

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